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Silvia Martínez, Elexa Bahr y Sara Serrat (Racing Féminas), frente a Lucas Díaz, Íñigo Sainz-Maza y Patrick Soko (Racing), a los mandos de un futbolín en el estadio del club. Fotos: Javier Cotera | Vídeo: Pablo Bermúdez

Una pasión que no tiene género

A pesar de que sus caminos son paralelos los obstáculos a los que se han tenido que enfrentar son distintos. Tres jugadoras del Racing Féminas y tres jugadores del Racing lanzan una mirada conjunta al futuro del fútbol femenino

Leila Bensghaiyar

Santander

Martes, 8 de marzo 2022, 07:17

Precariedad laboral, escasa atención de los medios de comunicación, desigualdad de oportunidades... Estos son algunos de los problemas a los que se enfrentan las mujeres deportistas en nuestro país. Y en el fútbol esta brecha se aprecia todavía más a pesar de los avances que se han vivido en los últimos años. El deporte rey siempre ha sido considerado territorio masculino, pero hace tiempo que las mujeres se han lanzado a su conquista, han plantado su bandera y reivindican ese espacio como mutuo. Sin olvidar que esto es una carrera de fondo y aún quedan muchos kilómetros por recorrer.

Es algo que tiene claro Sara Serrat (Huelva, 1995), la portera del Racing Féminas. Ha pasado por el Sporting de Huelva, con el que ganó la Copa de la Reina en 2015; el Sevilla, ha sido portera de la selección española y ahora es el cerrojo del Racing Féminas, de Segunda División. Y por si fuera poco ha escrito y publicado dos libros de poesía, que escribe en su ratos libres, mientras viaja en el autobús para disputar los partidos. «El fútbol para mí lo es todo», dice, y por eso mismo reclama «la profesionalización de Primera y Segunda femenina. Tener unos medios adecuados al igual que tienen los chicos y poder competir con garantías».

Esa es una de sus reivindicaciones más urgentes. Algo en lo que el portero del Racing Lucas Díaz (Ginebra, 1996) le da la razón. No es una petición radical ni una idea subversiva. Es simplemente lo justo. «Espero que esté lo más igualado posible porque es lo que se merecen», reflexiona el meta gallego. Lo cierto es que cada vez hay más licencias y más chicas quieren jugar al fútbol, pero es esa profesionalización la que permitirá que esas niñas puedan llegar a convertirse en futbolistas. «Seguramente no hay infraestructuras tan profesionales como en el fútbol masculino, pero es algo que está evolucionando y espero que tengan las mismas oportunidades que nosotros», reclama Lucas Díaz.

El reto: Una partida de futbolín

LOS PROTAGONISTAS

Capitana del Racing Férminas

Silvia Martínez

Capitán del Racing

Íñigo Sainz-Maza

La pregunta

En lo deportivo el ascenso, pero ¿qué reto personal tienes a corto plazo? Mi reto deportivo por supuesto que es el ascenso, poder subir a Segunda División con el Racing. Pero es que el personal también. Es lo que me he propuesto. Y a largo plazo y en el plano personal poder vivir de esto durante muchos años. Aunque ahora mismo sí puedo vivir de ello, me gustaría continuar.

La capitana del Racing Féminas, Silvia Martínez (Requejada, 1985), que es la jugadora mas veterana de Cantabria y hace años se encargó de abrir camino a base de dar patadas a un balón, no tiene pelos en la lengua a la hora de alzar la voz y denunciar que el emperador no lleva traje, que va desnudo. «Tenemos que trabajarlo muchísimo más que todos ellos. Para nosotras tener una oportunidad y estar en un equipo de Segunda División supone que tienes que subir más escalones que ellos, que pueden tener una oportunidad recién salidos de juveniles», explica. Y añade sin perder la sonrisa:«Por eso nosotras tenemos que ser un poco más fuertes, porque el camino es mucho más duro».

Ella juega en Segunda División con su equipo e Íñigo Sainz-Maza (Ampuero, 1998), el capitán del Racing, lucha con el suyo para llegar a la categoría de plata. Sin embargo, la repercusión de ambos equipos no es la misma. Por eso, y para ver si así el muro que los separa se resquebraja, el de Ampuero ve necesario «apoyar al fútbol femenino, porque es una manera de que crezca este deporte y sobre todo de que se reconozca a las futbolistas, que trabajan igual que nosotros».

Quizá alguien se pregunte si es curioso que en un país tan futbolero como España surja una paradoja en torno a la visibilidad y no se haga el mismo caso a los equipos femeninos de fútbol que a los masculinos, pero Sara Serrat no duda de cuál es la respuesta. «Vivimos en un país que por desgracia siempre ha sido patriarcal. Uno de los ámbitos donde la mujer siempre ha sido relegada a un segundo plano es el deporte y en especial el fútbol, porque parece que es el deporte rey de los chicos».

Aunque es cierto que en los últimos años el panorama está empezando a cambiar. Sin ir más lejos la jugadora del Barcelona Alexia Putellas recibía el Balón de Oro 2021 y también el premio The Best. La influencia y el impacto mediático de sus logros también ayuda. Y mucho. «Cuando tenemos visibilidad, y se está viendo con la Copa de la Reina, creces; si te dan todos los partidos cada fin de semana también vamos a crecer», analiza Silvia y el capitán del Racing asiente y le da la razón. «Antes la gente lo seguía menos, no se apoyaba como se merecía y ahora las plataformas audiovisuales sí acceden a estos partidos, hay más patrocinios...», concede Íñigo Sainz-Maza. Aunque su compañero, el extremo camerunés Patrick Soko (Duala, 1994), confiesa mientras se encoge de hombros con un gesto de duda: «Yo veo pocos partidos de las chicas, pero la verdad es que no sé por qué». Y la americana Elexa Bahr (Buford, Georgia, Estados Unidos, 1998), delantera del Racing Féminas, avisa: «Si ven nuestros partidos se darán cuenta de que tenemos la misma pasión que los hombres».

El reto: ¿Quién da más toques al balón?

LOS PROTAGONISTAS

Delantera del Racing Féminas

Elexa Bahr

Extremo del Racing

Patrick Soko

La pregunta:

En lo deportivo el ascenso, pero ¿qué reto personal tienes a corto plazo? Tengo varios, Pero a largo plazo mi sueño es llegar a la selección de mi país, poder vestir la camiseta de mi selección y jugar un Mundial representando a Camerún. Y a corto plazo, mi sueño más cercano ahora mismo es ascender con el Racing a Segunda División.

Ninguno de los seis ha querido quedarse de brazos cruzados y para apoyar la igualdad en el fútbol ellas han retado a sus compañeros. Una partida de futbolín entre Silvia e Íñigo; un duelo entre Elexa y Soko para comprobar quién aguanta más dando toques a un balón y un desafío entre Sara y Lucas para ver quién es capaz de parar más penaltis de una tanda de cinco. Tres retos que se podrán ver próximamente en la web de El Diario Montañés.

Una mirada optimista

Para Soko el fútbol femenino «está evolucionando. Cada vez está creciendo más, hay más chicas jugando y ojalá siga así». El extremo se ha pasado media vida dando patadas a un balón y la otra media subido a un avión. De Camerún emigró a República Dominicana, y de ahí de nuevo hizo las maletas y puso rumbo a México, donde estuvo tres años hasta que el Racing se cruzó en su camino y llegó a Santander en la temporada 20-21. Sabe lo que es buscarse la vida en esto del fútbol y pelear por hacerse un hueco. Su sueño a largo plazo es vestir la camiseta de la selección de su país. Un sueño que Sara Serrat ya ha cumplido como portera de la selección española. A la andaluza le gustaría ver cumplido otro diferente. Y tiene que ver con los salarios. «Las chicas no pedimos cobrar lo mismo que los chicos, sino una igualdad de condiciones en ese aspecto. Visibilidad. Que podamos tener seguridad y garantías haciendo nuestro trabajo como cualquier trabajador». Y es que en la conjugación de hacer de su pasión su medio de vida se forma un extraño revoltijo donde existen dos partes fracturadas. Por un lado la satisfacción de hacer lo que le gusta y por otro no poder vivir de ello. «Nos merecemos de la misma manera un convenio, unas situaciones laborales óptimas, que podamos estar protegidas sin tener miedo, que eso es lo que no suele pasar», comenta expeditiva Silvia.

El reto: En cinco lanzamientos, ¿quién es capaz de parar más penaltis?

LOS PROTAGONISTAS

Portera del Racing Féminas

Sara Serrat

Portero del Racing

Lucas Díaz

La pregunta:

¿Has tenido alguna dificultad, como he podido tener yo, en tu trayectoria? Por desgracia seguramente no. No teneís las mismas oportunidades que nosotros. Si no me equivoco a una edad ya no podéis jugar con los chicos y al final hay más equipos masculinos que femeninos, en eso estáis en desventaja. Espero que pronto esté todo lo más igualado posible, porque es lo que merecéis»

Elexa Bahr, que también es internacional con Colombia, ha conocido una realidad muy diferente. «En Estados Unidos cobran casi lo mismo, pero aquí no estamos en ese punto todavía», suspira. Lleva la pasión por el fútbol corriendo por las venas. Se la inocularon en casa. Su padre, el exfutbolista hondureño Alex Bahr, le enseñó a hacer diabluras con la pelota. «Juego casi desde los dos años y no conozco nada más», revela. Y a pesar de las diferencias, hay una pregunta cuya respuesta siempre es la misma: «El fútbol es mi forma de vida». Da igual si quien contesta es Silvia Martínez o Íñigo Sainz-Maza. Y es que el fútbol no cambia según quien lo juegue. No es masculino. No es femenino. No tiene género. Es una pasión.

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