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Agosto en un pueblo de premio
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Casonas históricas ocupan las aceras de Cosío, que en 2016 fue distinguida como localidad del año en CantabriaSAMIRA HIDALGO Y ALEXANDER AGUILERA
Lunes, 28 de agosto 2017, 09:21
Al llegar a Cosío, el río Vendul te da la bienvenida. Después, las típicas casas montañesas te invitan a recorrer sus calles llenas ... de tradición y belleza. Los turistas pasean mirando de izquierda a derecha ese patrimonio arquitectónico que esta localidad ha sabido conservar durante cientos de años. Una mezcla que ha llevado a este lugar a conseguir el premio 'Pueblo de Cantabria 2016'.
Los factores que se valoran para obtener este galardón no se refieren únicamente a la belleza de aquellos pueblos que presentan su candidatura. Los esfuerzos de conservación de los espacios públicos, de las casas o la colaboración de la gente para mantener las tradiciones son algunos de los aspectos en los que ha destacado Cosío. Esto, unido a su historia, han llevado a turistas a querer descubrir la localidad.
En la entrada, se puede ver a José Antonio Castañeda, «de Cosío de toda la vida», charlando con unos amigos. Comenta que «desde que al pueblo le han dado el premio, es normal ver a más turistas». En cuanto a los aspectos a destacar, las casonas antiguas y el paraje en el que se encuentran ubicadas son, a su juicio, algunos de las características por las que el premio ha llegado hasta estas tierras.
Continuando el paseo por la calle principal, Manuel Jesús Mazón, nacido en el pueblo, disfruta de un rato con los amigos en la terraza del bar. Destaca la cantidad de cosas que se han mejorado en el pueblo, algo que también se ha tenido en cuenta para otorgar al pueblo el galardón. «Se han llevado a cabo muchas reformas para mejorar las instalaciones y para mantener el patrimonio de Cosío como, por ejemplo, las casas montañesas», explica.
En esta localidad donde el río Vendul se une al río Nansa, casonas como la del siglo XVIII, incluida en el inventario General del Patrimonio Cultural de Cantabria, son el centro de las miradas de los turistas y visitantes. Precisamente, cámara en mano, se encuentra Ángeles Cagigas que, aunque nació en Maliaño, lleva 26 años viviendo en Alcalá de Henares. Junto a su familia ha decidido venir a pasar las vacaciones de verano a Cantabria y visitar esta localidad que no veía desde hace dos décadas: «Llevaba veinte años sin pasar por aquí y la verdad es que lo que me he encontrado me ha gustado mucho. He visto el pueblo muy arreglado, las casas reformadas, los detalles de fotos antiguas que han puesto en las calles. En general, está muy bien», asegura Ángeles. Por otra parte, cree que el hecho de «haber cambiado cosas intentando mantener la tradición, ha podido ser uno de los factores por los que el premio pueblo Cantabria 2016 ha ido a parar a Cosío».
Otra de las turistas que están pasando unos días en la Comunidad es la alicantina Carmen que, junto con su marido, ha decidido reposar un poco la comida sentados en uno de los bancos que hay en la calle principal. Al contrario que la mayoría de visitantes, este matrimonio desconocía el reconocimiento otorgado al pueblo este año: «Hemos llegado hasta aquí por casualidad. Después de visitar las Cuevas del Soplao, hemos tirado para arriba porque somos de monte y aquí estamos, viendo estas casas tan bonitas», explica Carmen.
El día es caluroso, pero esto no es un problema para Marian Pérez, una cosíana que actualmente vive en Cabezón de la Sal y ha podido ver cómo en este último año las calles acogían a más turistas de lo habitual: «Viene gente de todos los sitios de España, incluso extranjera. Llegan muchísimas personas los fines de semana». Aunque destaca que, para ella todo el pueblo es bonito, tiene especial predilección por la casona en la que los domingos «se realizan distintas exposiciones de fotos antiguas gracias a una asociación de mujeres que se encarga de que todo quede muy bonito».
Las flores son protagonistas en los jardines y balcones de Cosío. Multitud de colores se reúnen para dar más vida aún a esta localidad. Cuidando alguna de las plantas de su jardín se encuentra el trasmerano José Arce, que destaca el gran patrimonio del pueblo. «Esta localidad ha tenido mucha suerte de tener este tipo de casas y construcciones. Además, se ha hecho mucho por mantener la esencia de las costumbres y el resultado es el premio pueblo Cantabria 2016, que ha servido para situar a esta localidad en el mapa de Cantabria», destaca. Por otra parte, José queda asombrado «con la cantidad de personas que vienen a visitar el pueblo ahora» y no duda en señalar a la gente como «lo más valioso de Cosío».
Ya han pasado más de 91 años desde que Rosalina González naciese en la misma casa donde hoy se encuentra disfrutando de la soleada tarde. A lo largo de todas estas décadas, ha podido ver el profundo cambio que ha sufrido el pueblo. «La forma de las casas, lo que ahora son carreteras y antes eran caminos de piedras... es todo distinto», explica, antes de describir su reacción al enterarse del premio concedido al Cosío de «sus amores»: «Me puse contentísima, lloré y hasta eché unos bailes». Los tiempos cambian y ahora ya no hay que ir al lavadero o a trabajar al campo como antes, pero la gente que sigue aquí, «es igual de buena y sociable». Aunque siempre hubo muchos visitantes en el pueblo, Rosalina asegura que el premio ha atraído a más personas: «Turistas siempre los hubo, pero este último año muchos más. Algunos se paran en frente de mi casa y me dicen que es muy bonita, no sé si me dirán la verdad», explica entre risas.
Algunos de los rincones que mantienen su esencia son esas calles empedradas que dejan entrever el paso de los años. En una de ellas, sentado sobre un pequeño banco de madera, se encuentra descansando Pablo Gutiérrez, nacido en Cosío. Recordando viejos tiempos asegura que, «en comparación con lo que esto era antes, ahora parece una bella capital en pequeñito». En cuanto al premio, explica que «para gustos los colores» pero tiene claro que «es beneficioso, es bueno para el pueblo».
Casonas construidas en los siglos XVII y XVIII, una iglesia parroquial dedicada a San Miguel Arcángel que data en estas mismas fechas o calles llenas de historia perduran a lo largo del tiempo manteniendo su esencia. Mientras tanto, turistas y visitantes disfrutan ahora de un pueblo que sigue teniendo muy presente su pasado.
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