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Leslie Jones, Melissa McCarthy, Kristen Wiig y Kate McKinnon, las nuevas Cazafantasmas.
La nueva ola del humor femenino

La nueva ola del humor femenino

Melissa McCarthy, Amy Poehler, Tina Fey o Amy Schumer son algunas de las abanderadas de una corriente que está obligando a recalcular los roles de género en un terreno tan masculinizado como el de la comedia

Josu Eguren

Miércoles, 9 de septiembre 2015, 16:17

El estreno de 'Y de repente tú', de Judd Apatow, le ha puesto cara y voz mainstream a un fenómeno que lleva mucho tiempo larvándose en las producciones de cine independiente, las webseries, el cómic underground y los circuitos de stand up, una desbordante ola de humor femenino (de la que la película termina renegando con la boca pequeña) que está obligando a recalcular los roles de género en un terreno tan masculinizado como el de la comedia. Desde los años 50, década en la que Lucille Ball se hizo un hueco en todos los hogares de América con su papel protagonista en 'I Love Lucy' (el programa fue líder de audiencia durante cuatro temporadas), son muchas mujeres las que han protagonizado comedias al servicio de un discurso en el que la problemática femenina quedaba relegada a un simple eco en segundo plano.

Para comprender el cambio es preciso analizar múltiples factores, pero podríamos señalar la fecha de lanzamiento de 'The Daily Show' (uno de los programas estrella de Comedy Central, y, hasta la retirada de Jon Stewart, el más influyente en el comentario político de la actualidad) como uno de los momentos clave en la gestación de este movimiento revolucionario. Cuatro mujeres (Susie Essman, Beth Littleford, Lizz Winstead y Caroline Rhea) se alinearon en la primera formación de un equipo que abrió brecha para que Wanda Sykes y Amy Poehler debutasen en una cadena que bautizó el estreno televisivo de Amy Schumer y dio rienda suelta a la militancia corrosiva de Sarah Silverman, la primera mujer con sitio fijo en esa mesa de póker en la que Louis C.K. ('Louie') reúne a un puñado de los cómicos más respetados de su generación.

Que paralelamente monstruos como Tina Fey, Kristen Wiig y Maya Rudolph hayan alternado protagonismo al frente del mítico del 'Saturday Night Live' (aunque en el presente conviene relativizar el impacto del programa sobre la cultura contemporánea) es otro dato que obliga a una reflexión alejada de la nota coyuntural.

Ya no hablamos de mujeres protagonizando comedias con escuetos apuntes feministas en estrenos multitudinarios, estamos hablando de que cómicas y espectadoras han tomado conciencia de la necesidad de deshacer clichés y asaltar posiciones progresistas mediante el humor. Ahora más que nunca es el momento de reivindicar el trabajo sordo de un grupo de pioneras entre las que nunca puede faltar la mención a Elaine May y Amy Heckerling (con especial atención a la infravalorada 'Clueless, fuera de onda'), o el recuerdo para las extraordinarias Joan Rivers y Gilda Radner, porque ellas señalaron ese camino tortuoso que ha dado acceso a estrellas mediáticas como Lena Dunham ('Girls').

Extensa nómina de proyectos

Tampoco hay que olvidar la importancia de Internet en este proceso, porque la democratización del acceso a un humor agrio, políticamente incorrecto y contestatario que hemos conocido a través del formato webserie ha permitido que títulos de culto como 'Broad City' hayan dado el salto a los canales de televisión por cable en horarios de máxima audiencia. El mundo es distinto visto a través de los ojos de Ilana Glazer y Abbi Jacobson, dos terroristas del lenguaje que se suman a Maggie Carey, Aubrey Plaza y 'The Jeannie Tate Show' en la redefinición de la mujer como sujeto cómico diametralmente opuesto al que celebraban las protagonistas de 'Sexo en Nueva York'. Del papel de la mujer como mero artefacto narrativo hemos pasado a un nuevo escenario en el que la personalidad de apisonadoras del talento y el atractivo de Melissa McCarthy están aplanando los discursos machistas y el mito atávico de la masculinidad (atentos al trío explosivo que forma con Miranda Hart y Peter Serafinowicz en la imprescindible 'Espías', de Paul Feig).

Quizá el peligro (al que contribuye este artículo) sea el sobre análisis de una corriente que ya está siendo atacada por el sistema con el propósito de diluir su carga política para domesticarla y servirla en píldoras insípidas con etiquetas tan sospechosas como las que señalan a las "comedias anti románticas". Por fortuna, Lake Bell ('La voz de una generación') o Gillian Robespierre ('Obvious Child') resisten en los márgenes dotando de entidad y profundidad a una forma de entender a la mujer a través del humor que no se limita a proyectarse como reflejo de los arquetipos masculinos sino que profundiza en temáticas particulares como el maltrato, el aborto y la sexualidad.

La buena noticia es que hay una extensa nómina de proyectos en marcha (en NetFlix ya se puede disfrutar de 'Unbreakable Kimmy Schmidt', de Tina Fey) y, lo que es mejor aún, es prácticamente imposible confeccionar una lista de los mejores cómicos contemporáneos sin incluir al menos a tres o cuatro mujeres en el Top Ten. Y por si fuese poco, en 2016 serán cuatro mujeres (Kristen Wiig, Melissa McCarthy, Kate McKinnon y Leslie Jones) las que tomarán el relevo de Bill Murray, Dan Aykroyd, Harold Ramis y Ernie Hudson al frente de los míticos 'Cazafantasmas'.

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