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efe
Viernes, 13 de marzo 2015, 14:57
Cantabria exporta cada año al resto de España y del mundo el triple de agua virtual de lo que importa (el agua total utilizada para fabricar cualquier producto), gracias a una riqueza hídrica que no debe verse sólo como una particularidad geográfica, sino como un bien capaz de generar riqueza y empleo.
Es una de las conclusiones del estudio 'Huella hídrica y agua virtual de Cantabria', elaborado por el Observatorio del Agua de la Fundación Botín y presentado este viernes por el presidente de la Fundación, Javier Botín, y representantes del Gobierno de Cantabria y FCC-Aqualia, que han colaborado en la iniciativa.
El informe cuantifica los recursos hídricos, su distribución y su uso para identificar los sectores de actividad con mayor rentabilidad social, económica y ambiental.
Pretende ser una herramienta para la planificación futura en una comunidad que, en palabras de Javier Botín, es "rica en agua" y, por tanto, "llena de posibilidades de desarrollo si se estudia y utiliza de forma estratégica".
El agua, ha dicho, no es sólo una riqueza natural, sino "un activo generador de riqueza", un "argumento" para atraer empresas que necesitan agua de calidad y un bien que "debe ser protegido por la sociedad".
Una idea que comparte el consejero de Medio Ambiente, Javier Fernández, que ha animado a hacer un "esfuerzo" entre todos para "sacar el máximo provecho de esta posición privilegiada" de Cantabria en relación al agua.
Cantabria, una "exportadora neta"
El estudio muestra que la región exporta cada año 17.000 hectómetros cúbicos de agua virtual, mientras que importa 5.300, lo que la convierte en "exportadora neta".
La mayor parte del agua virtual que se intercambia en el mundo se encuentra en los alimentos, los productos agrícolas y los animales vivos.
Por ejemplo, para fabricar un kilo de pan se calcula que se han utilizado 1.500 litros de agua virtual, sumado todo el volumen hídrico necesario para cultivar el grano y para el resto del proceso productivo.
En unos pantalones vaqueros, por su parte, hay 10.000 litros de agua virtual; en un kilo de carne de vacuno, 15.000; y para producir 200 gramos de jamón serrano se requieren 1.100 litros de agua, el 90% de ellos para producir pienso para el cerdo.
La alimentación concentra buena parte del agua virtual que se utiliza. Según este estudio, cada cántabro consume al año unos 1.615 metros cúbicos de agua virtual en forma de alimentos, lo equivalente a una piscina olímpica.
Los productos que más pesan en ese saldo son las carnes, el aceite de oliva y los productos lácteos, porque son alimentos de consumo muy habitual, pero también, porque demandan mucho agua en su elaboración.
Junto a los hogares, otro gran consumidor de agua virtual es la hostelería, con unos 5.000 hectómetros cúbicos al año en Cantabria .
Huella hídrica
Además del agua virtual, que analiza el agua consumida para fabricar un producto, este informe estudia la huella hídrica, que mide el volumen de agua dulce consumida en el desarrollo de cualquier actividad humana.
La huella hídrica cántabra es de 2.764 hectómetros cúbicos anuales, muy inferior al flujo de agua virtual, entre otras cosas, porque los productos animales, que tienen mucho peso en el agua virtual, a menudo se reparten en varios años de huella hídrica antes de comercializarse.
En la huella hídrica cántabra el mayor peso (2.675 hm3) corresponde al agua verde (agua de lluvia almacenada en el suelo o en forma de humedad que es aprovechada por la vegetación). Y el agua azul (de los embalses, de uso doméstico o utilizado por los distintos sectores productivos) supone 89 hm3.
Agricultura, silvicultura, bosques y pastos naturales son los principales responsables de la huella hídrica cántabra y, por eso, los municipios con mayor huella hídrica son aquellos donde predominan los bosques y pastos.
Según ha destacado Pedro Martínez Santos, investigador principal del estudio, el trabajo demuestra que el agua y la lluvia no son sólo una peculiaridad de Cantabria , sino "un bien social y económico de primera magnitud".
Ese agua, por ejemplo, es el que alimenta los valles cántabros o el Parque Nacional de los Picos de Europa y preserva el verdor que buscan en la región muchos turistas que dejan dinero en la comunidad, ha comentado Martínez Santos en la presentación del estudio, a la que también han asistido el codirector del Observatorio del Agua, Alberto Garrido, y el director general de FCC-Aqualia, Félix Parra.
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