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Amado González y Francisco García, dos donantes habituales de aféresis, en pleno proceso en la sala del Banco de Sangre, en el pabellón 13 de Valdecilla. Roberto Ruiz
La donación de plasma, materia prima de fármacos «imprescindibles» del hospital

La donación de plasma, materia prima de fármacos «imprescindibles» del hospital

El Banco de Sangre hace un llamamiento para sumar donantes en aféresis, un proceso que separa los componentes sanguíneos para extraer sólo el plasma y las plaquetas

Ana Rosa García

Santander

Domingo, 10 de junio 2018, 11:11

Francisco García tiene prácticamente todos los meses una cita en el pabellón 13 de Valdecilla, a la que acude «de forma desinteresada» y de la que obtiene la «gran satisfacción de saber que estás salvando vidas». A sus 61 años, es uno de los rostros más veteranos del Banco de Sangre y Tejidos de Cantabria, pero él es más que un donante de sangre -por eso va con una frecuencia extra-; también acude para compartir exclusivamente su plasma y sus plaquetas. «Calculo que llevaré unas 200 donaciones por lo menos», cuenta mientras está conectado a la máquina que se encarga de extraer su sangre y de centrifugarla para separar los componentes, devolviendo así los hematíes (glóbulos rojos) al organismo y preservando en bolsas el plasma, por un lado (420 ml), y las plaquetas, por otro. Este proceso es lo que se conoce como aféresis, un método de donación que «necesita refuerzos».

Con motivo del Día Mundial del Donante de Sangre, que se conmemora cada 14 de junio -fecha del nacimiento de Karl Landsteiner, científico que descubrió los grupos sanguíneos-, desde el Banco de Sangre hacen un llamamiento para aumentar la lista de cántabros dispuestos a donar por aféresis. Candidatos a coger el testigo de voluntarios como Francisco, que empezó a donar sangre a los 18 años. «Y lo seguiré haciendo mientras pueda», añade. «Cuando me dijeron sí quería donar plasma, no lo dudé. Esto es muy importante, porque no se puede fabricar de otra manera, y el hospital lo necesita».

A su lado, otro separador celular repite la operación a partir de la vena de Amado González, otro donante comprometido desde hace casi tres décadas. El proceso sólo requiere un pinchazo. La máquina realiza ciclos continuos de extracción y retorno, por lo que «el volumen fuera del cuerpo es pequeño». «Cuando te haces donante, lo acabas siendo de todo, hasta de médula ósea, en mi caso», señala. Estos dos cántabros forman parte del remanente activo de 259 donantes de aféresis, pero el problema, admite Cristina Amunárriz, médico del Banco de Sangre, es que «el grueso de los habituales se están jubilando, por eso necesitamos un recambio generacional, incorporar gente joven y darle un impulso».

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Ser donante en aféresis implica acudir con más asiduidad que los donantes de sangre convencional -«cada dos meses o una vez al mes si es posible»- y disponer «de un poco más de tiempo, porque el proceso dura en torno a una hora» (de ahí que se suela organizar con cita concertada). Los criterios específicos que se requieren, señala Amunárriz, van desde «tener buena vena a haber donado previamente sangre, para ver que toleran bien; así como un peso mínimo de 55 kilos, y en caso de donación de plaquetas, tener un nivel apto».

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donantes nuevos se han contabilizado este año, según los datos del Banco de Sangre y Tejidos.

La principal ventaja de ese método que separa en vivo los componentes de la sangre es que «nos permita recoger más volumen de un componente, porque retornamos el resto; esto es especialmente interesante en la donación de plaquetas, porque para una transfusión efectiva de plaquetas se necesita la unión de cinco donaciones de sangre total, la misma cantidad que se obtendría en un solo proceso en aféresis». En consecuencia, apostilla, «resulta muy interesante porque el paciente al que va destinado se enfrentaría a un solo donante, en lugar de a cinco, y eso es importante de cara a prevención e inmunización».

Hemoderivados

Con respecto al plasma, el volumen que se obtiene de una donación en aféresis equivale a tres donaciones de sangre. «Y aquí lo fundamental, y que mucha gente desconoce, es que el plasma no sólo es importante para transfusiones (cada recambio plasmático a un paciente se puede llevar el plasma de diez donantes), sino también para obtener hemoderivados, fármacos que son imprescindibles en los hospitales, utilizados sobre todo para pacientes críticos», subraya José Luis Arroyo, director del Banco de Sangre y Tejidos, entidad dependiente de la Fundación Valdecilla. «Se trata de fármacos como albúmina, gammaglobulina y alfa-1 antitripsina, que no se pueden obtener de otra forma, son derivados plasmáticos que producen empresas farmacéuticas».

Arroyo destaca que «en España no somos capaces de producir todos los fármacos de este tipo que necesitamos con el plasma que tenemos», por lo que no queda más remedio que comprarlo a laboratorios. En este sentido, «Cantabria es autosuficiente en albúmina, cubrimos el 100% de las necesidades con el plasma de nuestras donaciones, mientras que a nivel nacional solo se llega al 60%. Pero en otros derivados, no somos capaces de satisfacer la demanda con nuestros propios recursos».

Amunárriz aclara que «el plasma de uso transfusional tiene una alta caducidad: dos años. Podemos hacer esa reserva y hoy por hoy no tenemos problema». No ocurre así con las plaquetas, que «tienen una caducidad de cinco días, que ahora se amplía a siete con un tratamiento que aplicamos, eso nos da un poco más de margen, pero si tenemos un puente o un consumo por encima de la media, porque ha habido trasplantes o tenemos a un paciente que tiene muchos anticuerpos y está consumiendo mucho, es verdad que nos vemos apurados». Los principales destinatarios de los pull de plaquetas que procesa el Banco de Sangre son los enfermos hematológicos y oncológicos. En esos momentos de apuro es cuando «tenemos que hacer un llamamiento extra a nuestra base de donantes», destaca. Con la dificultad añadida de que, «en ocasiones hay pacientes que se inmunizan y que necesitan un tipo muy concreto de plaquetas (tipadas), lo que implica que no vale cualquier donante».

Con el objetivo de aumentar este tipo de donación, en la que han participado en los últimos cinco años 374 donantes, «se ha incorporado una máquina de aféresis también a la unidad móvil que acude a las grandes colectas que se programan por la región, lo que ha supuesto una fuente importante de donantes», señala Arroyo. El Banco de Sangre obtiene 24.000 donaciones de sangre al año -unas 2.000 al mes, de las cuales un centenar son de aféresis-. De enero a mayo se han recogido 9.693 donaciones (563 en aféresis). El jueves, día 14, el Banco de Sangre llevará a cabo una colecta de sangre en el Mercado del Este (desde las 9.00 a las 21.00 horas), con la colaboración de la Asociación Buscando Sonrisas.

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