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El misterio de las batas «perdidas»
Cantabria ·
El personal de los centros de salud se queja de la falta de uniformes y Amica dice que el problema es que «desaparecen» cada vez que se reponenSecciones
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Cantabria ·
El personal de los centros de salud se queja de la falta de uniformes y Amica dice que el problema es que «desaparecen» cada vez que se reponenLos profesionales de los centros de salud se quejan de que, «de forma generalizada», no disponen de batas para cambiarse una vez por semana, « ... que sería lo normal». Y Amica, la empresa que tiene que proporcionárselas, que es la que gestiona el servicio de lavandería del Servicio Cántabro de Salud, responde que el «problema es que desaparecen» cada vez que se reponen. ¿A dónde van a parar? Es un misterio. Pero sus consecuencias se arrastran «desde hace años».
«Podemos estar meses con la misma bata, esto es vergonzoso. Lo denunciamos a la Gerencia de Atención Primaria, una y otra vez, y no se hace nada», señala una coordinadora de Santander, que expresa el «hartazgo» del personal tras semanas «con las estanterías de la ropa vacías». «Se supone que deberíamos tener, además de la bata que estamos usando, otra lavando y la de repuesto. Pero eso no ocurre jamás», critica.
Amica es la encargada de mantener ese circuito de la ropa sanitaria en constante movimiento -recogida, lavado y reparto- tanto en los centros de salud como en los hospitales. «En concreto, la dotación de batas destinada a Atención Primaria, que tiene una plantilla de unos mil profesionales, es de 3.500 unidades», señala la empresa. Aunque esa cadena pierde eslabones por el camino cada día, como desveló recientemente el gerente, Tomás Castillo, a este periódico, con un goteo de 'pérdidas' de prendas que se traducen en un agujero en sus cuentas de 250.000 euros al año.
«Yo no entrego para lavar mi bata porque no tengo otra que ponerme, y esto ocurre en muchísimos centros», sostiene la médico consultada. Pero es la pescadilla que se muerde la cola, porque la adjudicataria repone en función de lo que le llega a la lavandería. José Luis Murillo, director técnico de Amica, señala: «Somos conocedores de que el problema existe y por ello cada tres meses se hace una reposición de batas, debido a que se producen desapariciones en todos los centros». Apunta que «es difícil de controlar las existencias porque las prendas se suelen ubicar en lugares con acceso al público en general, lo que permite que cualquier persona puede llevárselas». Eso sin contar, añade, que «el material de los consultorios rurales depende de los centros de salud y no podemos conocer ni su uso ni su devolución a la lavandería».
La empresa lamenta que se haya llegado a esta situación y asegura que llevan tiempo «buscando soluciones a la desaparición de las prendas para poder responder al servicio». De hecho, asegura que se están manteniendo reuniones mensuales con los responsables de Atención Primaria para tomar medidas por ambas partes. «Desde la lavandería se va a realizar una prueba piloto para la implantación de sistemas de dispensación automática donde los usuarios tengan que devolver la bata para acceder a una limpia. Y el SCS está mentalizando a la plantilla de que se trata de un sistema de alquiler».
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Ana del Castillo
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