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Ni en la noche en la que por primera y única vez ganó las elecciones había habido tanto interés mediático en la sede del PRC. «Lamento que no tengamos un espacio mayor para acoger tanta expectación», se disculpó Revilla, que entró por la puerta del piso situado en la segunda planta de la calle Amos de Escalante de Santander a las 09.35 horas. Lo primero que hizo fue dar los buenos días, saludó al popular presentador de laSexta –y amigo personal del regionalista– Iñaki López y después se metió en su despacho junto a su jefa de prensa, Mercedes Larumbe, y el presidente de las juventudes del partido, Alejandro Pascual. Pidió la prensa del día –le llevaron incluso los periódicos deportivos– y a las diez en punto se sentó frente a 20 micrófonos y al doble de profesionales de medios de todo el país.
Una veintena de micrófonos presidía la mesa en la que compareció Revilla antes de su llegada. En la sede del PRC no cabía ni un profesional más.
El presentador de laSexta Iñaki López, amigo personal de Revilla, estuvo en la rueda de prensa. Luego, entrevistó al expresidente para su programa vespertino.
AUX STEP FOR JS
Durante 40 minutos, Revilla dijo lo que no respondió el día anterior a las «191 llamadas de números desconocidos»que registró su teléfono móvil tras saltar la noticia. El martes se encontraba en Vitoria, haciendo un 'papeluco' –nunca mejor dicho– en una película de Antonio Resines y Paz Padilla. «Mi mujer me hizo una seña de que abandonara el rodaje, que había una noticia importante», explicó el regionalista mientras colocaba algunos de sus libros junto al puñado de micrófonos con el logotipo de las teles nacionales y los principales magazines de la mañana y de la tarde.
El exjefe del Ejecutivo regional colocó varios de sus libros. Los primeros en los que muestra su admiración por el emérito y los últimos en los que arremete contra él.
AUX STEP FOR JS
Estaba el primero que publicó, titulado 'Nadie es más que nadie', en el que hablaba de esa amistad 'real' pero ya pasada con el rey emérito y de la admiración que procesaba hacia el monarca. Aquel libro en el que Revilla aparecía en la portada, agachado, ayudando a calzar unas albarcas al propio Juan Carlos de Borbón.
Una portada que en su momento fue muy criticada en Cantabria entre quienes lamentaban que un presidente autonómico se arrodillara ante un monarca. Hoy, el regionalista defendía que él «nunca»hizo la reverencia al saludar al jefe del Estado. Que nunca hizo «ese gesto que hacen algunos que bajan el cuello», su manera personal de demostrar que, efectivamente, nadie es más que nadie.
Colocó –por si a alguien le interesa comprarlo y revisarlo– el primer libro y también el último, en el que el expresidente de Cantabria le dedica 50 páginas al Borbón. Para repasar la actualidad fiscal del rey y para explicar los motivos por los que la veneración viró a decepción. Cosas «gravísimas» como que una persona que ha sido jefe de Estado de un país se declare «apátrida fiscal».
«No conozco ningún caso en el mundo», insistió. Reconoció que en su libro había sido «muy duro», pero que no puede callarse. Que no puede callarse ante la corrupción. Lejos de arrepentirse, Revilla considera que lo que hace en sus libros y también en sus intervenciones públicas es una obligación moral de alguien «que nunca ha robado» y que sigue haciendo «lo que he hecho toda la vida: denunciar la corrupción».
Los libros no fueron los únicos elementos de 'atrezzo' que sacó a relucir el expresidente regional. También un mechero con la bandera de España. Para demostrar su «españolidad» y su «patriotismo». No por tener banderas de España, que también, sino por pagar impuestos. 'No como otros...', le faltó decir.
Ese fue uno de los momentos en los que se le saltó alguna lágrima y estuvo a punto de perder la voz. Cuando rememoró el alto precio personal que pagó por hacer frente a la corrupción de la etapa de Hormaechea. También cuando recordó a su familia y las muchas veces que le dice que no sea «tan duro» en sus intervenciones. «Pero qué voy a hacer, no puedo hacer otra cosa...». Y de nuevo cuando señaló que la noticia de la querella la ha llegado en una semana delicada en la que ha tenido que desmentir un bulo sobre la muerte de su mujer.
El regionalista invitó a un café a los periodistas en la Cafetería Burdeos, junto a la sede del PRC. Allí, también recibió el apoyo de algunos vecinos de la zona.
AUX STEP FOR JS
Al acabar, Revilla se repuso del disgusto, saludó a Guillermo Blanco –el único candidato a sucederle en las elecciones de mayo de 2027 que se acercó– e hizo un pequeño recorrido por la sede del PRC. Sin que las cámaras de televisión se lo pidieran, como buen profesional de los medios y sabedor que iban a necesitar recursos más allá de la imagen del regionalista sentado, les enseñó algunas fotografía, una talla del propio Revilla junto a Corocotta... Invitó a un café a los pocos periodistas que no tenían que entrar en directo de inmediato y comenzó en ese momento una ronda por todas las teles del país.
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