
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A las 13.27 horas de este jueves, Miguel Ángel Revilla cumplía uno de sus objetivos más perseguidos. En ese momento fue elegido presidente de Cantabria, y aunque lo será por cuarta vez, esta es la primera que su partido llega como ganador de las elecciones.
21 votos a favor, 12 en contra ( PP y Ciudadanos) y 2 abstenciones (Vox). Esas son las cifras que aupan al líder regionalista al papel que ya ha ejercido en coaliciones previas. La suya es una carrera marcada por el establecimiento de acuerdos y la legislatura que comienza no será una excepción, con el PSOE como compañero de viaje para los próximos cuatro años, siempre que desde Madrid se cumplan los compromisos establecidos. Está previsto que mañana se publique en el Boletín Oficial el nombramiento y que el sábado a mediodía se celebre en el Parlamento de Cantabria el acto de toma de posesión.
Las votaciones han sido rápidas. El azar ha hecho que la primera en pronunciarse haya sido la persona que ha mostrado un rechazo más enérgico a la investidura; María José Sáenz de Buruaga. El número 24 sacado de una bolsa, le ha supuesto abrir esa parte del proceso democrático. Y así, uno tras otro, los diputados cántabros han expresado su postura -la de sus partidos- respecto al nombramiento.
La más enérgica en su «no» ha sido Isabel Urrutia, mientras que Pablo Zuloaga, líder del PSC, ha sido el más reflexivo a la hora de dar su sí. En el PRC, ante tan relevante momento para la formación, han elegido ponerse de pie para pronunciar las palabras, algo que también ha hecho Cristobal Palacio, de Vox.
Quien no se ha movido ha sido el propio candidato. Ni siquiera cuando el presidente del Parlamento ha oficializado su nombramiento como presidente de Cantabria, por mayoría absoluta en primera vuelta. Cabe pensar que para Revilla, afectado por la desaparición de su mano derecha, Rafael de la Sierra, este momento ha tenido un sabor agridulce.
Ante los aplausos de parte del hemiciclo, Miguel Ángel Revilla, en su butaca, ha mirado brevemente alrededor, ha cogido su carpeta y se ha levantado para, con un sutil gesto dar por terminado el agasajo y, a continuación, estrechar la mano de su socio de gobierno, Pablo Zuloaga.
Durante las cuatro horas y media que ha durado la segunda sesión del debate no ha habido grandes novedades. Cada uno en su lugar, repitiendo sus mantras programáticos y firmes en sus posturas; negando la mayor la oposición (salvo resquicios puntuales) y reafirmando su buena gestión PRC y PSOE.
Por la Cámara cántabra han desfilado diversos personajes convertidos en materia discursiva. Uno de los más nombrados ha sido, al igual que en la jornada previa, el exalcalde de Santander y exministro de Fomento, Íñigo de la Serna, para unos «el ministro del fin de semana» y para otros artífice de importantes acuerdos. Pedro Hernando ha iniciado su discurso hablando de Fray Luis de León para convertir, más tarde, a José María Mazón en Bob Dylan, mientras que Félix Álvarez, portavoz de Cs, tras un paso por el Titánic, mencionó, y mucho, a Pedro Sánchez, omnipresente en este debate cántabro.
De acuerdo al orden establecido, los portavoces fueron desgranando las líneas principales sobre las que sustentar su apoyo o falta del mismo a la investidura de Miguel Ángel Revilla.
A todos ellos les ha respondido Revilla en bloque -aunque podía hacerlo en turnos uno por uno- para defender el acuerdo con el PSOE frente a un PP que, a su juicio, no tiene «remedio» y sufre una «deformación de la realidad» y a un Cs al que ve «muy Vox» en algunos aspectos, como su 'no es no' a Pedro Sánchez. Mientras, ve un «buen comienzo» con Vox y confía llegar a acuerdos en esta legislatura pese a las «discrepancias».
En su respuesta a las críticas de la oposición al bipartito entre regionalistas y socialistas, Revilla ha defendido que la legislatura recién concluida ha sido «buena para Cantabria», que, pese a algunos «altibajos» entre los dos socios de Gobierno, PRC y PSOE, ha tenido un Ejecutivo «sólido» y «estable».
En cambio, el líder regionalista ha afeado al PP que aluda a las discrepancias que han tenido en estos cuatro años socialistas y regionalistas con lo que los 'populares' han tenido en su casa. De hecho, Revilla ha dicho a Sáenz de Buruaga que ha sido candidata del PP a la Presidencia de Cantabria por un «incidente deportivo», aludiendo así a la renuncia a serlo de la atleta Ruth Beitia, cuando «no estaba ni en el banquillo». Y junto a ello, ha resaltado que mientras su partido, el PRC, ha ido ganando votos en las sucesivas elecciones autonómicas, el PP ha sufrido un «goteo» en la pérdida de apoyos.
«Van por mal camino», ha dicho Revilla al PP, al que ha recomendado, por el bien de ese partido, un «cambio de discurso» y de «dinámica» en su actitud hacia el PRC.
Ha insistido en que Cantabria «da buen rollo» fuera y «cae bien», algo que, según ha reivindicado, «en gran parte», ha logrado él con sus intervenciones en los programas de televisión, como El Hormiguero, que el PP critica. «El Hormiguero la tiene loca. Como si tuviera las hormigas dentro», ha dicho Revilla a Buruaga, a la que, irónicamente, ha invitado a «seguir hablando» de El Hormiguero mientras él seguirá yendo.
Además de al PP, Revilla ha combatido las críticas de Cs al hecho de que el PRC se vaya a unir, según ha dicho, a independentistas y populistas para apoyar la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.
En cuanto a Vox, Revilla ha señalado que tras escuchar al portavoz de este partido en el Parlamento, Cristóbal Palacio, ha podido constatar las «discrepancias» entre esas siglas y las suyas, las del PRC.
Pese a ello, ha agradecido a Palacio el «talante» y ha opinado que supone un «buen comienzo» para intentar lograr amplios consensos a lo largo de la legislatura en diferentes temas y se han emplazado a futuras reuniones
Vox
Cristóbal Palacio ha sido el último en llegar y el primero en intervenir. Su discurso ha estado marcado por un tono irónico y un reparto de cal y arena para el candidato a presidente, Miguel Ángel Revilla. Si bien abrió el turno de palabra en nombre del «grupo parlamentario popular», Palacio recuperó el orden para centrarse en sus mensajes.
Para Vox, el PRC carece de programa y posicionamiento claro y su principal idea es «captar un tren que ya se ha perdido en tres ocasiones». Indicó el portavoz que no iba a poner inconvenientes a la investidura de Revilla, por haber sido la lista más votada, que esperan poder apoyar la mayoría de las propuestas, facilitando la labor del Gobierno pero con una oposición «seria, firme y rigurosa».
Sin embargo, Palacio ha señalado que la subida de votos de los regionalistas corresponde a la «herencia personal» de Miguél Ángel Revilla, que se ha llevado los sufragios del desaparecido Podemos. Esa «podemización», afirmó, «nos sitúa en las antípodas ideológicas».
Palacio ha ido respasando las propuestas planteadas por Revilla, comenzando por el acuerdo firmado con el ministro José Luis Ábalos, que «al estar firmado por quinta vez -ironizó- evitará que nos la vuelvan a colar como en las anteriores legislaturas».
El abogado se alegró por los constructores «para los que viene una legislatura buena» y lamentó la situación para los promotores «que no podrán competir con lo público». Con el derecho a la vivienda planteado, Palacio ha criticado que «bastará con pagar un mes de alquiler para evitar el deshaucio».
El modelo planteado por Vox en su programa electoral quedó refrendado en la visión expresada en torno a una sanidad pública que necesita trabajar con la privada «para no crecer desmesuradamente y sin control», o una educación concertada «en la que el gasto es la mitad y la calidad mayor».
Especialmente crítico se ha mostrado con el proyecto para el Museo de Arte y Prehistoria de Cantabria (Mupac) y su futura ubicación en Puertochico. «Si hubiéramos planteado colocarlo en Santillana o la cuenca del Besaya, habríamos incentivado esa zona, pero el presidente ha considerado mejor incentivar la zona de Castelar, una zona muy degradada», ha dicho Palacio.
Tampoco el emplazamiento de La Pasiega, que ha calificado como «un gigantesco aparcamiento», es el mejor para Vox, que sigue apostando por la zona de Campoo. La recalificación de terrenos necesaria consideran que merece una industria «de mucho más valor añadido que sirva a las necesidades industriales del arco de la Bahía».
Si bien ofrecieron su total apoyo a la aprobación del PROT como garante de la seguridad jurídica, Vox no comparte la visión de la industria planteada por Revilla. En lugar de abogar por una agilización de trámites, apuestan por un cambio de modelo. «Cuando la industria sea el 50% del PIB y tengamos la misma que ahora, no encontraremos con que hemos acabado con el resto de fuentes de riqueza».
Ciudadanos
Ni influyente, ni decisivo, ni necesario. Para Ciudadanos, el papel de José María Mazón en Madrid será puramente testimonial. Una presencia contradictoria entre la defensa constitucional que argumenta el PRC en su base ideológica, dentro de un «Gobierno Frankestein» formado por «populistas, nacionalistas e independentistas».
Ese es para Félix Álvarez, portavoz de la formación naranja, el primer motivo de los muchos para no apoyar la investidura de Miguel Ángel Revilla. Para Álvarez el acuerdo firmado con Ábalos es solo «un papeluco» sin validez jurídica. Una declaración de intenciones. «Venimos oyendo estos compromisos desde principio de siglo -lamentó- Se repiten como una letanía desde hace 16 años». El tren Santander-Bilbao no llegará hasta 2033 al menos, y del acuerdo con Ábalos han desaparecido otros como la variante Sierrapando-Barreda.
Así, Álvarez ha expresado su decepción por estar fuera del Corredor Atlántico en el que se mantienen comunidades cercanas mientras que «la Orquesta del Titánic», como ha definido al gobierno regional, se hundía en la «ineficacia e incompetencia». Así, el segundo no a la votación de investidura se sustenta en la gestión de infraestructuras.
Si bien Álvarez ha reconocido la mejoría en la economía de Cantabria, la ha vinculado a la mejora de la economía nacional. «No me vale que cuando los datos son buenos se apunten el tanto, y que cuando son malos, la culpa sea del entorno, del ecosistema, de alguien que pasaba por aquí», ha afirmado.
El cabeza de lista de Ciudadanos ha preguntado directamente a los socios de Gobierno cuál será su política fiscal o si existe algún plan para optimizar los recursos dedicados al entramado público, así como el apoyo previsto para los autónomos.
En materia de Sanidad, valorando la labor de los profesionales, Álvarez adelantó que, en cuánto esté formado el próximo gabinete, van a pedir que «se abra una comisión de investigación sobre los presuntos sobornos a seis nefrólogos de Valdecilla», iniciativa que espera que apoye el grupo regionalista.
«Defenderemos nuestras posiciones, pero siempre vamos a poner por delante el interés supremo de nuestra tierra, de Cantabria», concluyó el portavoz de Ciudadanos.
PSOE
El candidato socialista y futuro vicepresidente del Ejecutivo cántabro, comenzó su intervención haciendo un protocolario saludo a todos los asistentes, incluyendo medios de comunicación y representantes de diversos colectivos. A continuación, Zuloaga hizo un discurso correcto, sin levantar el tono, basado en su propia experiencia como político, «padre, esposo, ingeniero y cántabro».
«Estoy en política para mejorar la vida de los cántabros y las cántabras, para que el futuro no sea un lugar de incertidumbre sino un espacio de logros y proyectos».
La relación de proyectos enumerados por el socialista fue prácticamente un calco de las esbozadas por su socio de gobierno la jornada previa; la licitación de las obras del tramo Palencia-Alar del Rey, la conexión ferroviaria Santander-Madrid y la información pública del estudio del trazado entre Alar del Rey, Aguilar de Campoo y Reinos; la licitación completa de los distintos proyectos de la duplicación de vía Santander-Torrelavega; la licitación del estudio informativo de la conexión ferroviaria entre Santander y Bilbao; el Plan de Cercanías de Cantabria, La Pasiega, la finalización del proyecto en el desfiladero de La Hermida; el tercer carril en las autovías Santander-Torrelavega y Laredo-Bilbao o la variante de Lanestosa.
Un gobierno que, según Zuloaga, «nace plural» en el que destacó su «indiscutible compromiso con las personas, con todas sin distinción, con la educación pública, con la igualdad, con la protección de la salud».
El socialista destacó el anuncio de que la vivienda será esta legislatura una política social, «lo que sin duda nos volverá a poner a la vanguardia de las políticas que en esta materia se pongan en marcha en España».
En materia laboral, Zuloaga agradeció a sindicatos y organizaciones empresariales su labor por garantizar «el clima de diálogo necesario para que un territorio crezca y se desarrolle».
Hizo hincapié en materia de igualdad que calificó como «seña de identidad del PSOE», y aún más «en estos tiempos en el que algunas fuerzas políticas compiten por ver quien es más ultra».
De cara a la futura formación de Gobierno, Zuloaga señaló que no se sienten «como acompañantes, sino como protagonistas» y al que consideran haber aportad «renovación, frescura e innovación que sin duda se echaría de menos en un gobierno sin nosotros».
Partido Popular
El intercambio de argumentos más bronco de la jornada ha llegado a través de la portavoz popular, María José Sáenz de Buruaga. Ninguna de las propuestas plantedas por los regionalistas ha contado con el respaldo del PP que ha ido desmontando una a una todas las iniciativas detalladas en la jornada previa, reconociendo, eso sí, que será la primera vez que Revilla podrá gobernar gracias a los resultados electorales.
Buruaga reiteró su visión sobre el pacto, que, a su juicio, estaba cerrado antes incluso de la campaña electoral y cuyo resultado calificó de «previsible»: el voto de Revilla en Madrid a cambio de los votos del PSOE en Cantabria. «Yo te doy la Presidencia, tú me las das a mí y Cantabria y los cántabros que esperen, que sigan esperando, porque esta será la cuarta coalición del conjunto vacío para Cantabria».
La popular, que criticó la falta de proyectos memorables o transformadores con el nombre de Miguel Ángel Revilla, «que solo puede repetir las mismas promesas», hizo preguntas sobre los proyectos planteados. Así, criticó la falta de compromisos económicos o de plazos para La Pasiega o las actuaciones en las carreteras. Buruaga barrió para casa y afirmó que «aquí no hay más plazos ciertos que los que las obras que dejó tramitadas o adjudicadas el Gobierno de Mariano Rajoy. Todo lo demás es etéreo y sin garantía, sin fechas y sin financiación».
Buruaga ha criticado la separación de áreas de Gobierno «para maquillar con cuatro consejerías que, en realidad, debieran ser tres la pérdida de poder del Partido Socialista en el reparto».
Para la popular «asusta la frivolidad y la manipulación» que los socios del futuro gobierno «pretenden ejercer en determinadas instituciones» que, ha dicho, «deben estar por encima del compadreo político». Recordó en este punto, ante el nombramiento del Interventor General, el cese de quien ocupaba ese cargo «para tratar de encubrir las irregularidades de la cúpula directiva del SCS».
Entre sus calificaciones figuró «polvorín político» para el futuro equipo de gobierno, «convulsa y cargada de tensiones» para la legislatura que acaba de comenzar, «fragilidad económica» e «inestabilidad política», en la que Mazón se verá convertido «en plañidera» y la convivencia entre los socios de Gobierno que son «como el agua y el aceite» tendrán «muy poco recorrido».
Afirmando ser aún «benévola», Buruaga ha concluido que «no hay proyecto de región, no habrá cambio y tampoco habrá estabilidad» por lo que ha considerado «obligatorio» votar no a la investidura de Miguel Ángel Revilla.
PRC
El discurso de Pedro Hernando viajó hasta el siglo XVI y la figura de Fray Luis de León y su cita «Como decíamos ayer». Porque a partir de esa premisa se articuló su argumentación, recuperando las ideas expuestas por Miguel Ángel Revilla el día anterior.
Para Hernando las peripecias del religioso y la labor del PRC tienen algunas similitudes. Los 17 diputados que obtuvo el partido en 2015, recordó, daban la opción de sacar adelante un programa mediante pactos con otro partidos con representación de muchas personas «que en Cantabria se consideraban en posesión de la verdad absoluta como intérpretes exclusivos de la voluntad popular».
El programa de su partido es continuista, «secuela directa» del presentado hace cuatro años y que defenderán «con la misma responsabilidad pero con mayor apoyo, porque donde había 17 diputados, hoy hay 21». «Habrá que respetar la decisión de los cántabros», le lanzó Hernando a Buruaga.
El portavoz regionalista defendió la cercanía con la ciudadanía como sistema de trabajo y la respuesta a esa manera «sencilla y directa» de conducirse, algo que la gente «valora» y que los votantes prefierion excesos que vinieran por ahí y no de la «prepotencia estúpida».
Realismo y sentido común priman, según explicó, en el programa planteado. «Más del 90% de los acuerdos firmados con Podemos en la anterior legislatura se cunplieron», lo que hizo importante «su paso efímero por la política». Lo mismo con los apoyos puntuales de Ciudadanos, destacando la aprobación de los Presupuestos. Incluso se mencionó a Carrancio que contribuyó a ese trámite.
«Se pueden contar con los dedos de la mano las votaciones que ha perdido el gobierno durante esta legislatura».
Los objetivos programáticos, detalló Hernando, «van más allá de los cuatro años». El AVE volvió a aparecer, pero no el de Cantabria sino el que ha llegado finalmente a Granada, tras 20 años de negociación, como ejemplo de que «los proyectos llevan su tiempo».
En un curioso giro para la imaginación, Hernando comparó a José María Mazón con Bob Dylan porque «los tiempos están cambiando» y ahora se cuenta con compromisos concretos que «van más allá de la confianza». Con cumplir esos compromisos «tendrá consecuencias graves para Cantabria y para España».
En este sentido, señaló que si se respetan, «el PRC será proactivo cumpliendo los pactos pero será implacable si no se hace». «No vamos a permitir otro Monzón de Campos porque hay 120.000 cántabros respaldando las reivindicaciones».
Pedro Hernando guardaba para el final de su intervención un guiño cargado de simbolismo y emoción. Su discurso, explicó, era el mismo que Rafael de la Sierra había pronunciado años atrás. El 30 de junio de 2007.
Hernando quiso recuperar la intervención de quien fue «la persona más importante» de su vida política y a cuya enseñanzas debe su militancia en el PRC.
El discurso de De la Sierra corresponde a la segunda investidura de Revilla, cambiando fechas, logros, reivindicaciones y propuestas, según ha explicado el portavoz regionalista.
«Con ello quiero rendirle homenaje por demostrar que el PRC es un partido serio, previsible, con unos principos inalterables en el tiempo», dijo.
Primera jornada
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Ana del Castillo
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