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E. MÜLLER
Sábado, 18 de febrero 2006, 01:00
El 16 de noviembre de 1959, Truman Capote leyó un artículo en 'The New York Times' sobre un suceso terrible acaecido el día anterior. Cuatro miembros de una familia en Holcomb (Kansas) fueron brutalmente asesinados. Capote decide escribir un artículo para la revista 'New Yorker', donde pretende relatar el impacto del crimen en la comunidad. El escritor inició ese día una extraordinaria labor de investigación que culminó seis años después con la publicación de 'A sangre fría', un libro que revolucionó la literatura y el periodismo. La película 'Capote', que ayer clausuró la Berlinale con su enorme calidad y una actuación soberbia de Phillip Seymour Hoffman, reconstruye el trabajo de investigación que realizó Capote para escribir su articulo y que terminó convirtiéndose en la novela que lo transformó en el escritor más brillante de su tiempo.
'Capote' se proyectó fuera de concurso, una decisión que alegró a los realizadores de las 19 películas que compiten por el Oso de Oro. Si la cinta del director Bennet Miller hubiera sido incluida en la competición oficial, habría obtenido el máximo galardón y Phillip Seymour Hoffman el Oso de Plata al mejor actor.
La cinta está basada en la biografía escrita por Gerald Clarke, pero sólo se limita a los seis años que dedicó el escritor a su labor de investigación. Muestra casi al margen la vida bohemia del primer dandy de la literatura americana, su larga relación sentimental con Jack Duphy y olvida intencionadamente mostrar su descenso por la pendiente del alcohol y las drogas, que se inició, precisamente, con la publicación de su libro más famoso.
'Capote' tiene muchos méritos, pero el mayor de todos es la actuación de Phillip Seymour Hoffman, que logró revivir para la pantalla a un escritor que se creía irrepetible en la vida real y en la ficción. De hecho, a lo largo de casi dos horas el espectador tiene la sensación de estar viendo al verdadero Capote y, al mismo tiempo, volverse cómplice en la obsesión del escritor para descubrir el motivo que tuvieron los dos asesinos para llevar a cabo su crimen.
El actor, además de apropiarse de la voz aguda y nasal del novelista sureño, imita a la perfección su amaneramiento, su cinismo, su autocompasión y su creciente egolatría. «Sólo hay un Truman Capote, y ése soy yo», solía repetir el escritor. Nunca antes hubo alguien como yo y tampoco habrá alguien parecido cuando yo haya partido». Si Capote estuviera vivo, no habría quedado disgustado con la cinta, candidata a cinco Oscar, entre ellos mejor película. Por otro lado, la Berlinale también contó ayer con Roberto Benigni, quien dijo que no tuvo otra opción que situar su última película en Irak. El italiano incontenible, ganador de un Oscar por 'La vida es bella', presentó 'El tigre y la nieve', que ya se ha estrenado en su país natal. «Vivimos con este horror y rodeados por este horror incomprensible», dijo Benigni. La película, que tuvo críticas de todo tipo en el festival, sigue a un poeta (Benigni) de Roma a Bagdad, cuando se embarca en una misión cada vez más desesperada para salvar a su amada, herida durante el comienzo de la invasión a Irak.
Despedida iraní
El iraní Jafar Panahi puso broche de oro a la Berlinale con "Offside", un prodigio sobre represión y fútbol en el Irán milagrosamente clasificado para el Mundial de Alemania, al que acompañó en la última jornada a concurso "Requiem", un exponente del nuevo cine alemán. Irán, derechos de la mujer y fútbol: qué más podía pedir una Berlinale deliberadamente política para el cierre de aspirantes a Osos y a cinco meses de la apertura del Mundial. Por si fuera poco, 'Offside' lleva el sello de Panahi, uno de los nombres más sólidos del cine de Irán, que durante años no ha podido estrenar allí. La Berlinale no está reñida con los milagros, como se demostró ayer. Rodar una película prácticamente en un día, sin saber cuál será su desenlace -fiesta en la calle o desolación- e infiltrar a cinco muchachas en un estadio, en un país donde está prohibido su acceso a los partidos, forma parte del prodigio de 'Offside'. Todos esos elementos confluyen en la película de Panahi, una historia sencilla.
Hoy, sábado, el jurado presidido por Charlotte Rampling dé los Osos, las quinielas apuntaban hasta hoy como favoritas a 'The Road to Guantanamo', de Michael Winterbottom, y 'A Prairie Home Companion', de Robert Altman.
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