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Domingo, 4 de septiembre 2016, 08:21
Hoy, domingo, unas 300 personas aproximadamente disfrutarán del descenso en canoas por el río Deva, cifra que en algunos días del mes de agosto ha llegado hasta el millar de usuarios de una actividad que se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la comarca fronteriza entre Cantabria y Asturias, a la que se dedican seis empresas que genera más de medio centenar de puestos de trabajo en verano, especialmente entre los mas jóvenes.
La actividad de estas empresas se ha visto alterada desde el pasado día 1 de septiembre en la que el Ayuntamiento de Val de San Vicente ejecutó la anunciada regulación del tráfico en los terrenos de la Campalarga, situados entre Molleda y Unquera, zona en la que la mayor parte de las empresas realizan el desembarco de las canoas que hacen la salida desde la localidad asturiana de Panes. Con dicha medida el Consistorio pretende que todos los vecinos puedan disfrutar de Campalarga, algo incompatible con el tránsito de vehículos.
Tal y como les había anunciado el alcalde desde el jueves se instalaron en la entrada a dicho terreno unos bolardos con una cadena que impide el paso de los vehículos de las empresas de turismo activo para recoger a los clientes y a las canoas, prácticamente a pie de río.
El Ayuntamiento ofreció como alternativa otro terreno, situado en la zona del Llance, al otro lado de Unquera, una zona totalmente apta según alcalde al disponer de los accesos y aparcamiento necesarios, opinión que no comparten las empresas de turismo activo que consideran que dicho terreno, especialmente en las bajamares, obliga a los clientes a atravesar una zona de piedras con musgo, cristales e insalubre, a la que todavía llegan los vertidos de algunas edificaciones, por lo que está muy lejos de reunir las condiciones higiénico sanitarias que precisa una actividad de estas características, además de que obliga a los trabajadores de las empresas a acarrear las canoas por un largo trayecto.
Desde el pasado jueves que ha entrado en vigor esta medida, tan solo la empresa Devatur está utilizando los terrenos propuestos por el Ayuntamiento, al tener su sede relativamente cerca de dicho lugar. Las otras cinco empresas continúan utilizando para el desembarco Campalarga, sin introducir los vehículos, por lo que también se ven obligados a realizar un largo trayecto a pie con las canoas. Otras empresas utilizan otros lugares alternativos propios.
Ante esta situación la Asociación de Turismo Activo y Albergues de Cantabria presentó una alegación en el juzgado contencioso administrativo de Santander para que desde el Ayuntamiento se explique las razones que le han llevado a realizar de manera unilateral el cierre de Campalarga en el que han venido trabajando las empresas de turismo activo a lo largo de los diez últimos años sin ningún tipo de problema con los otros usuarios de la finca.
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Ana del Castillo
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