Secciones
Servicios
Destacamos
JESÚS SERRERA
Martes, 6 de octubre 2009, 02:42
Mercedes Sosa había nacido un 9 de julio de hace 74 años en San Miguel de Tucumán, en la misma fecha y el mismo lugar en que se había constituido la nación argentina en 1816, en la Casa de la Independencia donde un espectáculo de luz y sonido recuerda la efemérides con la voz poderosa de la 'Negra'. Sus paisanos invocan la coincidencia ante los visitantes como una señal del cielo, con el orgullo de los pobres por el extraño suceso de que uno de los suyos alcance la gloria. 'El Jardín de la República' llaman bondadosamente a esta provincia, la más pequeña del país, que sólo sale en las noticias por la desnutrición y las enfermedades de sus niños o por los casos de corrupción de sus gobernadores, desde el general Bussi, que fue además un puntal de la represión en la dictadura, hasta Ramón 'Palito' Ortega, rey de la canción del verano en la España de los sesenta. Ellos han hecho bueno el nefasto refrán que corre desde siempre por el Noroeste argentino: 'Un tucumano es un tipo que encuentra algo antes que otro lo pierda'.
En la miseria y el olvido de Tucumán tiene su origen el compromiso social inamovible de la humilde profesora de canto y danza folclóricos, descubierta por Jorge Cafrune y convertida luego en la voz emblemática del Nuevo Cancionero Latinoamericano, que fundó junto a quien fue su marido, el compositor Oscar Matús y el poeta Armando Tejada Gómez ('Canción con todos') en 1963, en Mendoza. Este movimiento, que abrió la música popular tradicional, conservadora y rural, a la cruda realidad cotidiana del subcontinente, fue el germen del 'boom' del folklore sudamericano que trajeron a Europa los artistas exiliados de las terribles dictaduras militares del Cono Sur en la década de los setenta: el argentino Horacio Guarany, los chilenos de Quilapayún que en sus comienzos dirigió Víctor Jara, el uruguayo Zitarrosa y tantos otros. Mercedes Sosa se resistió a partir pero al final también tuvo que hacerlo cuando su presencia en los escenarios fue vetada y su vida corrió peligro.
Más de cuarenta años de honestidad y canto prodigioso en los principales escenarios del mundo y en todos los registros: del grito salvaje de la baguala, a la voz profunda y contundente en la denuncia social, a la dulzura infinita en los poemas de Violeta Parra, que nació el mismo día, 4 de octubre, que ha muerto Mercedes Sosa. La 'Negra' confesó alguna vez, llena de irritación, que uno de los temas más hermosos de la poetisa chilena, 'Volver a los 17', hizo que por primera y única vez en la vida, deshecha en llanto, no pudiera terminar una canción. Así era su tremendo carácter: la emoción para el público, la perfección para el artista. No toleraba a los mediocres. Estuve con ella unas pocas horas antes de su recital en el Teatro Arriaga de Bilbao en 2000. Su madre nonagenaria agonizaba a 12.000 kilómetros y temía no llegar a tiempo para el trance final. Y así fue, pero el concierto de aquella noche terminó en apoteosis.
Era el principio del fin: una larga depresión, problemas de salud y un retorno a la fe religiosa que no dulcificó ni un ápice su compromiso con los desposeídos y la denuncia de las injusticias sociales.
Con el último aliento se ha despedido a dúo con los grandes de la música latina: Serrat, Sabina, Shakira, Drexler, Caetano Veloso, Teresa Parodi, Charly García, Fito Páez... en un doble disco, 'Cantora', y sus incondicionales, jóvenes y viejos, la han proyectado por última vez a la lista de los grandes éxitos. Un hermoso adiós para la 'Negra' Sosa.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La chica a la que despidieron cuatro veces en el primer mes de contrato
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.