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JORDI DÍEZ CASTELLNOU
Una montaña negra y fría

Una montaña negra y fría

Paisajes de Cantabria ·

Recorremos la Sierra de Peñasagra, que geomorfológicamente conforma una espectacular muralla que flanquea la comarca del Nansa desde Polaciones a Lamasón a lo largo de 16 kilómetros

JORDI DÍEZ CASTELLNOU

Domingo, 23 de junio 2019

Recuerdo cómo el mejor regalo de Reyes un globo terráqueo; tenía 8 años y estaba en tercero de EGB. Creo que siempre he sido geógrafo, me gusta jugar a escoger qué tipo de paisaje o accidente geográfico me hubiese gustado ser, es decir, si fuese un río sería el 'río Sella'; si fuese un delta sería el 'delta del Ebro'; si fuese un mar sería el 'mar Cantábrico'; si fuese una majada sería la 'majada de Mascamadillo' en Valderrábano de Valdavia, Palencia.

La elección de estos paisajes, además de por su belleza, viene condicionada por un componente emocional muy marcado, así que cuando tuve que elegir un paisaje de Cantabria me pregunté, ¿y si fuese una montaña?, sin duda elegiría Peñasagra. Cómo un lugareño me dijo una montaña «muy fría y muy negra».

Circulo dirección Asturias a la altura de Boo de Piélagos, un día de invierno soleado, de frente y a la derecha imponentes y escarpados, los Picos de Europa, a la izquierda, La Sierra del Cordel y en el centro del podio, 'mi montaña' Peñasagra, con sus cumbres y accidentadas canales nevadas.

Geomorfológicamente la Sierra de Peñasagra conforma una espectacular muralla que flanquea la comarca del Nansa desde Polaciones a Lamasón a lo largo de 16 km. Se trata de un paisaje de alta montaña, modelado sobre areniscas y conglomerados que responden tectónicamente a distintos levantamientos orogénicos que ocurrieron hace 300 millones años los más antiguos y algo más de 60 millones de años los más recientes.

Pero realmente lo que me fascina de Peñasagra es la simbiosis perfecta entre paisaje y paisanaje. A modo de efigie egipcia Peñasagra protege los pueblos de Polaciones, Tudanca, Rionansa y Lamasón.

Me gusta caminar por las faldas de Peñasagra en primavera, disfrutando de los movimientos resueltos y adaptados de las vacas tudancas con su singular 'asomá', cornamentas abiertas, grandes y retorcidas, ojeras blancas, animal de mirar y andar inquieto, símbolo de la montaña y testigo de una forma de vida.

El Cornón de Peñasagra (2.047 m) es el mirador perfecto para disfrutar de los bosques que pueblan las faldas de la sierra, robledales, hayedos, abedulares, brañas salpicadas de preciosos bosquetes de acebos y, cómo no, los singulares y característicos invernales, 'Invernales de Joyu Prao o Tanea' son magníficos ejemplos. Las canales de Peñasagra son altavoces de las canciones de 'La Montaña'. Peñasagra, la montaña de 'La Montaña'.

Jordi Díez Castellnou

Es licenciado en Geografía por la Universidad de Oviedo (2000). Vinculado profesionalmente al Medio Rural. Es co-director y co-fundador de Medio rural activo S. Coop (2011), empresa de servicios de asesoramiento agro-ganaderos y proyectos de desarrollo rural y de Gfscan Rural SL (2015), de ejecución de obras de infraestructuras agro-forestales y selvícolas.

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