

Secciones
Servicios
Destacamos
Alejandro de Paz
Viernes, 28 de febrero 2025, 01:00
Por muy lejos que uno esté de casa, la pasión por unos colores nunca se apaga. Sergio Bustillo y Lucía González, de 28 y 25 ... años, cántabros y racinguistas de toda la vida, dejaron Santander hace unos meses para instalarse en Brisbane, Australia, durante un año. Han vivido la emoción de ver a su equipo en Europa contra gigantes como el Manchester City o el PSG, pero también han recorrido España siguiendo al Racing por campos de césped artificial en Primera Federación. Ahora, justo cuando se vuelve a soñar con Primera, ellos lo siguen desde el otro lado del mundo, a más de 17 000 kilómetros de distancia.
«Tengo bufandas de cuando jugamos la Copa de la UEFA. En 2013 estuvimos al borde de la desaparición y, desde entonces, hemos seguido al equipo por toda España, acompañándolo en su travesía por Segunda B y Primera RFEF. Era un poco deprimente ver al Racing jugando en esos campos cuando has vivido lo que hemos vivido», cuenta la pareja a Relevo en una llamada difícil de cuadrar, hecha antes de irse a dormir mientras en España aún es mediodía. «Ahora, por fin asentados en Segunda División, se respira un ambiente totalmente distinto al de aquellos años», aseguran.
La suya es una historia de herencia y lealtad. «Mis padres eran socios, iban con mis dos abuelos. Y mi abuelo jugó en el Rayo Cantabria. Si en Santander te gusta el fútbol —y prácticamente en toda Cantabria—, eres del Racing», afirma sin dudar Sergio. Y esa pasión no entiende de fronteras. En Australia, su rutina futbolera ha dado un giro radical. «Es muy complicado. Ahora nuestro horario preferido es a las dos de la tarde, porque para mí es a las once de la noche. Los partidos a las 21 horas me pillan a las seis de la mañana, y eso es letal, pero también hay horarios a la una o a las tres de la madrugada», explica. «El otro día empezamos perdiendo 0-2 en nuestro campo y estoy yo a las cuatro de la mañana viendo cómo nos ganan y me levanto para ir a trabajar a las ocho», cuenta entre risas.
«Es complicado. El preferido es el de las dos de la tarde, que aquí son las once de la noche»
«Cuando te ven con la camiseta del Racing, te preguntan si es el equipo en el que has jugado»
«De momento, queda mucho. Lo importante es mantenerse en la lucha»
Además, para ver la Segunda División desde el otro lado del mundo, han tenido que buscarse la vida. «No hay forma legal aquí de verlo. Tenemos contratado todo lo necesario en España para poder verlo, e incluso intentamos verlo por ahí cambiando la VPN, pero no funciona bien. Lo máximo que hemos conseguido es verlo desde la App de Bet365», admiten. Solo se han perdido un partido, y con excusa: «Nos pilló volando hacia aquí, que eran 14 horas de viaje. Antes de despegar me dio tiempo a ver que íbamos ganando, pero hasta después no pudimos ver el resultado».
Sobre el ascenso, abogan prudencia. «Hasta el último partido voy a creer. Si el último partido estamos con opciones, me preguntas. De momento, queda mucho. Lo importante es mantenerse en la lucha», opinan, pidiendo no precipitarse. Pero, si finalmente llega, les tocará vivirlo desde la distancia: «Ojalá se dé, obviamente quiero que subamos, pero me voy a coger una llorera... Si por fin sube y estamos en la otra punta del mundo... Es que cuesta 1.200 euros cada uno ir y volver y un viaje de 22 horas. Y tú imagínate si voy desde Australia, 'pechofriamos' y no subimos... No vuelvo a Brisbane, me quedo allí llorando».
En el país oceánico, Sergio y Lucía no solo siguen a su equipo desde la distancia, sino que también han asumido la misión de expandir el racinguismo. «Cuando voy con una camiseta del Racing, me preguntan que si es de donde yo he jugado. ¡Ojalá!», ríe Sergio. «En Australia, la segunda división es prácticamente amateur, entonces me dicen: 'Si es tu equipo y juega en Segunda, ¿por qué no juegas tú ahí?'. Claro, aquí no se imaginan que un club de esta categoría en España podría ganar a cualquiera de aquí. Les enseño vídeos de los Campos de Sport de El Sardinero con la gente animando y flipan», cuentan.
Unos amigos y familiares les quisieron homenajear hace unas semanas llevando por sorpresa una bandera al estadio con el mensaje 'Una ilusión nos persigue también en Australia'. «Nos sentamos justo encima de la grada de animación, así que muchas veces la televisión enfoca a esa zona y yo les veo, que es algo bonito. Nos hizo mucha ilusión. Es como que sigues ahí. Es una forma de seguir presentes a pesar de estar a más de 17.000 kilómetros», dicen.
Y, entre anécdotas, una especial: «Nos encontramos a Klopp en el santuario de koalas más grande del mundo. Le vio Lucía. Dudamos de si era él, pero su dentadura blanca es inconfundible. Muy majete», opinan de su fortuito encuentro con el entrenador alemán.
Desde la otra punta del mundo, Sergio y Lucía siguen cada partido de su equipo entre madrugones, conexiones inestables y noches en vela, sumando fieles racinguistas en tierras australianas. Puede que este año no puedan celebrar un ascenso en casa, pero lo que está claro es que los goles del Racing se gritarán en muchos rincones del planeta.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.