

Secciones
Servicios
Destacamos
El lobo solitario; un concepto quizá gastado pero que define a la perfección el deporte español de Ángel Nieto, Manolo Santana y, por supuesto, Seve Ballesteros ... , en palabras de Santi Segurola «el deportista español más importante de todos los tiempos». Que no es lo mismo que el mejor, sino el más «influyente», «porque fue uno de los pocos que fue capaz de cambiar por sí mismo la estructura de un deporte». Surgió de la nada, como recuerda su hermano Manolo, que ocho años mayor que él fue otro caso extraño al llegar a profesional con 17 y se convirtió en primer maestro del pedreñero universal. Así fue como cambió el deporte español y el golf gracias a un talento «increíblemente precoz. Luego han llegado excelentes deportistas, más producto del método que de la espontaneidad, pero lo de Severiano fue algo que desde cualquier óptica es inexplicable. Solo a través de su enorme pasión, su capacidad de entrenamiento y unos genes privilegiados».Así fue como rompió el monopolio británico y, después, el estadounidense, recuerda Joe Llorente, otro deportista con origen cántabro de aquella época extraña. La suya, la de la final de Los Ángeles frente al EEUU de Michael Jordan.
El curso que aborda en la UIMP la figura de Severiano Ballesteros y el modo en que cambió el deporte, que mañana celebrará su segunda y última jornada, reivindica el modo en que el cántabro revolucionó el golf, algo que va más allá de su palmarés deportivo. Y también los orígenes de una persona hecha a sí misma que sentó las bases, pese a su carácter ahorrador, como destacó uno de sus mánagers, Joe Collet, para que otros lo tuvieran más sencillo. Que hizo el camino.
Caló en mitos no solo del golf, sino del deporte mundial como Miguel Indurain. «Coincidía bastante con Severiano, que no era de mi edad, pero sí nos vimos en muchos premios y eventos. Y me identificaba con él porque cuando entraba en el campo le cambiaba el carácter. Yo soy también una persona tranquila y me pasaba parecido». Sabe bien el de Villaba que en aquel deporte «no había una estructura como ahora. «Se tuvo que inventar la forma de entrenar, de trabajar, la alimentación… Hacía mucha bici. Le gustaba y me decía que a venía bien para aguantar tantas horas de pie. Era una época diferente; de buscarse la vida. El deportista salía por pasión, porque nos gustaba nuestro deporte».
Lo recuerda también Agustín Mazarrasa, expresidente del Real Golf de Pedreña: «Como caddie era malo y él mismo lo decía. Un chico travieso, movido, inquieto, que siempre estaba jugando con los palos. Cuando la pelota se iba al rough, la pisaba y decía que no la había encontrado. El jugador sacaba otra y así se hizo con un arsenal».
«Lo grande de Seve es que salimos de la nada. Entramos al campo de golf para hacer de caddies porque si no, no podíamos entrar. No jugar; ni siquiera entrar. Ganábamos unas diez pesetas y se las dábamos a nuestra madre. No nos dio clase nadie. Aprendimos a base de observar», confirmaba Manolo Ballesteros.
Ver fotos
Después todo cambió. Todo lo cambió Seve, por utilizar una expresión más precisa. «Estados Unidos era casi monopolístico en el golf; miraba a Europa –añadía Segurola– con cierto desprecio, la Ryder era un torneo menor y estaba al borde desaparición. No tenía rivales y de pronto el rival se presentó de forma extemporánea. Un chico de 19 años que es segundo en Open Britanico y tres años después lo gana; aparece un elegido que es diferente a todo lo que había visto antes. Seve siempre supo que era especial».«En Japón era venerado, si no os parece mal, como San Pedro», acotaba Collet, su conseguidor más longevo.
Esa función de explorador de caminos le obligó a pagar peaje. A no poder terminar los estudios, lo que le compensó en 1975 al pasar por la escuela de calificación de Florida. A firmar ese mismo año un contrato, en palabras de su mánager –aunque abjura de esta palabra– y amigo Jorge Ceballos, «un poco leonino. Se llevaba un 25% de las ganancias brutas, así que si tenemos en cuenta lo que pasaba con los impuestos la agencia se quedaba el el 40%. Un atraco de la época, pero estaba firmado y era difícil de arreglar». Después lo compensó.
Son anécdotas de un carácter magnético también marcaron su biografía y la proyección de un rebelde del deporte. «Yo básicamente estoy aquí por ser sobrino de Paco Gento», bromeaba Joe Llorente, que pese a su exitosa carrera en el baloncesto ha pasado de ser el sobrino del mito al tío de Marcos Llorente: «La primera vez que me encontré con Severiano fue en 1986 en Somo. Estábamos los cuatro hermanos –él mismo, el también baloncestista Toñín y los futbolistas José Luis y Paco–. Se acercó a nosotros, comentamos la actualidad deportiva y me dijo: 'Da recuerdos al tío'. Después, cada vez que le veía me lo repetía. Esa inteligencia natural que tenían, pese a no haber terminado los estudios, se le veía también en el trato. Le pasaba lo mismo que a mi tío. Tenían esa especie de magnetismo».
La jornada la resumen las palabras de Segurola al explicar que los escasos éxitos del deporte español se cimentaban hasta los noventa en «los resultados gente excéntrica, muy buenos en deportes sin tradición en España, como Santana y Nieto. Fueron ellos los que llevaron al país al deporte modernos y Severiano hizo incluso más que todo eso. Consiguió que a través suyo se encauzara toda la mirada europea y que los estadounidenses comprendieran que la Ryder Cup podía ser un gran negocio. Eso es Ballesteros».
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.