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El experto en organización de servicios de salud, esta semana en Santander. :: CELEDONIO
«La Sanidad pública no seguirá igual y los políticos deben decírselo a los ciudadanos»
Francesc Moreu | Asesor de la Consejería de Sanidad de Cantabria

«La Sanidad pública no seguirá igual y los políticos deben decírselo a los ciudadanos»

Ante los cambios que vienen, el experto aboga por mantener las atenciones básicas, revisar las carteras de servicios y externalizar la gestión

VIOLETA SANTIAGO

Lunes, 12 de julio 2010, 11:17

«La Sanidad pública no puede seguir siendo igual: los políticos deben empezar a decírselo claramente a los ciudadanos». Francesc Moreu sabe de qué habla. Lleva tres décadas gestionando la salud en puestos de peso. Ahora asesora al consejero de Sanidad, Luis Truan. (Por ejemplo, el experto protagonizó recientemente una jornada sobre las inminentes reformas de la Atención Primaria regional). Moreu se declara firme defensor del sistema público, pero advierte: para poder mantenerlo, debe dedicarse a hacer «lo básico» y eliminar lo superfluo, revisar de arriba a abajo las carteras de servicios y externalizar la gestión.

-Estamos en un momento en que se avecinan cambios, ¿no?

-Sí, ahora está en cuestión el Estado de Bienestar y esto afecta de lleno al sector de la salud. Hoy las pensiones no son un problema, están garantizadas por 15 años. El gran 'agujero negro' de este país es la sanidad, que genera un gasto de miles de millones que es totalmente insostenible. Si queremos conservar el modelo, hay que adaptarlo a la realidad actual.

-¿Hacia qué fórmula avanza la Atención Primaria, en la que la Administración cántabra pretende innovar?

-El esquema de la Atención Primaria ha sido muy bueno. De hecho, ha durado 24 años. Pero no podemos seguir pensando que va a servir de aquí en adelante porque la sociedad se está transformado. Ahora hay otros factores y exigencias distintas.

-¿Cuáles son éstas, en su opinión?

-Básicamente, hay que reconducir la demanda. Todo lo que conocemos como programas y prevención debe pasar a un segundo plano. Por ejemplo, el 'programa del niño sano', con controles preventivos, deja de tener sentido. Y otros muchos. El papel a mantener es centrarse en curar. En la actualidad, los servicios de Atención Primaria son utilizados siempre por las mismas personas, los enfermos crónicos. Un español pasa por el sistema seis o siete veces al año, pero esta cifra se dispara hasta las 30 o las 35 veces en el caso de los mayores de 65 años. Esto hay que reconducirlo.

-¿Y cómo propone modificar los hábitos de la gente?

-En Europa ya existen fórmulas. El problema de España es que hemos hecho a ciertos grupos dependientes del sector y son consumidores, no clientes. Hoy podemos decir que la mitad de la demanda que se genera no sería necesaria. Se ha disparado porque el servicio es gratis y no existe la conciencia del coste y, en parte, también, por la demagogia política. Los políticos le dicen a la gente que esto es maravilloso, que hay de todo para todos..., y deberían empezar a decirles a los ciudadanos la verdad de la vida: la Sanidad pública no puede seguir siendo igual. El progreso no es seguir aumentando y aumentando prestaciones que dentro de poco no se podrán pagar, así de claro. Si seguimos por el camino que vamos, el sistema estallará. El progreso es dar una respuesta cuando hay un problema.

-Esto se va a leer como una vuelta hacia atrás y el mensaje es francamente antipático.

-Ya. Pero es que la demanda actual es excesiva y esto no se aguanta más. La Atención Primaria está a punto de morir de éxito.

-¿Y cómo piensa que se va a reconducir?

-En la Unión Europea, los temas de salud se solucionan entre el individuo y el Estado. En Estados Unidos se resuelven entre el mercado y el ciudadano. Aquí debemos ir a una fórmula intermedia: manteniendo el papel del Estado como garante de la asistencia, hay que introducir elementos de mercado. Es necesario que todos sepan que sus necesidades básicas estarán cubiertas..., pero que 'todo para todos' no puede ser.

-¿Habla, pues, de revisar las carteras de servicios de los hospitales, de copago....?

-Sí. La cartera de servicios hay que revisarla entera y decir 'hasta aquí'. Habrá que modificar la Ley General de Sanidad, que ha sido excelente, por la simple razón de que es demasiado cara. El sector público, además, no puede seguir gestionando, porque es un pésimo gestor. Gestionar significa riesgo y eso no puede estar en manos públicas. La ley de contratos del Estado es un método muy encorsetado. Ya no es válido. La gestión debe pasar a otras manos para asegurarnos de que el sector público sigue sano. El copago tampoco hay por qué verlo como algo negativo. Hace poco, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), reveló que un 10% de los españoles está dispuesto a pagar parte de la asistencia. Me parece un gran avance, dado que ahora lo tienen todo gratis. Se va tomando conciencia de la situación y muchos estarían dispuestos a pagar una parte, en función de su renta. Cuando esto se explica bien a la gente, lo entiende.

- Los profesionales van a interpretar ciertas palabras como una intención de privatización.

-No, no es eso. Aunque es necesario ir hacia algo distinto. Ellos lo saben, porque no aplican los mismos criterios en la consulta pública por la mañana que en la suya privada por la tarde. Ahora en la Sanidad pública hay multitud de actos médicos eliminables. Ahora se piden pruebas y pruebas porque el paciente, que no es consciente de los costes, presiona y el profesional no se atreve a negarle lo que pide.

-¿Será fácil ir en otra dirección?

-Ya se va yendo, y las resistencias son grandes, pero no hay otra salida. La clave es conseguir un cambio de modelo, cómo lograr que el ciudadano, que ahora es un simple consumidor, se convierta en un cliente.

-¿Qué clase de Atención Primaria tendremos dentro de diez años?

-La esencia del modelo será como la de hoy. Pero los centros tendrán más medios y mayor capacidad de resolución, para evitar tantas derivaciones a los hospitales. En Primaria habrá más tecnología y se podrán tomar más decisiones inmediatas. El dinero estará en la propia red, porque se dirá a los responsables: ustedes tienen tanta población en este territorio, organícense como mejor les parezca. Estos profesionales dirigirán a sus pacientes a los hospitales dependiendo de las listas de espera y de los servicios que se requieran. Por ejemplo, ahora se remite a una persona a un centro hospitalario a graduarse la vista. Más adelante habrá un autometrista en la Atención Primaria. Se harán pequeñas cirugías, ecografías... Bajará el peso de los hospitales.

-Pues hemos llenado la región de ellos.

-(Se encoge de hombros). Porque en épocas de bonanza se toman unas decisiones y, cuando el ciclo económico baja, hay que tomar otras. La Sanidad es tan importante que no debería estar sujeta a las coyunturas económicas: en los buenos ciclos habría que ahorrar para cuando son peores. Las medidas coyunturales no servirán para nada: que ahora, porque estamos en crisis, se recorte por todas partes no es la solución. La solución es que los políticos expliquen que van a cambiar los roles de médicos y enfermeras y que se tendrá un servicio básico, y ya está.

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