

Secciones
Servicios
Destacamos
Pronosticar el futuro en cualquier sector o ámbito de la vida es tan difícil como acertar con los números del Euromillón, por ejemplo, pero si de la hostelería, de la gastronomía y del sector agroalimentario nos ocupamos, sí que podremos esbozar, al hilo de su trayectoria en los últimos años, cuáles pueden ser las tendencias para el inminente 2024. En el papel en blanco se pueden anotar muchas ideas, algunas serán más retos o aspiraciones que otra cosa;en otros contextos, se advierten modas, conexiones, reflexiones e, incluso deseos... Todo en pro de unos sectores que son claves en el desarrollo socioeconómico de una región como Cantabria y, especialmente, en mayor medida si atendemos al peso específico que ha cogido el turismo en los últimos años quizá motivado por el tan controvertido cambio climático que nos acecha.
En esta línea, el turismo gastronómico parece que es un valor en alza irreversible. El turista se mueve para comer bien y a buen precio, no necesariamente en establecimientos distinguidos en las grandes guías a los que sus elevados menús les penalizan. Hay una vuelta a la gastronomía tradicional frente a la fusión, a la cocina viajera y a las técnicas de vanguardia que en su momento impulsó un personaje único como Adriá. El cliente valora más la autenticidad del producto de proximidad, cuyo sabor responda a lo que dice su nombre, y que éste se diferencie de lo que habitualmente encuentra en los lineales donde compra para casa.
Esta tendencia fortalecerá los vínculos entre el cocinero y el productor, algo que en Cantabria ya se adivina pero donde todavía se pueden avanzar mucho. Estas relaciones fluidas enriquecen a ambas partes, y no solo desde el punto de vista económico. Y sobre todo benefician al cliente dispuesto a pagar un poco más por menús y platos elaborados con la frescura de la materia prima recién elaborada, recogida o pescada.
Si seguimos con la importancia que tiene el turismo en el ecosistema agroalimentario, es preciso detenerse en poner en valor las experiencias en granjas, obradores, queserías... El turista, generalmente de procedencia urbana, está ávido de conocer los procesos de producción y cuando se los explica de primera mano el artesano, los resultados son inmejorables. Es la mejor manera de prescribir y fidelizar.
Desde la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, junto a la Oficina de Calidad Alimentaria, se ha lanzado hace pocas semanas un nuevo lema para los alimentos de calidad de la región:'Cantabria. Sabe a Norte'. Con la ambición de convertir a nuestra región en el vértice de las fortalezas agroalimentarias de la franja septentrional de la Península que baña el mar Cantábrico, resulta imprescindible que todos los actores implicados, en la medida de sus posibilidades, hagan grande esta marca de largo recorrido con el fin de que su slogan ayude a los alimentos de Cantabria a ganar presencia en mercados interiores y a conquistar nuevos clientes más allá de las fronteras autonómicas.
Continuamos en el ámbito de los productores para apuntar la idea de que, en un mercado globalizado, las pequeñas, pero de calidad, iniciativas que hay en Cantabria precisan tener más sinergias entre ellas, al tiempo que dinamizar el tejido asociativo.
Otros aspectos claves para poder competir son la capacidad de innovar, de presentar nuevos productos que seduzcan el paladar de los clientes;la conveniencia de estar presentes en ferias y mercados que realmente sean interesantes (quizá en los últimos años se haya llegado a una cierta saturación por la multiplicación de pequeños eventos); y la inquietud para tomar parte en concursos nacionales e internacionales cuyos resultados tienen una amplia repercusión.
Sobre la comunicación y la forma de contar lo que se hace, también tienen tanto los actores del sector agroalimentario como gastronómico mucho camino por recorrer. No sirve la autocomplacencia de autorretratarse en las redes sociales para que familiares y amigos aplaudan, hay que ir más allá con estrategias más profesionales y menos banalidad.
Este punto nos permite regresar al ámbito más gastronómico para profundizar en los problemas de personal que existen. En todos los sectores, más allá del innegable problema con el relevo generacional, existe un déficit de aspirantes a puestos de trabajo en el campo, en los obradores y fábricas agroalimentarias, en la barras y salas de los restaurantes o incluso en las cocinas.
La mano de obra procedente de otros países está paliando en gran medida la falta de parados dispuestos a trabajar o a reciclarse. Pero la competitividad y la mayor exigencia del cliente precisan personal profesional, bien formado y dispuesto a dar respuesta a las nuevas tendencias del consumidor.
En este sentido, tienen mucho que decir los centros de formación profesional. Adaptar la preparación de los jóvenes a las necesidades del mercado laboral es fundamental. Lo mismo que resulta imprescindible la aspiración de que en el currículo de la enseñanza obligatoria haya asignaturas que permitan formar a los futuros adultos en la producción y transformación de los alimentos que luego llegan a su mesa. Sensibilizar se puede llamar.
Si el sector primario sigue sufriendo con los elevados precios de los insumos y de los combustible, así como con la reducción de los precios de la leche, el panorama se complicará porque los costes finales repercutirán sobre toda la cadena alimentaria.
De la administración cabe esperar que ponga las medidas para aplacar una inflación galopante que no hace más que tensar un tejido empresarial que, más que ayudas para tapar agujeros, lo que debe recibir es el respaldo firme en la promoción y en la puesta en marcha de nuevas iniciativas que den verdadero valor añadido a las producciones autóctonas y de calidad diferenciada. Porque de lo que se trata es de crecer de forma sostenible y orgánica.
Cantabria en la Mesa
Cantabria en la Mesa afronta el año que comienza con el propósito de seguir siendo un canal informativo de primer orden, tanto en la edición de papel como en la edición electrónica del periódico.
Aniversario. El 28 de febrero este suplemento cumplirá 15 años, desde que nació el 28 de marzo de 2009.
Chef y Maitre Cantabria. El XI concurso para alumnos de las escuelas de hostelería llegará entre los meses de enero y febrero.
Guía de restaurantes de Cantabria. A lo largo del mes de febrero verá la luz una nueva edición actualizada de esta obra de referencia con más de mil referencias para comer en la región.
I Congreso del Queso en Cantabria. Está diseñado este nuevo evento para la primavera.
Premios Alimentos de Cantabria. En junio, llegará la novena edición para distinguir el talento y la trayectoria de profesionales y empresas.
GastroCantábrico. Segunda edición de este congreso con el mar como protagonista. En junio.
Foro Agroalimentario de Cantabria. La octava edición, en el mes de septiembre.
Sabor en Cantabria. La IV edición, en Puente Viesgo, los días 22 y 23 de octubre.
Feria del Producto de Cantabria. Vigésima edición, los días 6, 7 y 8 de diciembre.
Cada semana en la web. 'En la mesa con...', entrevistas con productores agroalimentarios. Y la nueva sección, 'Las recetas de Cantabria en la Mesa' de la mano de destacados cocineros.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.