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MARÍA BENGOA
Viernes, 13 de agosto 2010, 11:45
Desde hace más de 80 años un bongo (canoa ancha y de poco calado) remonta el río Arauca bajo el inclemente sol de la sabana venezolana. Y comienza de nuevo la secular lucha entre civilización y barbarie en las páginas de 'Doña Bárbara', la más famosa novela venezolana escrita por Rómulo Gallegos (1884-1969) y publicada en 1929 por la editorial Araluce en Barcelona.
Doña Bárbara es una mestiza capitana de una pandilla de bandoleros. Rómulo Gallegos la llama la devoradora de hombres. Hay un mito en torno a su comportamiento y origen. Procede del dramático misterio de las tierras vírgenes, «de más lejos que más nunca», como decían los llaneros del Arauca. En su sangre mestiza engendrada con violencia se mezclan la del aventurero blanco y la india sensual y se confunden la hirviente sensualidad y el aborrecimiento al varón. Fue una joven de perturbadora belleza: «La codiciaban los mozos, la vigilaban las hembras» hasta que se convirtió en una real mujer de armas tomar. Las más extravagantes supersticiones reinan en su alma. Además de devoradora de hombres, en la novela recibe los nombres de dañera, mujer indomable, cacica y bruja del Arauca, un río de la cuenca del Orinoco donde acecha el caimán.
La primera noticia que tenemos de ella estremece: «Esa es una mujer que ha fustaneado a muchos hombres, y al que no trambuca con sus carantoñas lo compone con un bebedizo o se lo amarra a las pretinas y hace con él lo que se le antoje, porque también es faculta en brujerías. Y si es con el enemigo, no se le agua el ojo para mandar quitarse de por delante a quien se le atraviese (.) Esa mujer tiene su cementerio». Se lo cuenta el bonguero en el primer capítulo a Santos Luzardo, un joven licenciado en leyes que vuelve de la ciudad a una hacienda de su familia largo tiempo abandonada, 'Altamira', que limita con 'El Miedo', el hato ganadero de Doña Bárbara. La terrateniente -combinado explosivo de amazona, hechicera y cacique- impone desde 'El Miedo' su ley en las llanuras, doblegando voluntades de ganaderos, peones, autoridad, y dominando a las bestias.
Los Mondragones son tres hermanos fugitivos por crímenes. Ocupaban una casa en las lindes de la hacienda de Doña Bárbara con la estratagema de hacerla avanzar de tiempo en tiempo. La casa -fácil de desarmar y reconstruir-, la movían por las noches para ganar tierras para su señora. El brujeador mataba a los hombres que la Doña mandaba matar. Para las puñaladas tenía a Melquíades, para las bribonadas al mayordomo Balbino y para los mandados a Juan Primito «un bobo con alternativas de lunático furioso». También hay un extranjero, Guillermo Danger, 'Mister Peligros', que representa el desprecio de los yanquis hacia los venezolanos. En la ciudad la ley corrupta la representa Ño Pernalete ayudado por la incompetencia del bachiller Mujiquita. La voz de Doña Bárbara, hechizo de los hombres que la oían, dirige a todos ellos movida por dos pasiones, el odio al varón y la avaricia. Antes de llegar a ser la devoradora de hombres, fue Barbarita Guaimarán, una joven que creció en la pobreza. Detrás de ella hay una terrible historia de abusos y una infancia desdichada. Su padre, capitán de un viejo barco, tenía previsto venderla a un turco cuando creciera. En la adolescencia Barbarita conoce a Asdrúbal, un joven aventurero contratado por su padre para la tripulación con la que viaja por el gran río en la cuenca del Orinoco. Poco a poco, los jóvenes se enamoran hasta que sus destinos tienen un encuentro con la muerte.
En la mitad de la rivera, la tripulación se amotina y asesina al padre de Bárbara y a Asdrúbal, su gran amor. Después de deshacerse de los cuerpos y emborracharse, terminan uno a uno violando brutalmente a Barbarita, casi niña. Moribunda, tras el atroz crimen cometido por los bandoleros, la muchacha es rescatada por la india Eustaquia quien la lleva a una tribu de indígenas para que la curen. Es allí donde entrará en contacto con el oscuro mundo de la hechicería. Así nace su odio por el varón: «Tal era la famosa Doña Bárbara: lujuria y superstición, codicia y crueldad, y allá en el fondo del alma sombría una pequeña cosa pura y dolorosa: el recuerdo de Asdrúbal, el amor que pudo hacerla buena».
A través de los años, aprende a moverse entre las redes corruptas de la región. Conoce a Lorenzo Barquero, un hombre adinerado, heredero de una inmensa hacienda y guiada por el odio profundo que ha acumulado hacia los hombres, decide conquistarlo para luego despojarlo de todos sus bienes. Tendrá con él una hija, Marisela, a la que también abandona. Así se convierte en una poderosa terrateniente que por medios violentos irá apoderándose de las haciendas vecinas.
Gallegos mostró al mundo de la primera mitad del siglo XX el habla, lugares, usos y costumbres de los llanos venezolanos con toda su grandeza y sensualidad. Su fascinación por la vida libre del campo se manifiesta en la novela con la doma, el rodeo y la caza del caimán. Hay un Parque Nacional en el Apure que lleva el nombre de Santos Luzardo el protagonista que se enfrenta a Doña Bárbara. Y existe una Ruta de Gallegos, destino turístico que cubre 200 kilómetros y recorre los lugares en los que Rómulo Gallegos se inspiró para escribir 'Doña Bárbara'. En la ruta está el puente Marisela, recibe el epónimo de la hija que Doña Bárbara abandonó y a quien Santos Luzardo rescató del salvajismo y educó.
En la Semana Santa de 1927 el escritor recorrió el hato ganadero de La Candelaria en las sabanas de Apure. Allí, en contacto con los llaneros, tomó notas para la novela que escribiría al año siguiente en Italia. Gallegos agregó nuevas páginas a las ediciones desde 1930. La versión actual y definitiva data de 1954.
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