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Alberto Pla, del Sinfín, pasa el balón ante un jugador del Puerto Sagunto en La Albericia. Roberto Ruiz
El futuro incierto de las Ligas nacionales atenaza a los clubes de Cantabria

El futuro incierto de las Ligas nacionales atenaza a los clubes de Cantabria

Los siete equipos de la región que juegan en máxima categoría se debaten entre dar la temporada por nula o reanudarla más tarde

Leila Bensghaiyar

Santander

Domingo, 29 de marzo 2020, 07:49

os clubes deportivos de Cantabria se enfrentan a una crisis sin precedentes. El futuro de las competiciones deportivas nacionales está en el aire fruto de la alarma sanitaria provocada por el coronavirus, y las consecuencias económicas ante el posible aplazamiento o suspensión de las Ligas preocupan a las entidades deportivas de la región. Aunque las posturas que han adoptado los siete clubes cántabros que compiten en la máxima categoría nacional son divergentes en cuanto a si pretenden continuar compitiendo, en caso de que sus federaciones así lo indiquen tras el fin del confinamiento, o si por el contrario se niegan en rotundo a terminar la temporada y prefieren que sea dada por nula.

Los equipos de rugby Aldro Energía Independiente y Bathco; el Liberbank Cantabria Sinfín de balonmano; el equipo ciclista femenino Riomiera Cantabria Deporte; los clubes de hockey hierba Real Sociedad de Tenis -masculino- y Sardinero, femenino; y el Textil Santanderina, en voleibol, abogan por diferentes formas de encarar esta peculiar situación. Con excepción del deporte oval, todos acatarán -o han acatado- las directrices de sus respectivas federaciones. Por el momento los únicos que ya se han plantado y han decidido dar por suspendida toda su actividad de motu propio hasta la temporada 2020-21 son los clubes de rugby, bajo el paraguas de la Asociación Nacional de Clubes de Rugby de División de Honor (ANCRDH). Es decir, no quieren jugar. Así lo expresaron en un comunicado el viernes, día 20, en una postura contraria a la de la Federación, que aboga por esperar al 30 de abril para decidir qué hacer con la competición.

«Los clubes de División de Honor de rugby han decidido suspender todas las actividades hasta el comienzo ordinario de la temporada 20-21 para que se puedan utilizar sus recursos humanos en la ayuda de la emergencia nacional», rezaba el comunicado. Una posición que no es nueva ya que la ANCRDH ya había presentado «escritos en los que manifestaba su preocupación por la situación sanitaria del país y solicitaba la suspensión de la competición 2019-20».

A la espera

La Superliga Masculina de voleibol, donde compite el Textil Santanderina, ha dado por finalizada la temporada, pero su caso es diferente. No ha sido el equipo de Cabezón de la Sal ni ningún otro quien tomó la decisión de suspender la Liga, sino la propia Federación Española de Voleibol. La clasificación, ascensos y descensos -si los hay- se decidirán más adelante.

El resto de disciplinas, con el Balonmano Sinfín, de Liga Asobal; el Riomiera Cantabria Deporte, que es el primer equipo ciclista femenino profesional de Cantabria; y los clubes del hockey hierba Real Sociedad de Tenis y el Sardinero, en sus respectivas Divisiones de Honor, se encuentran por ahora a la espera. Pendientes de sus órganos federativos para decidir el futuro inmediato de las competiciones nacionales. Y precisamente esta incertidumbre puede sacudir de manera violenta la situación de los deportistas cántabros y de sus equipos, que temen el impacto negativo de esta crisis sobre sus ya escuetas economías.

La mayoría de los clubes cuenta con unos presupuestos de guerra, y el parón y posterior prolongación de las competiciones les dejaría sin apenas ingresos y con una avalancha de gastos inesperados a los que hacer frente, al margen de los problemas contractuales. Tanto es así que alguno ya se ha acogido a la figura del ERTE (expediente de regulación temporal de empleo), como es el caso del Liberbank Cantabria Sinfín, que también prefiere que la Asobal se dé por finalizada. Una postura a la que la Dirección General de Deporte de Cantabria también se muestra favorable.

Reunión con Zuloaga

El Gobierno regional no es ajeno a esta situación y comparte la preocupación de los clubes, a los que convocó a una reunión a través de videoconferencia con el vicepresidente del Ejecutivo, Pablo Zuloaga, junto al director general de Deportes, Mario Iglesias. A resultas de la cita, Zuloaga e Iglesias se comprometieron a trasladar al Consejo Superior de Deportes las propuestas e inquietudes de los siete equipos cántabros, centradas en la suspensión o no de las Ligas y sus consecuencias económicas.

Lo cierto es que los clubes tendrán que ajustar su presupuesto. Si bien por el momento no se contempla la creación de un paquete de nuevas inyecciones económicas especiales para los clubes por la crisis del Covid-19, sí se mantienen las subvenciones nominativas del Gobierno. Además en la reunión también se evaluaron las consecuencias en el deporte de las medidas extraordinarias adoptadas en el Real Decreto de declaración del estado de alarma. Se entregó a los clubes un documento informativo sobre cómo afectan estas medidas al sector del deporte. Un paquete de actuaciones donde figuran, entre otras, el aplazamiento de las deudas tributarias y la posibilidad de acogerse a un ERTE.

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