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La Consejería de Sanidad trata de buscar una solución de urgencia para el agujero de personal que vuelve a poner al Hospital de Laredo en un brete, especialmente en el servicio de Anestesiología, del que depende no sólo la actividad quirúrgica del centro comarcal sino también la asistencia a los partos, que hace dos años tuvieron que derivarse a Valdecilla. Y su apuesta pasa por fichar a los residentes (MIR) que terminan su formación en cuestión de días. Hasta ayer mismo, las ofertas de contratación en las dos especialidades más deficitarias, que son Anestesiología y Oftalmología, tenían como condición «trabajar en Laredo». La prioridad es cubrir las vacantes del hospital pejino, que volverá a encarar el verano -la época en la que soporta la mayor presión del año- con la plantilla en cuadro. «Es un error, un plan suicida», como denunciaba el Sindicato Médico, porque «lo único que va a conseguir el Servicio Cántabro de Salud, bloqueando las contrataciones para Valdecilla, es que Cantabria acabe perdiendo a los anestesistas que ha formado y que tanta falta hacen».
En concreto, acaban la residencia cinco facultativos que, según ha podido saber este periódico a través del Sindicato de Anestesistas, no parecían entusiasmados con la oferta. «Cómo van a querer trabajar en un hospital comarcal, donde su desarrollo profesional se puede estancar, si no reciben ningún tipo de incentivo», añade el vicepresidente del Sindicato Médico, Santiago Raba.
«Lógico que los nuevos anestesistas se vayan a otras comunidades si tienen una propuesta mejor que la que les llega desde el SCS, si anestesistas se necesitan en cualquier hospital. Lo grave es que van a permitir que se nos vayan cuando aquí también hacen mucha falta, y si no que se lo pregunten al servicio de Radiodiagnóstico de Valdecilla, que, entre otras cosas, precisa anestesistas para la radiología intervencionista del código ictus», añade.
La «preocupante situación» que tiene por delante el Hospital de Laredo también había sido denunciada por CSIF, que considera que recurrir sólo a los MIR que terminan como «arreglo al problema» es «sólo un parche». Y hacía extensible la falta de profesionales a Neumología, Cardiología y Oftalmología.
El caso es que ayer, tras tantear la respuesta entre los aspirantes y valorar las necesidades de los diferentes servicios, hubo cambio de escenario y el SCS rectificó, dando a los nuevos médicos la posibilidad de elegir hospital. Eso sí, Laredo será la primera opción. Ambas formaciones sindicales recuerdan que hace justo un año estalló el conflicto de Laredo por los mismos motivos: las dificultades derivadas en el día a día por el déficit de profesionales. La situación llegó a tal extremo que la propia plantilla lanzó un SOS en forma de protestas y se convocó una multitudinaria manifestación con el objetivo urgente de «salvar el hospital».
El remedio que encontró entonces Sanidad para salir del paso fue ordenar el traslado temporal de especialistas de Valdecilla (en concreto, anestesistas, cardiólogos y neumólogos). Una medida que, de rebote, paralizó la actividad quirúrgica que se realizaba por las tardes para aliviar las listas de espera, dado que el equipo de Anestesiología de Valdecilla mostró con ese plante su rechazo al desplazamiento de profesionales a Laredo. Pero, además, el equipo de Raúl Pesquera se comprometió entonces a desarrollar un plan para hacer más atractivas las plazas vacantes en los hospitales comarcales, que «no llegó nunca. No han hecho nada durante un año por buscar una solución y ahora el problema es más grave», destaca CSIF.
Y otra muestra reciente que lo evidencia fue el traslado forzoso a Laredo de una oftalmóloga que estaba en comisión de servicios en Valdecilla, a la que se le denegó su continuidad. Una operación que obligó a cancelar decenas de consultas en Liencres y que, después, repercutió en la actividad de Sierrallana (derivando las urgencias oftalmológicas a Valdecilla), al perder a uno de sus especialistas en retina para suplir la baja causada en Liencres.
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