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Composición Ana Vega
¿Pollo asado con anchoas? ¡Por qué no!

¿Pollo asado con anchoas? ¡Por qué no!

Un recetario publicado en 1913 incluye esta novedosa combinación de sabores en una receta de «mar y montaña»

Ana Vega Pérez de Arlucea

Lunes, 3 de junio 2019, 16:06

Cierto es que el mar y montaña o «mar i muntanya» es una especialidad de la cocina catalana, con platos tan ilustres como el pollo con cigalas o la sepia con albóndigas pero en el resto de España también se encuentran diversos platos que unen productos de agua y tierra, como algunas paellas mixtas no canónicas, las murcianas berenjenas con gambas y jamón y algunas simpáticas recetas que se han asociado a la gastronomía gallega como las perdices con sardinas o el capón relleno de ostras.

Esta fusión de sabores viene de muy antiguo y entronca por un lado con los curiosos maridajes (dulce con salado, carne con pescado) de la cocina medieval y por otro con la alimentación de subsistencia, que obligaba a echar en la cazuela todo lo que se tuviera a mano. También está relacionado el 'mar y montaña' con la imaginación culinaria y la aplicación de sabores fuertes y gustosos —'umami', que se dice ahora— a alimentos susceptibles de mejorar gracias a la inigualable ayuda de los mariscos o pescados en salazón. Es éste el caso de nuestra receta de hoy, una fórmula de cocina que en principio les va a chocar pero que a falta de comprobación empírica yo diría que promete diversión. Y sobre todo, que fue rompedora para su época. Hablamos de un 'pollo con anchoas' publicado en 1913 y que aparece en un librito titulado 'Ederra' y editado por la Librería Española, que estaba en la Plaza Nueva número 1 de Bilbao.

'Ederra, manual práctico de cocina' con recetas y «consejos prácticos para ser buena cocinera» fue un recetario anónimo destinado al público femenino de clase media y en el que se pueden encontrar numerosos platos de la gastronomía tradicional vasca. Algunos otros, más novedosos, cumplían la función de sorprender a los invitados y de momento sigo con la duda sobre si el extraño pollo con anchoas fue una invención puntual o sería típico en algún recóndito lugar del País Vasco.

Se trata de un pollo relativamente normal, asado con una cebolla y una zanahoria dentro pero al que se coloca un picadillo de anchoas (votaría por las de salazón) y tocino entre la piel y la carne. Ésta, desde luego, puede resultar una idea buenísima para sazonar la a veces sosa carne de pollo e infundirle un sabor potente. Lo raro es que luego, al presentarlo a la mesa (la receta tiene algunos fallos de escritura y así es como la interpreto yo), va rodeado también de anchoas esta vez rebozadas. Si se animan a probarla no se olviden de contarme el resultado; quién sabe, igual es un descubrimiento digno de estrella Michelin.

Pollo con anchoas

Portada del recetario 'Ederra'.

Ederra, manual práctico de cocina de 1913.

Se pica anchoas y tocino crudo; el pollo limpio para poderle asar; entre la piel y la carne se mete el picado, se rodea el pollo de lonjas de tocino, se ata y pone sal; dentro del cuerpo que tenga una cebolla y una zanahoria. Se rebozan unas anchoas con huevo, se fríen unos pedacitos de pan, se pone el pollo y alrededor unas anchoas y los pedacitos de pan frito.

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