

Secciones
Servicios
Destacamos
A su hijo, David, y a su viuda, Elena Cuevas, les rodean en el umbral del Palacio de la Magdalena cuatro imágenes que definen ... el vínculo de Pablo Hojas con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Son tres retratos y una estancia. Los de Suso33, uno de los pioneros del arte urbano en España, el escritor Vicente Molina Foix y la cantante Alaska (en una misma composición) y el de la artista cántabra Pilar Cossío. Y, entre ellas, ese rincón agaterado del Palacio que el fotógrafo santanderino, fallecido hace ahora un año, eligió como lugar de fetiche, mantra, escenario y lugar de luz para retratar a las personalidades que pasaron durante años por las aulas de la UIMP.
Apenas un sillón, unas puertas y la luz alumbrando la estancia. Podrían haber sido otras muchas imágenes como las obras de menor formato que se ubican en distintos pasillos y rincones del interior del Palacio o las veinte fotografías que se reparten por el entorno del Palacio. Retratos ubicados en las mismas localizaciones en las que Hojas tomó las fotografías. Todas, las del interior y las que se sitúan al aire libre, conforman un pequeño pero representativo cosmos de las Huellas de Hojas. Una doble exposición permanente hasta septiembre que sirve de diálogo con el presente y el futuro de la institución académica a través de quien recorrió con su cámara los rostros de la ciencia, la cultura y la política.
Elena Cuevas definió con rotundidad lo que la UIMP supuso para Pablo Hojas: «Fue importantísima, motivadora, siempre se ponía las pilas al comprobar que su cámara se iba a encontrar con todas esas personalidades que pasaban por La Magdalena y saber que así iba enriqueciendo su archivo de buenas imágenes».
La exposición «es preciosa y desde luego que refleja a Pablo, porque son sus huellas. Las huellas de Pablo aquí son sus fotografías. Y celebramos a través de ellas su vida, en un día como hoy, tan cerca de su primer aniversario», subrayó su viuda, emocionada por un reconocimiento que «nos hace más llevadera la tristeza de su ausencia». Evocación, homenaje y, sobre todo, «celebración» se aúnan en torno a una «personalidad que ha dejado huella» en la institución durante cuatro décadas. Un fotógrafo que fue «muy querido en la UIMP y muy feliz trabajando» para la institución académica. La idea fundacional del homenaje fue impulsada por la vicerrectora, Matilde Carlón, con la colaboración del coordinador de Actividades Culturales, Iván Guisado, y la familia del fotoperiodista. La vicerrectora recordó además que Hojas recibió en septiembre la Medalla de Honor de la institución.
«El nombre de la muestra surgió con mucha naturalidad por la huella que ha dejado este extraordinario fotógrafo se revela no solo en la ciudad y en la institución, sino en los corazones de la comunidad UIMP». El nuevo equipo rectoral, encabezado por Carlos Andradas, que lleva apenas dos años al frente de la universidad, ya ha conocido el «impacto que ha dejado en ella». Carlón recordó que ya en su 75 aniversario la UIMP (ahora se celebra el 90) realizó la exposición 'Miradas', con obras de Hojas. A juicio de la vicerrectora, la muestra actual «imprime con más intensidad el carácter de él, ya no solo su obra, sino su personalidad. Es una personalidad que ha dejado huellas que van haciéndose presentes en el palacio y en la península». «Solamente dejarse llevar por ellas es disfrutar del testimonio vivo de Pablo Hojas en la UIMP», matizó.
Para la selección de imágenes, casi imposible, las que se ubican en el Palacio se han recuperado de 'Miradas' y se han instalado en caballetes porque, «lejos de una exposición convencional, aquí las encontramos donde menos nos esperamos». Cuevas precisó que las fotos dispersas por la península recogen una época de la UIMP en la que «era todo efervescente: había empezado la democracia y había una libertad especial... Venían personajes muy icónicos, de la política, de la cultura...». De los años 80 y 90 del siglo pasado se pueden ver retratos del pintor Miquel Barceló, del poeta y editor Carlos Barral o de la artista Ouka Leele, aunque también los hay más cercanos en el tiempo, como del cardiólogo Valentín Fuster o del sociólogo Zygmunt Bauman. Finalmente, tanto el rector, como la alcaldesa de Santander, Gema Igual, y la vicerrectora alentaron a visitar esta muestra. Igual agradeció la «sensibilidad que la UIMP tiene con nuestros artistas y en este caso con Pablo Hojas, que es imprescindible; y volver a reconocer a la familia la aportación que Pablo Hojas ha hecho a la fotografía, a esta ciudad, la generosidad y el trato con el CDIS y con el Ayuntamiento».
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.