Como consecuencia de la derrota del PSOE y, más aún, de los grupos a la izquierda del mismo, en las elecciones autonómicas y municipales celebradas ... el 28 de mayo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha convocado las elecciones generales para el 23 de julio, primera fecha posible dentro de las normas electorales. No cabe duda de que es una decisión claramente democrática ya que, después de los malos resultados, convoca a la ciudadanía para que decida el futuro político de España.
Sin embargo, debido a que las elecciones se celebrarán en el primer mes de la presidencia española del Consejo de la UE, este hecho plantea algunas dificultades, por lo que hay que buscar la manera para poder solventarlas. La presidencia española es muy singular por diversas razones, entre ellas, porque es el final de la novena legislatura europea, y le corresponde hacer frente a los temas pendientes dado que hay más de cien expedientes que vienen de presidencias anteriores y que hay que abordar ahora.
Además, se da la circunstancia de que las siguientes presidencias serán la de Bélgica, que tendrá la mitad de su duración ya que comenzará el periodo electoral europeo, y posteriormente Hungría, que el Parlamento Europeo acaba de solicitar que le quiten la presidencia de la misma, porque no está cumpliendo con los valores democráticos. En su caso, le corresponde a Polonia, que, de momento, tampoco es un gran apoyo, aunque es posible que Donald Tusk gane las elecciones, a pesar que el actual gobierno está preparando una ley para impedir que se presente Tusk candidato del Partido Popular y antiguo presidente del Consejo Europeo, a las elecciones polacas.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha preparado durante los dos últimos años la organización de la presidencia española y la elaboración de las prioridades de la misma. Para ello ha ido negociando, tanto con los estados miembros como con las fuerzas políticas españolas, especialmente en sede parlamentaria, e incluso con las comunidades autónomas y con las fuerzas sociales, un importante programa para dicha presidencia. Existen varios grandes temas que se van a decidir en la presidencia española, y que tienen gran relevancia para Europa.
El primero de ellos es la petición del Parlamento Europeo del mes de mayo y junio del 2022 sobre la convocatoria de la tercera Convención Europea para la reforma de los tratados. La Comisión Constitucional presentará propuestas concretas en las próximas semanas en torno a esta reforma de los tratados, a través de la Convención Europea. Dado que no hay tiempo ya en esta legislatura, le corresponderá a la presidencia española del consejo hacer una propuesta que podrá tener forma de declaración solemne, para que se lleve a cabo en la siguiente legislatura. Asimismo, y vinculado a ello, está la propuesta de la superación de la unanimidad en la toma de decisión del Consejo, al menos en los ámbitos de política exterior y de fiscalidad. España está en el Grupo de los Doce que defienden esta superación.
Existen otros temas relevantes para Europa y para España, como puede ser el acuerdo sobre migración y asilo o el reforzamiento de la relación estratégica entre Europa y América Latina, o también la reunión ministerial con los países del sur del Mediterráneo, ésta todavía sin convocar. También tendrá especial importancia el Consejo Europeo Informal del 6 de octubre, a celebrar en Granada, sobre la autonomía estratégica abierta. Que en las actuales circunstancias de los nuevos retos a los que se enfrenta la Unión Europea, tiene enorme importancia, más aún teniendo en cuenta que el «Ministro de Asuntos Exteriores» es el español Josep Borrell, que está jugando un papel clave en esta cuestión. También va ha tener importancia el desarrollo de la estrategia europea en contra de la agresión rusa a Ucrania, donde parece que puede en estos meses se avance hacia algunas salidas que beneficien a Ucrania.
Está adquiriendo cada vez más relevancia la Comunidad Política Europea (CPE). Esta se acaba de reunir el día 1 de junio en Bulboaca, Moldavia, con gran éxito, en la que asistieron casi la totalidad de los primeros ministros de los 46 estados miembros (todos excepto Erdogán). El mismo día 6 también se celebrará en Granada, concretamente en la Alhambra, la tercera cumbre de la CPE que será especialmente relevante, y de la que de momento se conoce poco respeto, a los temas a tratar en la misma, pero después de la celebrada en Moldavia, habrá que aplicar los acuerdos y darle un nuevo impulso.
Estos son solo algunos ejemplos de la importancia de la Presidencia Española. Para ello, es imprescindible que exista un consenso entre las principales fuerzas políticas. Como consecuencia de la convocatoria de las elecciones del día 23 de julio se puede debilitar el desarrollo de la misma, dado que la Presidencia puede que la dirijan dos gobiernos diferentes. Por ello, he venido proponiendo que al menos, los dos principales partidos, el Partido Socialista Obrero Español y el Partido Popular, establezcan un acuerdo expreso sobre las prioridades de la misma, con objeto de que, gane quien gane en las elecciones y quien gobierne posteriormente, la Presidencia se puede desarrollar con total continuidad, efectividad y coordinación y con pleno apoyo de las principales fuerzas políticas de España, independientemente de quien gobierne en la segunda parte de la Presidencia.
Esta Presidencia no es solo importante para España, sino que, a mi juicio, es aún más importante para la Unión Europa en su conjunto, así como para Europa, incluido los países vecinos, debido al reforzamiento tanto de los vínculos culturales y políticos que están creciendo recientemente en las últimas semanas, debido al reforzamiento a través del Consejo de Europa – por ejemplo, con la reunión de Reikiavik del 16 y 17 de mayo-, con la reciente reunión, ya citada, de la CPE del día 1 de junio en las cercanías de Chisináu .
Es especialmente relevante para la Unión Europea que después de la Presidencia Checa y sueca que no han tenido la oportunidad de abordar los grandes temas políticos y económicos de la unión lo tendrá que hacer la Presidencia Española sea quien sea su gobierno, es decir, sea de izquierdas o de derechas, y con ello, tendrá que dar continuidad a la labor importante que los gobiernos de España han aportado en las cuatro Presidencias anteriores al futuro de Europa.
Estamos seguros de que esta V Presidencia, que le corresponde un momento especialmente decisivo para Europa, va a ocurrir lo mismo, en la medida en la que haya un acuerdo expreso entre las dos grandes fuerzas políticas, ya que va a ser el final de la IX legislatura, una legislatura especialmente difícil, con la que se ha iniciado un nuevo ciclo político, en el que, por un lado, el Reino Unido abandonó, definitivamente, la Unión Europea el 1 de febrero de 2020; por otro, se tomaron decisiones importantes de alcance federal, que no habrían sido posibles con el Reino Unido todavía dentro, como es el fondo de Nuevas Generaciones en respuesta a la pandemia; y por último se ha tenido que hacer frente a la guerra de agresión donde la Unión Europea ha conseguido aumentar la cohesión entre los estados miembros.
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.