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ÓSCAR MARTÍNEZ
Domingo, 17 de mayo 2009, 14:10
Tras un claro dominio durante toda la jornada, feliz y orgulloso por el apoyo de toda la afición cántabra, que le llevó en volandas, y dejando de lado la gripe que le aquejó durante toda la semana, Enrique García Ojeda logró su tan ansiado triunfo en el Rally Cantabria Infinita, una prueba marcada por los numerosos abandonos que se produjeron.
Con una táctica similar a la del pasado año, García Ojeda jugó la baza de atacar desde el primer momento en San Pedro del Romeral. Esto se unió a que una avería en el Porsche 911 de Sergio Vallejo al estropearse un relé de la centralita del motor le dejó fuera. «El terreno estaba mejor que el año pasado y podíamos haber estado cerca de la victoria. Ha sido una pena y realmente se nos complica el campeonato», señaló el gallego. Entre tanto, Xevi Pons marcó el segundo mejor crono, cediendo casi catorce segundos respecto al Subaru. Entre los cántabros, Eloy Entrecanales fue quinto, pegado a Miguel Fuster, mientras que otros como Javier España sufrían problemas eléctricos al pararse su Mitsubishi en varias ocasiones y Mario Ceballos un pinchazo.
La segunda especial, la más larga del rally con sus casi treinta kilómetros, dio de nuevo el mejor tiempo a Ojeda, satisfecho en el reagrupamiento con casi medio minuto de ventaja sobre Pons. Problemas de neumáticos para Fuster permitieron a Entrecanales ser tercero, posición que heredó gracias a la salida de pista del madrileño Alberto Monarri. La única fémina, Eva Martínez, también tuvo que abandonar por una salida de pista. España seguía disgustado con los problemas de su Mitsubishi en un tramo que «conozco bien porque pasamos cerca de casa. Teníamos mucha ilusión de hacerlo bien aquí, pero siempre se nos tuercen las cosas en nuestro terreno», dijo.
Cambia el clima
Tras la salida de la asistencia en el Mercado de Ganados de Torrelavega dio comienzo una segunda sección con la repetición de los dos primeros tramos. El piloto de Auto Gomas Melquíades Fernández, en un generoso gesto, abandonó la competición para ceder la centralita del motor a su compañero Dani Peña, que estaba sufriendo problemas con este elemento.
El clima cambió completamente y donde a primera hora de la mañana lucía el sol, comenzaron a aparecer las nubes y las temperaturas bajaron. García Ojeda marcó su tercer scratch de la jornada tras rebajar en cuatro segundos su tiempo anterior, aunque Pons cedió tan sólo tres segundos. «Hemos mejorado los reglajes del coche y pese a que los tramos patinan mucho, ahora vamos mucho mejor», señaló. Entrecanales perdió la tercera plaza con Fuster y dejó claro que «va todo bien pero será muy difícil defenderse». Por su parte, el también cántabro Óscar Corona abandonó al sufrir la rotura del embrague de su coche, mientras que Pedro Zubizarreta comenzó a sufrir problemas con la junta de culata de su Mitsubishi.
Y dominando nuevamente en San Roque, donde la niebla complicó mucho las cosas, Enrique García Ojeda llegó al descanso del mediodía cómodamente asentado en la primera plaza. «Tenemos un colchón importante de cara a los tramos de la tarde, lo que nos permitirá tomárnoslo con más de calma. Creo que va a llover y el tramo de San Antonio es el que menos conozco», dijo el corraliego a su llegada a Torrelavega.
Tan sólo veintinueve coches de los treinta y siete que tomaron la salida llegaron a la asistencia, aunque Zubizarreta decidió no salir a los tramos de la tarde para no dañar su mecánica. Entre los destacados hasta ese momento, sobresalía la remontada del vasco Xavier Lujua, quien pese a los problemas iniciales, escalaba rápidamente posiciones.
Llega el agua
Con los equipos dudando en la elección de las ruedas, la mayoría optaron por los neumáticos de seco. En el largo enlace desde Torrelavega hacia San Antonio, el tiempo fue a peor y la lluvia comenzó a aparecer levemente. García Ojeda marcó el scratch en la meta de Villanueva, aunque no le resultó nada fácil. «El comienzo estaba mojado y los parches de la carretera complicaban las cosas porque el agarre variaba constantemente -apreciación que coincidió totalmente con las declaraciones anteriores de Dani Sordo-». Pons y Fuster llegaron a continuación, mientras Entrecanales, con mucho tiempo cedido, señaló que «no puedo correr más».
Sin arrojar la toalla y con la especial de Vierna totalmente mojada por la incesante lluvia, Pons logró su primer scratch del día. «Era muy difícil aguantar el coche en la carretera y he perdido tiempo porque me ha costado superar a Fuster en el tramo tras darle alcance», manifestó el catalán. Ojeda, segundo, seguía tranquilo y seguro de sí mismo, calzando ruedas de seco en su Subaru. «La diferencia es lógica. Está bien y seguiremos así». La peor parte se la llevaron Fuster y sobre todo, Entrecanales. El líder del Nacional no podía controlar su Porsche en unas condiciones tan complicadas y comprobó como el andorrano Joan Vinyes se acercaba peligrosamente. El de Labarces, por su parte, perdió definitivamente todas sus opciones tras realizar un trompo y no poder dar marcha atrás por un problema con el embrague de su Porsche, lo que le llevó a perder más de tres minutos.
España, con sus problemas aparentemente resueltos y ruedas de agua, llegaba feliz a la línea de meta pese a las dificultades de la especial, en la que era cuarto. «Nunca había disputado un tramo tan complicado como este en mi vida. Hemos arriesgado en la asistencia y montamos ruedas de agua, lo que nos ha servido para rodar con más confianza ahora», aclaró el piloto de Selaya.
También Marcos Diego empezó a sacar partido a su recién estrenado Subaru, con cronos más dignos de su nivel y situándose ya entre los diez mejores y segundo cántabro. La peor suerte la sufrían en este caso otros dos cántabros, Javier Polidura y Jaime San Emeterio, con sendas salidas de pista.
Recta final
Pese al agua, el público no falló en las cunetas. Con las gomas adecuadas para la situación de la pista y todos los participantes en igualdad de condiciones, Ojeda finalizó ganando con dos nuevos scratch que dejaron a Pons segundo con casi cincuenta segundos perdidos.
La sorpresa vino de la mano de Vinyes, que doblegó a Fuster y logró el podio, aunque para algunos problemas siguieron los problemas al tener que abandonar finalmente entrecanales por culpa del embrague y Dani Peña.
Enrique García Ojeda consiguió así su cuarto triunfo en el Cantabria Infinita, que ganó por primera vez en el año 2004 como piloto oficial de Peugeot y con su mujer, Raquel Fernández como copiloto. Tan sólo Jesús Puras ha ganado en más ocasiones que él este rally.
La prueba resultó sumamente dura para los participantes, terminando solamente veintiún equipos, nueve de ellos cántabros. Fuster continúa líder del campeonato con 105 puntos, aunque Pons tiene ya 97,5. García Ojeda, tercero, cuenta con 87,5 y entra de lleno en la lucha por el título.
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