-kc6B-U120695795618EHE-1968x1216@Diario%20Montanes.jpg)
Ver fotos
Secciones
Servicios
Destacamos
Ver fotos
ALICIA DEL CASTILLO | MARÍA CAUSO | SARAY CEBALLOS
Santander
Domingo, 8 de noviembre 2020, 08:07
La gastronomía de Cantabria es variada, de calidad y diferenciada y eso es gracias a un sector agroalimentario que es señero. Y así lo avalan las cifras. Tiene un volumen de negocio que genera más de 1.700 millones de euros y una aportación del 22% al Producto Interior Bruto (PIB) industrial de la región. Los empresarios son conscientes de la dinámica de este sector, cambiante y en constante evolución. En plena crisis sanitaria y económica por el coronavirus, es más necesario que nunca crear una hoja de ruta para el sector agroalimentario. Y es que las compañías quieren seguir creciendo a través de la diversificación de productos para llegar a todos los consumidores, creando sinergias entre sí, apostando por la excelencia, productos de calidad y competitivos.
Esta fue la conclusión final del IV Foro Agroalimentario de Cantabria que, bajo el título de 'Modelos de negocio. La competitividad de las empresas agroalimentarias', sirvió para analizar el presente y el futuro de los modelos de negocio, obteniendo así «una muy fidedigna radiografía del sector», en palabras de su moderador, José Luis Pérez, redactor jefe de El Diario Montañés y coordinador de Cantabria en la Mesa.
Organizado por El Diario, con el patrocinio de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, la Oficina de Calidad Alimentaria (Odeca) y el Foro Interalimentario, el encuentro tuvo lugar en el salón de actos de la Universidad Europea del Atlántico, siguiendo la normativa vigente en cuanto a aforos, contando con las máximas medidas de seguridad. Allí se dieron cita un total de dieciocho empresas del sector agroalimentario, aunque podían haber sido muchas más, líderes todas ellas en sus respectivos proyectos y con unas miras puestas en un futuro basado en el crecimiento.
Como en ediciones anteriores, el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla fue el encargado de inaugurar el acto, y lo hizo con semblante serio por la actualidad del día pero mostró el firme compromiso del Ejecutivo hacia un sector «vital» para la región, con una gran capacidad para fijar población en las zonas rurales y «que se está consolidando de una manera constante». Un actividad económica cuya importancia ha puesto de manifiesto la actual crisis sanitaria, «que ha demostrado lo fundamental que es tener un sector primario con capacidad para abastecer de alimentos a un territorio».
Este mismo discurso sirvió a Víctor Yuste, director del Foro Interalimentario, en el comienzo de su intervención para enfatizar el hecho de que, en plena crisis sanitaria, «no ha habido crisis alimentaria gracias a la profesionalidad y el esfuerzo brutal de un sector que merece ser puesto en valor».
Primera mesa
Pluralidad y experiencia es lo que esta nueva edición del Foro Agroalimentario puso sobre la mesa a través de un formato dinámico y heterogéneo. El encuentro estuvo dividido en cinco mesas de debate. La primera de ellas sentó a representantes de microempresas familiares: Javier Campo, de Quesería Javier Campo; Carlos Recio, de Casona Micaela; José María Alonso, de Quesoba; y Diego González, de Eco-Tierra Mojada. Los cuatro coincidieron en la necesidad que tienen todas ellas de crecer, pero no tanto en cantidad, sino en términos de «calidad, variedad y marca», tal y como afirmó Recio e, incluso, «como sector», según González.
Segunda mesa
Crear empleo y fijar población en zonas rurales, el acceso a ayudas reduciendo la burocracia o la importancia de saber acercar el producto al cliente fueron los temas tratados por las empresas emergentes representadas por David Fernández, de Patatas Vallucas; Borja Pérez, de Chocolates Momper; José Ángel Sáinz, de Sobaos El Andral; y Juan Carlos González, de Tu Cocina Tradicional.
Tercera mesa
Las medianas empresas, presentes a través de José Luis Ortíz, de Conservas Codesa; David Martínez, de Destilería Siderit; César Ruiz, de la Pasiega de Peña Pelada; y Ángel Moreno de Sierra del Oso, pusieron sobre la mesa cuestiones tan importantes como la diversificación o las sinergias.
Cuarta mesa
Por su parte, la gran empresa ha llegado hasta donde está gracias a la elaboración de un producto de calidad y una gran estrategia de mercado. Ejemplo de ello son Grupo Consorcio, que, tal y como afirmó María Aparicio, a día de hoy exporta a más de 40 países y es «líder mundial de la anchoa», siendo su desafío actual «seguir caminando hacia la sostenibilidad». Hapi Ibérica, que en palabras de Javier Varea, mantiene su apuesta por introducir la carne IGP de Cantabria en otros mercados; y Café Dromedario, un grupo centenario para el que la digitalización y la profesionalización de su equipo, como reconoció Fernando Franco, les ha permitido colocar un producto diferenciado en el mercado.
Quinta mesa
En el debate entre las tres cooperativas, destacó el importante papel de estas empresas en la región y la importancia de crear sinergias entre sí para ser más competitivas en el futuro. «Nuestro futuro pasa por el cooperativismo y la capacidad de hacer las cosas juntos. Estamos en vías de hacer acuerdos porque el sector nos necesita unidos», apuntó el director de Agrocantabria, Jacobo Alonso. En la Cooperativa Ruiseñada Comillas, se autodenominan como «pioneros» en este tipo de sociedades. «Hemos creado una vocación. Somos empresas de economía social», indicó. Germán Cantera, de Valles Unidos del Asón, aseguró que «las cooperativas ganaderas ayudamos a ser competitivos y a evolucionar». También pusieron en valor que desarrollan productos de calidad con el valor añadido de utilizar materias primas de cercanía y de proximidad.
En su intervención para clausurar la IV edición de este Foro Agroalimentario, el consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Guillermo Blanco, no puso «una sola pega» a los discursos anteriores, tan solo agradeció, con un extenso homenaje, la labor de todos los implicados en un gran sector que emplea de forma directa a más de 7.000 personas.
«Gracias a los que han estado en primera línea abasteciendo. La pandemia mata pero la falta de alimento mata a muchos más. A las cooperativas, por haber mantenido alto el listón de la cooperación en los momentos más duros; por su trabajo, dedicación y por abastecer a las entidades sociales. Esta semana haremos la 13ª entrega, 90 toneladas de alimentos, productos por valor de más de 150.000 euros, que han hecho dignificar el menú de muchas personas. Lo seguiremos haciendo».
«Gracias a las Organizaciones Profesionales Agrarias, a quienes representan a cada uno de los productores, federaciones, cofradías, a todos los sectores, cárnico, pesquero, agrícola... A todos por trabajar de forma unánime».
Su intervención sirvió también para reivindicar, como ya hizo el presidente Revilla, que el sector agroalimentario no solo abastece de alimentos, sino que ayuda a fijar población en el medio rural. «Contribuir a la economía local es contribuir a la economía de Cantabria. La vuelta al mundo rural no es ningún fracaso sino un escenario de oportunidad que tenemos que aprovechar, sobre todo los jóvenes. Somos una región genéticamente ganadera, genéticamente agricultora, pesquera... Somos productores de nacimiento. El éxito de nuestros productos no solo se debe a las características de nuestra tierra, también al esfuerzo, creatividad e inteligencia de nuestros productores que siguen buscando la excelencia».
Publicidad
Álvaro Machín | Santander
Guillermo Balbona | Santander
Sócrates Sánchez y Clara Privé (Diseño) | Santander
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.