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Palabras para 'Ritual', un espejo de vida
Literatura

Palabras para 'Ritual', un espejo de vida

El nuevo libro de Marcos-Ricardo Barnatán, se antoja como la culminación de su singular manera, personalísima, de escribir poesía

Viernes, 28 de febrero 2025, 07:30

La reciente amistad con Marcos-Ricardo Barnatán y con Rosa Pereda ha supuesto uno de los acontecimientos más importantes y gozosos de mi vida en este último año. Quizá haya que señalar que Marcos y Rosa, para esa fauna tan especial, y cada vez más rara y minoritaria, compuesta por letraheridos, literatos, lectores de revistas y suplementos culturales, constituyen una pareja mítica desde hace al menos cuatro décadas.

Desde la periferia santanderina a uno le llegaban, cada cierto tiempo, noticias de sus andanzas a través de los medios de comunicación: libros de poesía, biografías, traducciones, relatos, novelas, textos sobre artistas, exposiciones, páginas de periódico, entrevistas, ensayos, antologías…, prácticamente ningún género literario, ninguna actividad cultural les es ajena. Pero, además, los veíamos participar en eso que desde aquí visualizábamos e intuíamos como algo inalcanzable, brillante, divertido, efervescente, excitante…. Me refiero a eso que soñábamos desde la provincia y la ignorancia como 'vida literaria' en la capital de España. Así, los nombres de Marcos y Rosa aparecían con frecuencia en letra impresa junto a los de Savater, Luis Antonio de Villena, Eduardo Arroyo, Jorge Luis Borges y María Kodama, Eduardo Sanz, Álvaro Pombo, Ignacio Gómez de Liaño…, y demás escritores, poetas, periodistas, editores, y miembros de las distintas farándulas que sustentaron el relato literario y artístico de la Transición y la democracia, entonces recién nacida y aún inocente.

En ocasiones veraniegas los veía desde la distancia en bares, restaurantes, exposiciones o conferencias. Los observaba como imagino que debe observase a un unicornio u otra criatura fantástica y, por supuesto, jamás me atreví a presentarme. Y de repente, en algún mentidero de nuestra ciudad, alguien me contó que Marcos y Rosa habían decidido dejar Madrid e instalarse en un balneario europeo algo decadente, ordenado y rutinario, bastante previsible, es decir, en Santander.

Pero pasó el tiempo y si alguna vez los vi, por ejemplo, en la librería Gil, en una exposición o conferencia, tampoco me atreví a romper el hielo. Todo esto cambió hace tan solo unos meses. En abril del pasado año acudí como director general de Cultura a la inauguración de la muestra del artista José Manuel Ciria en la Naves de Gamazo, exposición comisariada por Marcos. Quizá por la relativa seguridad que imponía el cargo, o quizá porque la buena educación no consintió que la timidez volviese a ganar la batalla, está vez sí me dirigí a don Marcos, y creo recordar que hablamos de algunos conocidos en común. Enseguida se acercó Rosa. Y, de repente, noté que la mítica pareja literaria de mi juventud era, en efecto, abierta, divertida, cálida, habladora…, siempre deseosa de compartir experiencias y recuerdos de vida y literatura, deseosa de seguir viviendo y sumando libros y amigos.

«El mundo culturalde Santander no es consciente de la suerte que es tener a Rosa y a Marcos viviendo entre nosotros»

Nos emplazamos a continuar en contacto. Y así ha sido hasta la fecha y para mí se han revelado como una fuente cálida e inagotable de crecimiento literario y cultural. Creo, sinceramente, que el mundo de la cultura de nuestra ciudad no es consciente de la suerte y el privilegio que es tener a Rosa y a Marcos viviendo entre nosotros, escribiendo entre nosotros.

Nos cuenta Wikipedia que Marcos-Ricardo Barnatán ha publicado hasta la fecha 23 títulos de poesía, incluyendo el último, 'Ritual'. Este número incluye algunas recopilaciones y antologías, pero no señala varias reediciones que en su día añadieron poemas a sus títulos. No sé si 23 es el número exacto, pero sí ofrece una idea contundente de que no estamos ante un poeta circunstancial. Wikipedia también nos dice que ha publicado 11 libros de ensayo, 11 de narrativa, algunas traducciones... Sin embargo, la consultada enciclopedia digital nada dice, por ejemplo, de un volumen de memorias, 'El príncipe de Alepo', que resulta una lectura muy recomendable. Estamos pues ante un autor que es un gigante de nuestra literatura, un grafómano que ha publicado decenas de títulos en casi todos los géneros: novelas, cuentos, autobiografía, biografía, crítica literaria y de arte, ensayos, poesía y un diario, 'Dos mil y una noches', un libro imprescindible para conocer la atmósfera literaria del cambio de siglo en nuestro país.

Pero si algo define a Marcos-Ricardo Barnatán es su condición de poeta con mayúsculas. Un poeta cuya obra no es fácil de asemejar a la de otros poetas de su generación, no es sencillo enmarcarla en las tendencias cerradas y marmóreas en las que los críticos han parcelado la poesía escrita en España en las últimas décadas. En consecuencia, el poeta Barnatán es un genuino verso independiente dentro de nuestra tradición poética. Porque sí, y estoy tardando en subrayarlo, es un poeta imprescindible en la poesía en español de estas décadas finales que han trascurrido entre dos siglos. Y en este sentido, 'Ritual' se antoja la culminación de toda una poética, de toda su singular manera, personalísima, de escribir poesía.

Una poética de indiscutible carácter realista, narrativa. Una poética que no responde a un manido concepto 'lírico', entendido este en el sentido de poemas sonajero en los que la profusión de metáforas condiciona la atmósfera mediante valses líricos y sentimentales. Tampoco estamos ante una poesía de corte surrealista, irracional, hermética, ininteligible para el lector que no encuentra facilidades para establecer lo que acontece en el poema, es decir, porque no puede establecer el sentido que encierra dentro de sí.

No, Marcos-Ricardo Barnatán 'expone' en sus poemas un hecho, sitúa al lector en una geografía precisa, en un momento concreto, y nombra a personas con peso específico en su propia vida, en su memoria.

La poesía insufla de vida propia y esencial las palabras. Sus palabras son palabras poéticas, responden a lo que María Zambrano llamó con singular acierto la «razón poética». Los poemas que ofrece 'Ritual' son el fruto, la consecuencia del razonar poético de su autor que plasma en sus versos una historia desde la 'autoficción'. Y esa historia, ese relato, lo desarrolla un yo inventado por el poeta, su propio yo poético. Cuando Marcos-Ricardo Barnatán establece en sus poemas de 'Ritual' un 'yo', ese 'yo' no es propiamente él, es alguien que se ha inventado el poeta para poder decir aquello que el poeta necesita decir. Y en este juego de espejos es donde respira la radical poetización de la palabra de Barnatán.

Borges, en 'Arte poética', dijo: «A veces en las tardes una cara / nos mira desde el fondo de un espejo; / el arte debe ser como ese espejo / que nos revela nuestra propia cara». El poeta Barbatán observa a través de un espejo poético, analiza el tiempo, la existencia, los recuerdos, la memoria de la vida que fue vida y que es la vida, y transforma en música y en símbolo la muerte propia y la de los otros (memorable el poema a la tumba de su madre), en un sueño que ha sido soñado con la humildad y la eternidad de los prodigios.

Barnatán sabe, como su maestro Borges, que la poesía es «mirar el río hecho de tiempo y agua / y recordar que el tiempo es otro río, / saber que nos perdemos como el río / y los rostros pasan como el agua». Y este es el 'Ritual' que nos deja el poeta Barnatán entre las manos, su sabiduría emocional, el espejo que refleja nuestro propio rostro mientras el río interminable de la vida nos conduce al sueño que ve en la muerte la aurora y el ocaso.

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