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El cineasta cántabro Vicente Vega y la hija de El Cariñoso, durante el rodaje del documental en el cementerio de Ciriego. :: DM
El último beso de El Cariñoso
CINE

El último beso de El Cariñoso

El cineasta Vicente Vega recrea en un documental la resistencia antifranquista de este maqui de Liérganes y la lucha de su hija por recuperar su identidad

MAXI DE LA PEÑA

Martes, 16 de noviembre 2010, 10:11

La historia nunca se debe olvidar, por borrascosa y cruel que resulte. A la gran pantalla se lleva un recorrido por la resistencia guerrillera en la Cantabria de la posguerra civil a través de la lucha de una mujer por recuperar parte de su identidad, hurtada por la dictadura. El documental 'La saga de El Cariñoso' se estrenará el próximo viernes día 19 en el Teatro Casyc de Caja Cantabria. Este laborioso trabajo ha sido realizado por el cineasta cántabro Vicente Vega, autor de 'Cántabros en Mauthausen', y producido por la Asociación Miradas Sociales de Cantabria. José Lavín Cobo, un maqui nacido en Liérganes, fue conocido con el apodo de El Cariñoso y su hija Josefina Solano Oti, desde los 12 años súbdita estadounidense, no le llegó a conocer porque él murió abatido a tiros por la Policía y Guardia Civil mientras estaba en el vientre de su madre, que se encontraba escondida con él en una buhardilla de Santander y presenció la muerte de su compañero. María fue detenida y mandada a prisión. Antes recibió el último beso de El Cariñoso.

La guerrilla antifranquista, los conocidos maquis, que surgió en Cantabria después de la Guerra Civil, ha sido tratada desde diferentes publicaciones de tipo literario pero muy escasamente desde formatos audiovisuales. Sólo han visto la luz alguna película como 'Los días del pasado' de Mario Camus o 'El corazón del bosque' de Manuel Gutiérrez Aragón y algún documental que de forma tangencial habla de la guerrilla en la región, fundamentalmente en la que operó en la zona de los Picos de Europa, quizás por la mítica que supuso ser una de las más resistentes en el tiempo de todas las que actuaron en España.

Sin embargo, de la guerrilla surgida en los primeros años de dictadura, de la que es paradigma el grupo de El Cariñoso, que actuó por la comarca del Miera, no existía ningún material fílmico que acercase los hechos al espectador. El cineasta Vicente Vega (Vioño de Piélagos, 1963), que es además presidente de la Asociación Miradas Sociales de Cantabria, opina que se trata de un periodo de «dura represión y especial brutalidad» que dejó «en los escasos supervivientes de aquella tragedia secuelas que aún hoy son visibles y que se manifiestan en el miedo a hablar de unos y en la negativa a colaborar de otros».

Por esta razón, este comprometido cineasta asegura que «desde el sentir democrático y el de hacer visible nuestra historia regional reciente, quizás la de una de las partes más oscuras, se hacía necesario abordar este tema con decisión por la avanzada edad de los testigos directos dispuestos a contar».

El proyecto, que ha tardado dos años largos en gestarse, comenzó cuando, después de más de 50 años residiendo en Estados Unidos, en agosto de 2008, llega a Cantabria Josefina Solano Oti con la consciente voluntad de reencontrarse con su pasado y recuperar parte de sus orígenes. «Unas raíces arrebatadas en los primeros años de la dictadura, cuando fue inscrita al nacer, tan solo, con los apellidos de su madre María Solano Otí, por ser hija de madre soltera», subraya Vicente Vega.

Una trágica historia

María Solano era la compañera sentimental del mítico guerrillero José Lavín Cobo al que llamaban El Cariñoso y junto a él, embarazada, se proponía escapar a Francia cuando el 26 de octubre de 1941 la Policía del nuevo régimen dictatorial irrumpió a tiros en un inmueble del número 44 de la calle Santa Lucia de Santander, matando a José y deteniendo a María. Internada en prisión y condenada a muerte, conmutada por su condición de embarazada a 30 años de reclusión, sufrió torturas pero finalmente logró que naciera Josefina que pasó los primeros años de su vida junto a su abuela paterna Teresa, en Liérganes.

Vicente Vega relata que pasados doce años de aquellos sucesos, «el azar hizo que una periodista norteamericana, que realizaba un reportaje sobre las mujeres republicanas en prisión, entrevistase a María, y descubrió que, esta, había nacido en Estados Unidos cuando sus padres emigraron desde Cantabria. Conocidos los hechos, la embajada norteamericana realizó las gestiones para sacar a María de la cárcel y facilitar el regreso, junto a su hija, a Estados Unidos». En junio del 2009, Josefina interpuso una demanda para que le fuese reconocido los apellidos de su padre, proceso que aún sigue su curso.

El documental sigue el recorrido que hace Josefina, jurídico y por algunos de los lugares que marcaron el destino de su padre, «y recrea la historia de El Cariñoso y la del grupo de hombres y mujeres que lo siguieron, enfrentándose con las armas en la mano a la dura represión franquista durante los primeros años de la posguerra española», explica el director cántabro.

La narración cuenta con los testimonios de familiares, vecinos y amigos de José Lavín Cobo, también con el del periodista y escritor Isidro Cicero, autor del libro 'El Cariñoso. Los emboscados del Miera' así como del abogado Ricardo González que, desde un punto de vista jurídico, analiza la demanda planteada por Josefina ante los juzgados de Santander.

Vicente Vega comenta además que a parte de mostrar diferentes zonas de Santander y de la comarca del Miera «un equipo de filmación viajamos a Estados Unidos recorriendo lugares enblemáticos de Washington y Nueva YorkYork. para conseguir imágenes con las que apoyar la narración».Unas de las primeras dificultades que surgieron al inicio del proyecto fue la ausencia de fotografías de El Cariñoso, según refiere el cineasta cántabro.

«Según diferentes fuentes consultadas el incendio de Santander del año 1941 y posteriormente la destrucción intencionada de archivos comprometedores durante la Transición Española puede estar detrás de esta falta de testimonio gráfico que nos ha privado de conocer físicamente a este maqui». Para solucionar esta dificultad, gracias a un programa informático y a la colaboración de personas que conocieron a José Lavín, se ha logrado realizar su retrato robot, de forma similar a como lo hacen los cuerpos policiales.

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