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Veinticinco años no son nada. Un cuarto de siglo, cinco lustros, una gota en la historia de la humanidad. Sin embargo, con esa edad Víctor ... González ya tiene en su palmarés un Campeonato de España, dos de Cantabria, tres ligas y un récord de bolos que, a día de hoy, parece difícil de superar. Solo dos camargueses, Salmón y Haya, pueden presumir de que a esa edad igualaban en trofeos al mayor de los hermanos González. La precocidad no es sinónimo de carrera exitosa. La vida de un deportista de élite se cocina a fuego lento y alcanza su madurez cuando cuerpo y mente se funden para exprimir el máximo rendimiento. Por eso hay jugadores que tardan más que otros en alcanzar la excelencia. Valga como ejemplo el hecho del jugador más laureado de la historia de los bolos. Tete Rodríguez solo había sumado uno de sus once campeonatos de España y uno de los diez de Cantabria que atesora. La carrera del de Treceño despegó a partir de esa fecha y se convirtió en el mejor de todos los tiempos. Más allá de Tete y de otro mito como Modesto Cabello, que sumó 13 campeonatos (cuatro de España y nueve de Cantabria, y sumaba dos a los 25 años), solo dos jugadores pueden comparar su palmarés a los 25 años con el que posee Víctor. Y los dos están en activo. Récord de precocidad, Salmón ganó su primer Nacional recién estrenada la mayoría de edad y siete años después sumaba otro, dos regionales, cinco ligas, seis copas y tres campeonatos de parejas. Criado también a la sombra de los árboles del Tocinero, Haya también despuntó temprano y en los primeros cinco lustros de su vida ganó dos Nacionales, uno de Cantabria, cuatro ligas y seis torneos de copa. Caso diferente es el de Óscar. La carrera bolística del Junco despegó superado el cuarto de siglo, una edad en la que conquistó su primer Campeonato de Cantabria. Hasta 2006, cuando tenía 28, no ganó su primer entorchado nacional, mientras que a nivel colectivo sí había sumado dos ligas, ambas con Puertas Roper, y tres copas, una con los de Maliaño y la otra con la peña de Piélagos.
21- Tete Rodríguez
Bien pronto demostró su calidad Tete Rodríguez (Treceño, 1950), aunque le costó coger carrerilla. El que es el jugador más laureado de todos los tiempos ganó buena parte de sus títulos en su época de madurez, aunque para cuando su DNI marcaba los 25 años ya había estrenado su palmarés con un Campeonato de España y un Regional. El primero de ellos llegó en 1973 y fue el primer título oficial del de Treceño. Fue en Santander y con 635 palos se impuso por delante de Lucas Arenal. Sin comparar épocas, porque debido al estado de las boleras o a la calidad de los bolos es una quimera, en 2019 se hubiera quedado a 130 bolos de la primera plaza. Su primer Campeonato de Cantabria llegó un año más tarde en Comillas, en un torneo en el que ganó a Rafael Marcos. Ese año llegó además su primer título de Liga, precisamente con la peña de la localidad comillana. Curiosamente para entonces todavía no había sumado ninguno de los 34 torneos de parejas que atesora en su palmarés. Y es que la explosión de Rodríguez llegó a finales de los 70 y le sirvió para dominar los bolos durante dos décadas.
14 - Óscar
Otro que apuntaba muchísimo y cocinó a fuego lento fue Óscar González (Liérganes, 1978). Con un buen palmarés pero sin arrasar en categorías menores, el de Liérganes ya llevaba varios años instalado en la élite cuando consiguió su primer Campeonato Regional en Renedo en 2003, superando a Rubén Haya tras derribar 693 palos. En la que fue su casa, el de Borbolla estrenó un palmarés en el que acumula catorce grandes campeonatos individuales y 21 de parejas. Lo que no pudo lograr Óscar antes de llegar a los 25 años fue su primer Campeonato de España, que llegó en 2006, ya cuando cumplíoa 28 años, en la que es una de sus boleras fetiche, la Severino Prieto. Y tras superar por dos palos a Jesús Salmón. A nivel colectivo se estrenó en la máxima categoría en Casa Sampedro, para posteriomente integrar la cuadrilla de Renedo. Con los de Piélagos sumó sus primeros títulos coperos, aunque no fue hasta que fichó por Puertas Roper cuando empezó a ganar ligas para su palmarés. Era uno de los mejores equipos de la historia y apenas tenía rival en ese momento.
13- Salmón
Otro que apuntaba muchísimo y cocinó a fuego lento fue Óscar González (Liérganes, 1978). Con un buen palmarés pero sin arrasar en categorías menores, el de Liérganes ya llevaba varios años instalado en la élite cuando consiguió su primer Campeonato Regional en Renedo en 2003, superando a Rubén Haya tras derribar 693 palos. En la que fue su casa, el de Borbolla estrenó un palmarés en el que acumula catorce grandes campeonatos individuales y 21 de parejas. Lo que no pudo lograr Óscar antes de llegar a los 25 años fue su primer Campeonato de España, que llegó en 2006, ya cuando cumplíoa 28 años, en la que es una de sus boleras fetiche, la Severino Prieto. Y tras superar por dos palos a Jesús Salmón. A nivel colectivo se estrenó en la máxima categoría en Casa Sampedro, para posteriomente integrar la cuadrilla de Renedo. Con los de Piélagos sumó sus primeros títulos coperos, aunque no fue hasta que fichó por Puertas Roper cuando empezó a ganar ligas para su palmarés. Era uno de los mejores equipos de la historia y apenas tenía rival en ese momento.
3- Víctor
Obtuvo su primer campeonato en 2018 y fue su despegue definitivo.Pero no fue fácil el inicio de la carrera de Víctor González (El Astillero, 1994). Arrollador en categorías menores, con varios récords incluidos, sus primeros años en la élite no fueron todo lo exitosos de lo que se podía esperar a nivel individual. Paso a paso, bola a bola, gota a gota, fue creciendo bajo al techumbre de la Mateo Grijuela fraguando una carrera acerca de la que ya pocos tienen dudas. Y es que el punto de mira está en superar a todo un Tete Rodríguez. Su primer título llegó a nivel colectivo con la Liga División de Honor lograda por Peñacastillo en 2014, contra todo pronóstico, y con un papel importante del mayor de los González. Aunque su progresión le iba colocando poco a poco con los mejores, su verdadero golpe en la mesa llegó en Treceño en 2017, cuando Salmón tuvo que esperar a la última mano para ganar el Nacional. El pasado año llegó el primer Regional, la segunda Liga y, solo un Óscar descomunal y un mal inicio le impidieron por fin tocar la gloria. Tuvo que ser en su bolera, pero ya puede presumir de ser Campeón de España.
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