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Miguel Gómez y Javier Odriozola, pilotos del helicóptero durante 21 años, comparten experiencias con los alumnos de FP de Peñacastillo. Alberto Aja
La segunda vida del Sikorsky

La segunda vida del Sikorsky

El antiguo helicóptero de emergencias del Gobierno de Cantabria se utilizará para formar a futuros técnicos de mantenimiento aeromecánico

Sábado, 23 de diciembre 2017, 07:40

Más de 800 rescates en mar, costa y montaña, en los que estaban en riesgo vidas humanas, sobresalen en su amplia hoja de servicios. También se utilizó para la búsqueda de personas desaparecidas, extinción de incendios, el traslado de órganos para trasplantes o la asistencia a la población, ganado y fauna salvaje aislados por grandes nevadas. Cuando las cosas se ponían feas, allí estaba, surcando los cielos, siempre con un médico a bordo. Era uno de los modelos civiles más rápidos en línea de vuelo: en un máximo de 20 minutos alcanzaba los límites geográficos de Cantabria desde su base operacional. Hasta su matrícula –‘Eco Charlie Eco Romeo Yanqui’–, visible en la cola, evoca aventuras, en este caso reales, no de película. Pero hasta al majestuoso Sikorsky S76, el pionero helicóptero de Protección Civil y Emergencias del Gobierno de Cantabria, le llegó la hora de jubilarse. Su último vuelo fue el 19 de octubre de 2010, tras 21 años en el aire al servicio de la atención de emergencias en la región. A ellos hay que sumar otros diez años, entre 1979 y 1989, en los que fue utilizado por la empresa francesa Heliunion para el transporte de pasajeros entre París y Londres y en las plataformas petrolíferas del Mar del Norte. Su parada definitiva fue debida a «problemas graves» con la grúa de rescate, principal herramienta de la máquina, imprescindible en las intervenciones, a los que se fueron sumando «otras dificultades». En esas fechas, el helicóptero ya tenía 31 años de antigüedad y fue sustituido por el actual modelo que utiliza Cantabria, el Bell Textron 412EP.

800 rescates realizó el helicóptero durante sus 21 años de servicio en Cantabria, entre 1989 y 2010.

Desde su jubilación, la histórica aeronave había permanecido en un hangar del aeropuerto Seve Ballesteros. Su brillante trayectoria quedó oculta durante siete años, en los que el Ejecutivo barajó distintas opciones para darle valor. Pero ninguna idea fructificó, tampoco la presentada por la Asociación de Amigos de Parayas de construir un museo/centro temático de aviación y marina en la antigua discoteca Aqua de Raos, del que el Sikorsky formaría parte.

Formación y exhibición

Su vida en la sombra ha terminado esta semana, cuando el helicóptero ha empezado a escribir los renglones de su segunda vida, en este caso dedicada a la formación y la exhibición. La Consejería de Presidencia y Justicia ha donado el Sikorsky al Centro Integrado de Formación Profesional nº1 de Santander, en Peñacastillo, donde se utilizará para que los alumnos del ciclo formativo de Grado Superior de Mantenimiento Aeromecánico puedan adquirir el aprendizaje práctico necesario para su inserción en el mercado laboral.

En concreto, con el aparato se van a realizar prácticas relacionadas con el manejo de documentación, reparación, identificación de componentes, interpretación de circuitos hidráulicos, neumáticos y eléctricos, inspección y comprobación de motores del sistema eléctrico, sistemas hidráulico y neumático y de los mandos de vuelo y del tren de aterrizaje. Además, se mantendrá expuesto públicamente en el centro educativo, donde podrá ser visitado por todos aquellos ciudadanos interesados en ver de cerca esta aeronave de larga –y apasionante– historia.

Alberto Aja

Tras ser trasladado el martes desde el hangar del aeropuerto hasta el centro educativo, el renacimiento de la aeronave se hizo oficial este jueves, con las firmas del acta de entrega por parte de los consejeros de Presidencia y Educación, Rafael de la Sierra y Francisco Fernández Mañanes, respectivamente. Allí estaban Miguel Gómez y Javier Odriozola, dos de los cuatro rescatadores del servicio del helicóptero del Gobierno, que realizaron numerosas intervenciones en el Sikorsky y que estuvieron a los mandos en su primer vuelo en Cantabria y en el último.

Ambos tuvieron palabras para los dos mundos que se unen a partir de ahora: el helicóptero de rica trayectoria y los alumnos que empiezan a escribir la suya. Odriozola les trasladó «la importancia» de su trabajo para toda la tripulación del helicóptero, que se utiliza «al límite para salvar vidas» y, por tanto, es necesario la «máxima calidad» en el trabajo de los mecánicos «para que los rescates salgan bien». Gómez, por su parte, destacó el «crecimiento» que han experimentado los servicios que se realizan con los helicópteros de emergencias.

Durante el acto, De la Sierra afirmó que el Gobierno cuenta con un servicio de rescate en helicóptero de «primera calidad» y que esta nueva vida del Sikorsky sirve, al margen de para permitir un «valioso» uso formativo, de «reconocimiento a todas las personas que han realizado una labor pionera y vital para Cantabria». El consejero de Presidencia se comprometió además a intensificar las inversiones en el ámbito de la atención de las personas. Mientras, Mañanes resaltó que el helicóptero «seguirá cumpliendo» su misión de mejora de la seguridad mediante la formación de los futuros mecánicos aeronáuticos. El titular de Educación aseguró que el aparato se mantendrá «en perfecto estado» para que siga «formando parte del patrimonio de la comunidad autónoma».

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