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El apretón de manos a la carrera entre Buruaga y Revilla en la zona reservada para las autoridades. Roberto Ruiz
Crónica política en la Virgen del Mar

La procesión va por dentro

Buruaga y Revilla coinciden en la fiesta de la Virgen del Mar con un saludo apresurado y buenas dosis de morbo

Álvaro Machín

Santander

Lunes, 29 de mayo 2023, 18:59

Hace ahora ocho años, a Ignacio Diego le tocó pasar un vía crucis. Tras una noche electoral que le atragantó el cargo de presidente y ... el rostro tuvo que ir a dar la cara a la Virgen del Mar. Allí, mientras llevaba a la patrona de Santander a hombros, escuchó a Revilla, unos metros más atrás y sabedor de que el cargo era suyo, responder a los que le decían que andaba muy contento. El regionalista se dejó querer. No hubo saludo entre ambos, aunque la cortesía les llevó a darse la paz durante la misa. Fue una mañana de gestos. Como la de este lunes. Mismo lugar, misma fiesta, misma resaca electoral. Pero esta vez a Revilla le tocó llevar la procesión por dentro. Cansado y en un tono discreto –muy discreto– tuvo que pasear la derrota por un calvario santanderino. Eso sí, esta vez sí hubo saludo. María José Sáenz de Buruaga llegó sobre la bocina al acto religioso. Así que el apretón de manos fue apresurado. Pero fue.

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