En lo personal agradece el parón de estas seis últimas semanas porque necesitaba hacer un alto en el camino y reflexionar. También disfrutar de sus hijos, pero el músico santanderino Marcos Cao, artífice de La sonrisa de Julia y de Billy Boom Band, está preocupado por el futuro que le depara a los grupos musicales del país. Por eso se siente afortunado de poder subir al escenario el próximo sábado día 30 con la banda que ha sorprendido a niños y grandes desde su primer álbum. Ya anuncia que será un actuación especial, que tendrá lugar en el Palacio de Festivales, a las 12.00 horas.
-Billy Boom Band va a ser una de las primeras bandas de España en subirse a un escenario tras la crisis sanitaria. ¿Cómo lo están viviendo?
-Con mucha emoción. Volvemos después de un largo parón en el que hemos tenido que suspender muchos conciertos, así que el que vamos a ofrecer el día 30 va a ser muy especial, aunque no deja de ser algo simbólico porque no tenemos más actuaciones de momento. Así todo supone un empujón para volver a la normalidad. Después de tantos conciertos online creo que tanto nosotros como el resto de los músicos estamos deseando volver a interactuar con el público.
«A causa de la crisis sanitaria será una actuación en formato dúo, más íntima y menos rockera»
-En estos primeros conciertos de la 'desescalada' se ha contado con un proyecto muy especial que creó hace cuatro años y que incluye a los niños en el público. ¿Cómo definiría a su banda?
-Buscamos un punto en común entre la música que le gusta a los mayores y también a los niños. Vivimos en un mundo de etiquetas y ya contábamos que se nos iba a incluir en los grupos para público familiar. Pero lo cierto es que las letras y la música son para todas las edades.
-También tienen un disco con poemas de García Lorca. ¿Qué acogida ha tenido en los niños?
-Es un ejemplo de que no trabajamos exclusivamente para niños. En nuestros cuatro discos hay canciones para unos y otros. Ese álbum basado en Lorca ha tenido una gran acogida en los más pequeños. Luego tenemos canciones como 'La mujer bala', que los niños entienden de una manera y sus padres de otra.
-¿Cómo va a ser el concierto del Palacio? ¿Ya ensayan?
-Los ensayos están siendo un poco raros con eso de guardar las distancias. Pero va a ser un concierto muy especial y tenemos muchas ganas. No vamos a estar los cinco miembros de la banda, entre otras cosas porque algunos viven en Madrid. Será en formato dúo. Más íntimo, menos rockero. Yo por ejemplo, que acostumbro a bajar del escenario para interactuar con el público, no podré hacerlo en este caso.
-¿Qué otras medidas de seguridad se van a adoptar? ¿Los músicos llevarán mascarilla y guardarán distancias?
-Los músicos guardaremos la distancia y, lógicamente, no llevaremos mascarillas porque no podríamos cantar con ellas puestas, pero yo, por ejemplo, llevaré mi propio micrófono. En cuanto al público, además de que el aforo se reduce a un tercio, no contarán con ningún programa de mano. Tampoco estará abierta la cafetería de Palacio, por ejemplo.
-¿Toda esta situación servirá de inspiración para un tema de su banda?
-No creo. Cuando se decretó el estado de alarma comenzamos a hacer una conexión diaria por internet para animar a los niños que permanecían en sus casas con canciones que, de alguna forma, abordaban esta situación y sí se me ocurrió que podía salir algo con ello. Pero luego, a medida que otros músicos empezaban a grabar canciones con el mismo tema deseché la idea. Me parece que ya había demasiadas. Además, cuando esto acabe la gente tendrá ganas de escuchar música relacionada con la vida y que no le recuerde todo esto.
-¿Ni siquiera una versión de 'Resistiré' para toda la familia?
-Ni siquiera. No creas que estoy muy a favor de todo lo que ha ocurrido musicalmente durante esta cuarentena. Creo que los músicos nos hemos volcado y hemos colaborado para aliviar la situación en las casas, pero no estoy seguro de que esto haya sido bueno para la industria. No me parece que el todo gratis le venga bien y además igual ha habido un exceso. Yo, como público, no necesitaba todo esto.
-¿Le preocupa lo que va a pasar a partir de ahora?
-Me preocupa muchísimo porque la música es mi proyecto vital. Además, tengo una empresa cultural, Minuscule Creative, y no sé muy bien que va a pasar con ella. Por eso agradecemos mucho el gesto del Gobierno regional con el concierto del Palacio, porque estoy preocupado, aunque también preparado para las peores noticias.
-¿Cuáles serían las peores noticias?
-Parece que a todo el mundo le preocupa mucho lo que va a pasar con el turismo, pero la cultura también va a sufrir lo suyo. En el caso de la música, por ejemplo, van a desaparecer un buen número de festivales y, al mismo tiempo, la mayor parte de los grupos presentará disco el año que viene, bien porque toca o bien porque este año no ha podido. ¿Dónde los van a presentar? Sinceramente el sector necesita ayuda de las instituciones pero también del público. En mi caso estoy mentalizado y preparado para trabajar mucho.
-¿Se le ha hecho muy largo el confinamiento?
-Para mí ha supuesto un parón que necesitaba. He podido estar en casa con mis hijos, ayudarles con las clases, cocinar... En fin, hacer muchas cosas que tenía aparcadas. Desde 2015 hasta ahora no había parado. He sacado siete discos seguidos, cuatro con la Billy Boom Band, así que me ha venido muy bien parar y, sobre todo, reflexionar. Además he aprovechado para impulsar un proyecto nuevo en solitario que tenía pensado desde hace tiempo y para el que nunca encontraba tiempo.
-¿Seguirá también en La sonrisa de Julia, no?
-Sí claro, La sonrisa de Julia seguirá, pero es cierto que lo hará a un ritmo mucho más lento.
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.