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Borja Camus celebra su gol de penalti del pasado domingo. L. Palomeque
«Ya era hora de que no nos penalizaran los errores y tuviéramos un poco de suerte»
Fútbol | Segunda B

«Ya era hora de que no nos penalizaran los errores y tuviéramos un poco de suerte»

El lateral fue el autor del único tanto del partido tras asumir la responsabilidad de lanzar el penalti: «Por fin una semana sin ansiedad» Borja Camus Capitán de la Gimnástica

Adela Sanz

Torrelavega

Martes, 9 de octubre 2018, 07:22

Capitán, titular indiscutible y líder del vestuario de la Gimnástica. Borja Camus (Potes, 1989) no lo dudó ante el Gernika y cuando el colegiado señaló penalti, cogió el balón para fusilar la red desde los once metros. «Es una victoria del equipo. De todos. Los que marcan los goles y los que los evitan. Es un trabajo conjunto de la plantilla», asegura con cierta modestia. No cabe duda de que quien ganó fue la Gimnástica, pero quien asumió el reto de los retos fue Camus.

Su equipo no había ganado, el vértigo del farolillo rojo, el miedo a una derrota más... El lateral tomó el balón y no se lo pensó. La temporada pasada transformó cinco de los seis que lanzó. En esta ya lleva 100% de efectividad. No era la primera vez que los blanquiazules se adelantaban en el marcador en las siete jornadas de Liga, pero si fue la única vez, hasta el momento, que mantuvieron la portería a cero y sumaron los tres puntos.

Con la victoria se han expulsado los fantasmas; esa ansiedad que ahogaba cada declaración: «Era algo que necesitábamos. El inicio de la temporada no fue tan malo como reflejaba la clasificación y ganar era necesario para la afición», añade. Y es que el equipo «buscaba ganar confianza». Eso fue lo que él tuvo cuando agarró la pelota y se fue a los once metros. «No se puede negar que es una semana diferente. Sin ansiedad». «Espero que sea un punto de inflexión». El triunfo «era algo que necesitábamos» y ahora se afronta «una semana diferente al resto. Sin ansiedad. Sin necesidad de que llegue la primera victoria porque ya la tenemos».

Camus, no sólo es el lateral y el autor del gol que le ha permitido sumar los primeros tres puntos de un triunfo a la Gimnástica esta temporada, también es el capitán. Una voz acreditada en el vestuario. Su alegría después de ver que el balón se colaba en la portería del Gernika el pasado domingo no deja de ser una descarga de presión: «Era una posición complicada -estar en puestos de descenso-. Los resultados del inicio de la temporada no acompañaban. Ahora nos hemos quitado esa presión de encima». No se ha conseguido más que dar un paso, pero es obvio que significa mucho. «Tampoco hay que darle muchas vueltas. En Segunda B los partidos son muy parecidos y se deciden por los detalles».

Ahora, en una semana que será más tranquila y fácil, es tiempo para analizar en frío. Conocer los errores que han puesto contra las cuerdas al equipo tan pronto siempre es un adelanto. «Si se analizan los partidos, nos pusimos por delante en cuatro de ellos y al mirarlos en profundidad te das cuenta de que son partidos en los que todo iba bien. El equipo no ganaba, pero hacia ocasiones y marcaba. En esta categoría los errores se pagan y nosotros los hemos hecho», explica el capitán blanquiazul. Es evidente que el cambio de escenario, de Tercera a Segunda B, es muy significativo; hay jugadores que lo asumen de una manera y equipos que lo asimilan mejor. En Torrelavega no había nadie que no supiera que esto podía ocurrir, pero quizá ha sido muy duro ver como en mes y medio no se podía celebrar una victoria. «Es una categoría en la que los errores penalizan más que en Tercera porque la exigencia del rival es superior. Siempre saltamos pensando que no íbamos a tener errores. Lo poníamos todo de nuestra parte y no lo conseguíamos ni la suerte nos acompañaba», lamenta.

Mirar atrás siempre es positivo, pero la competición no permite mucho tiempo. Todo dura lo que se recuerda el último resultado. Poco más. Sin embargo, en días como el pasado domingo no viene nada mal disfrutar en caliente: «Fue un momento que estábamos todos esperando. Sabíamos que tarde o temprano iba a llegar y queríamos que fuera en este partido en casa. Todos sentimos la alegría y la satisfacción. Ya era hora de que no nos penalizasen los errores y que tuviéramos un poco de suerte».

No sólo el equipo, a nivel colectivo se quitó un peso, también el entrenador, Pablo Lago. El técnico en casos como estos es el primer señalado. El asturiano tampoco les habló en especial: «No hablamos mucho después del partido. Hay que seguir puliendo detalles y corrigiendo errores, pero con el triunfo se hace mejor». Lo más difícil es que un equipo como la Gimnástica, acostumbrado a ganar casi siempre en otras categorías, asimile tanta derrota consecutiva: «Nosotros trabajamos para ganar y nuestro objetivo principal es que la portería se mantenga a cero. En Segunda B si se mantiene la portería a cero, sumas y sumas», sentencia el héroe ante el Gernika.

Dani Salas empezará esta semana a entrenar con el grupo

Dani Salas comenzará a entrenar esta semana con el grupo. El delantero blanquiazul, que está lesionado desde el pasado mes de agosto, comenzó ayer a ejercitarse en solitario y se espera que mañana o el jueves comience a entrenar con el resto de sus compañeros y reciba el alta la próxima semana. Salas lleva recuperando de una fisura en el tercer metatarsiano de su pie izquierdo desde el pasado mes de agosto, cuando en una de las sesiones de entrenamiento, tras la disputa de un balón por alto, sintió dolor en uno de sus dedos del pie después de un salto.

El punta no ha comenzado con suerte la presente temporada. Después de los primeros amistosos del equipo en el V Memorial Manolo Preciado, en Villaviciosa ante el Real Oviedo, y en Reinosa frente al Naval, el atacante cayó lesionado en el sóleo de su gemelo derecho y antes de su debut en Liga, se fisuró el dedo.

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