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VIOLETA SANTIAGO
Miércoles, 23 de mayo 2007, 11:48
Un no, rotundo. Es la respuesta de cuatro cántabras cuando se les pregunta si su salto a la política en estas elecciones tiene algo que ver con los porcentajes impuestos por la Ley de Igualdad, una norma que exige como mínimo un 40%de nombres femeninos en los municipios de más de 5.000 habitantes. La legislación en vigor llevará a los municipios españoles a unas 7.000 mujeres más de las que había en la anterior legislatura (unas 15.500).
En Cantabria no sólo es evidente su mayor peso en las listas, también se constata que cada vez se incorporan más jóvenes al mundo de lo público. Cuando Dolores Gorostiaga, actual vicepresidenta del Gobierno regional, se convirtió en concejal socialista del Ayuntamientos de Piélagos corría el año 1983 y era casi anecdótico que una chica de 26 años como ella accediera a la gestión municipal. Hoy no extraña a nadie. Este periódico contactó con varias candidatas que no han pasado de los 30 y fue testigo de su optimismo. Todas llegan a la política muy convencidas, con ilusión, y con la intención de «quedarse», a poco bien que pinten los próximos cuatro años. Ni una sola se considera «de cuota». Aquí aparecen en el orden en que se hicieron las entrevistas.
ANA OBREGÓN (PRC)
Ana Obregón, 26 años, aspira a la alcaldía de Santa María de Cayón por el PRC. Nieta de Eduardo Obregón -uno de los fundadores del partido regionalista-, lleva estas siglas corren por su sangre desde niña: se le fueron grabando al acompañar a su padre y su abuelo a los mítines de Miguel Ángel Revilla, a quien conoce «desde siempre». «Recuerdo uno en Oyambre (yo tendría nueve años) que no merecía ni el nombre de mitin, con Miguel Ángel subido a un camión y con cuatro gatos escuchando».
Aquella cría es ahora ingeniera química y trabaja para Cantur como técnica de prevención de riesgos. Vive en Esles de Cayón, un pequeño pueblo del municipio que gobernaría desde los principios aprendidos del abuelo, quien le inculcó que «es necesario» comprometerse con los demás. «La política está muy desprestigiada, pero esto es como todo. Hay políticos buenos y políticos malos. Lo principal es trabajar con honestidad, sin perder de vista el interés de los vecinos».
Obregón cree que tiene una aportación que hacer al desarrollo de su área. «La gente está bastante descontenta con el actual alcalde», asegura, y no ve su juventud como un hándicap. «Todo se compensa con trabajo. Lo importante es ponerle interés, escuchar. No dejar para mañana lo que puedas hacer hoy». Rechaza de plano que su candidatura responda a una cuestión de cuotas: «no las veo como la mejor medida para que llegue una mujer a un puesto de responsabilidad. Aunque igual es la menos mala» .
Dentro de cuatro años le gustaría poder decir que llevó «otra visión» al seno de su Ayuntamiento, basada en una «responsabilidad» que ahora no ve en el equipo de Gobierno. En tres años como secretaria del PRC en la zona, «hemos pedido soluciones para cuestiones que preocupaban a todos y gracias a nuestra presión se han logrado muchos avances». Le gustaría dar solución «al urbanismo y mejorar mucho los servicios».
ANA MARÍA GÓMEZ (PSOE)
Recién licenciada en Derecho, Ana María Gómez ya exhibe una trayectoria como secretaria de Juventudes Socialistas en Torrelavega, ciudad en la que concurre a los comicios en un puesto «para salir». Gómez se inició en la vida «de partido» prácticamente al tiempo de empezar la carrera, con 17 ó 18 años. «Un poco por curiosidad, para ver cómo era por dentro este mundillo». Desde el principio se sintió muy cómoda en el PSOE, «una organización a la que le importan los jóvenes y las mujeres. Las dos cosas. Los jóvenes tenemos mucho que aprender, pero también damos entusiasmo y eso aquí se valora».
Ahora da el paso a la política municipal, persuadida de que es su sitio. «Me gusta mi ciudad» repite sin cesar. Por eso busca «trabajar por ella». «Me han dado una gran oportunidad y la quiero aprovechar», agrega. Y recalca: «voy a las elecciones en un equipo sólido, que lo está haciendo muy bien, formado por personas muy preparadas. Con una mujer de referencia, Blanca Rosa Gómez Morante, al frente». Todo le hace sentirse afortunada y no lo oculta. Cuando la llamaron para plantearle la propuesta «fue un subidón. Es un honor y una gran responsabilidad. Tengo muchas ganas de hacer cosas y, al tiempo, cierto temor. Aunque estoy tranquila. Voy muy arropada».
¿Mujer de cuota? «¿¿¿¿NOOOOO¿¿¿¿¿. Mi partido hace muchísimo que confía en nosotras. Al elaborar la lista se estudió el potencial de cada persona, sin mirar si se trataba de un hombre o una mujer. Afortunadamente, en el PSOE una mujer no tiene nada 'extra' que demostrar».
AMAYA GARCÍA (IU)
Amaya García también es candidata en Torrelavega, por Izquierda Unida. Novata en estas lides, va como número 14 en la lista municipal que lidera Pedro Lobeto. García ve «muchas cosas que se deben cambiar». A los 30 años, es trabajadora de la hostelería y ha tenido que irse a vivir lejos de su ciudad por no poder pagar una vivienda «ni siquiera cerca». Le gustaría dejarle «un mundo mejor» a su hijo y no sabía cómo canalizar esa inquietud hasta que un amigo la convenció para enrolarse en la 'cosa pública'.
Amaya confiesa que entró en IU «por probar qué es esto», pero con el firme convencimiento de que «siempre hay que intentar ir hacia adelante». En la formación se sintió contagiada «desde el primer momento, por el entusiasmo de los compañeros. Aquí se escuchan todas las opiniones y eso para mí es muy importante». Su discurso político está totalmente pegado a la calle, a los problemas cotidianos. «Creo que los ciudadanos estamos para cambiar lo que no nos guste. Yo quiero más parques, pisos más baratos, que los trabajadores puedan vivir mejor. ¿Esto es mucho pedir?».
Tampoco se ve 'de cuota': «yo no soy un número, soy Amaya García. Estoy en IU nada más que porque me apetece estar».
MARÍA BRETONES (PP)
María Bretones acaba de hacerse con la diplomatura de Bibliotecomanía y Documentación en León y, a sus 23 años, y ya se postula como número uno del Partido Popular en un feudo regionalista, San Felices de Buelna. Bretones argumenta que, en la vida, «hay que ser valiente. Sé que tengo mucho que aprender, pero también me encantaría demostrar que la juventud tiene inquietudes por solucionar los problemas de sus vecinos, e intereses sociales. Me molesta que se diga que los jóvenes somos unos pasotas».
Bretones ha oído hablar a menudo de política en su casa. Su padre -responsable de que se haya metido en el actual 'berengenal'- fue candidado del CDS en el municipio hace varios años y una de sus tías forma parte de la lista del PSOE. Así que, cuando le propusieron integrarse en un proyecto no lo pensó demasiado. «Todas las experiencias son buenas. Yo soy la típica persona que no puede estar sin hacer nada y si puedo hacer algo por mi pueblo ».
Su principal objetivo es conseguir que el PP tenga representación en un ayuntamiento -según admite-, bien gobernado por el actual regidor, José Antonio González Linares. «El alcalde ha dado un giro de 180 grados a los pueblos. Aunque yo le veo muy de cemento, farola y carretera. En San Felices se ha hecho muy poco en el plano social, para las personas mayores, para los niños o para el ocio de los jóvenes, que son las cuestiones fundamentales que yo llevo en mi programa».
Bretones rechaza de plano que su candidatura sea fruto de la prisa por buscar mujeres para las listas electorales «Para nada. Buscaban gente y he llegado yo como podía haber llegado otra persona. Las mejores candidaturas son las que están más equilibradas. No sólo entre hombres y mujeres, también en cuanto a edades. Es decir, lo ideal es combinar jóvenes con personas más experimentadas, al 50%».
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