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IRMA CUESTA
Domingo, 28 de noviembre 2010, 11:58
Rafael de la Sierra es un hombre normal y está encantado de serlo. Sabe que uno de los valores del partido en el que se ha dejado la piel desde antes incluso de que naciera (comenzó su andadura política en ADIC en el año 1976), es precisamente ese. Los regionalistas creen que los cántabros los ven como algo propio y cercano y están orgullosos de que sea así. «Saben que nos movemos en el ámbito de lo posible, que no somos perfectos, pero que nuestro compromiso es indiscutible». Él será el encargado de defender el próximo 12 de diciembre, en el congreso regional, que el partido tire la casa por la ventana y haga las maletas para ir a Madrid aunque eso cueste dinero y votos. Tampoco tiene reparos en asegurar que los regionalistas deben prepararse para el relevo de Miguel Ángel Revilla y en afirmar que estos días está especialmente enfadado con «quienes aprovechan la debilidad de alguno para tratar de salpicar a todos». Se aferra al convencimiento de que la mayoría de los políticos son «razonablemente honrados».
-¿Madrid está ahí al lado?
-Sí. Creemos que ha llegado el momento. Que hay garantías de éxito y que Cantabria debe tener esa oportunidad como otras muchas comunidades autónomas. Además, es un asunto que siempre ha estado en la cabeza de los regionalistas.
-Y Revilla ¿también está dispuesto a apostar por el vi aje?
-Miguel Ángel tiene un visión política extraordinaria que no tienen otros, pero es receloso a la hora de asumir riesgos importantes...
-Es algo que hay que pensar muy detenidamente. Que un partido como el nuestro se presente a unas generales le supone, además de mucho dinero, pérdida de votos, así que no es una decisión que pueda tomarse a la ligera. Hasta ahora no ha sido oportuno ni conveniente. Ahora la situación es favorable y estamos convencidos de que un diputado en el Congreso tiene una importancia extraordinaria para la comunidad autónoma. Creemos que Cantabria debe tener esa oportunidad. Vamos, que ha llegado el momento de que el PRC esté en Madrid.
-¿Cuánto dinero puede costarle a los regionalistas el viaje?
-No menos de 300.000 euros que para un partido, quizá el único, que no tiene créditos, es mucho dinero.
-Y a los socios de Gobierno, ¿qué les parecerá que aumente el número de competidores?
-Es cierto que los pactos regionales, aunque nunca ha habido nada escrito al respecto, no han hecho conveniente que el partido pensara en presentarse a las generales. En el PRC, tras pactar con el PSOE, creímos que teníamos una especie de obligación moral.
-¿Y ya no?
-Cuando gobernamos con otros jamás hemos tomado una decisión para desmarcarnos, pero hay veces que hay que recordar los principios del partido propio por encima de cualquier otra cosa.
-¿Cuáles son los del PRC? Porque un congreso a la vuelta de la esquina parece un buen momento para ponerlos al día...
-Los principios son claros. Primero la cercanía. Hay políticos que por tener un puesto importante de repente no cogen ni el teléfono. Luego, la honradez y la austeridad. En las actuales circunstancias de forma muy especial, no se trata ya sólo de que no se puede robar, sino de ser especialmente cuidadosos con el gasto.
-Pues la oposición parece tener la idea de que el Gobierno, precisamente en ese asunto, no está teniendo demasiado cuidado...
-El PRC está viviendo con indignación lo que ocurre en relación a temas como el del CES. Hay que dar la oportunidad a la gente para que se explique y, sobre todo, es inaceptable que con la disculpa de un caso concreto se trate de generalizar. La mayoría de los políticos son razonablemente honrados.
-Pero ¿cómo explica el Gobierno unos gastos de esa importancia con la que está cayendo?
-Yo he sido ejecutivo en una empresa y existe un deber de representación que exige un nivel de gasto. Eso por un lado. También creemos que formamos parte de un equipo de Gobierno honrado y responsable. La auditoría del CES no pone grandes impedimentos y no hay que olvidar que es un órgano formado por 24 miembros y que entre ellos hay representantes de la patronal y de los sindicatos y que todos han aprobado esos presupuestos.
-Como está el tema del nacionalismo. ¿Un núcleo del partido es más cercano a esa idea que otro?
-En el PRC ese es un asunto que está muy claro. Defendemos nuestro territorio como lo hacen los gallegos los catalanes o los vascos, pero también defendemos ser parte de España. Creemos simplemente que los planteamientos de supresión de autonomía o de independencia son ilógicos, así que no perdemos el tiempo en ese tipo de debates.
-Es cierto que las elecciones están a la vuelta de la esquina, pero parece que las relaciones con el partido en la oposición está peor que nunca ¿No habrá más pactos con el PP?
-Los pactos comienzan a negociarse a partir de las doce de la noche del día de las elecciones y antes de eso es imposible decir nada. Sin embargo, es cierto que los últimos acontecimientos harían muy difícil en el futuro un pacto con los populares. Hay cosas que no entendemos, como lo del puro, los insultos.... en cualquier caso, lo cierto es que se puede llegar a un acuerdo con cualquier partido democrático.
-¿Cómo será el PRC después de Miguel Ángel Revilla?
-De momento estamos tranquilos cuatro años más. Pero ese es un problema y toca pensar en ello contando con la certeza de que Revilla es irrepetible. Pocos políticos tienen esa visión de futuro, ese nivel de conexión con la gente y esa capacidad de comunicar lo importante. A Miguel Ángel tendrá que sustituirle una organización extraordinaria del partido. Hará falta un líder, pero también alguien que se encargue de la organización y de la parte ideológica y todo eso, en parte, ya lo tenemos.
-Pero, ¿no hay un delfín?
-En el partido hay gente muy buena, sólo hace falta pensar en Mediavilla, Marcano, Mazón, cada uno de ellos con sus características. Todos comparten la idea de lo que somos y una inmensa capacidad de trabajo. En los últimos ocho años hemos mejorado, además, muchísimo en la organización interna del partido, pero ahora tenemos un margen de cuatro años que nos deja muy tranquilos.
-Y ¿cómo van a afrontar el futuro inmediato los regionalistas?
-Hay que tomar medias desde la idea de los tiempos que estamos pasando y que quedan por pasar. Hay que decidir y ser consecuentes y el asunto de los sueldos de los cargos públicos debe revisarse. La actividad política tiene que estar remunerada, eso es indiscutible. Se gana menos dinero que fuera y además estás sujeto a que te pongan verde, pero hay que ser consecuentes y determinados cargos municipales o cargos de empresas públicas, que ganen más que el presidente del Gobierno es un absurdo. Está claro que hay que ajustarse el cinturón y eso vale para todo.
-Usted ha tenido que ver con la adaptación de la Ley de Cajas...
-Estoy conforme con la reducción de cargos políticos y reivindico al mismo tiempo el valor y el trabajo de éstas entidades que han afrontado la crisis mucho mejor que la mayor parte de los bancos. Hay que reivindicar el papel de las cajas y lo cierto es que el papel de los político en ellas ha sido extraordinariamente responsable.
-¿Saldremos de esta?
-Lo haremos con trabajo y compromiso. Estoy seguro.
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