Casa Rosales: una joya en peligro
La necesaria restauración del inmueble justificaría su expropiación municipal
Foramontanos siglo XXI
Lunes, 24 de marzo 2025, 07:12
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Lunes, 24 de marzo 2025, 07:12
Santander esconde bienes patrimoniales de gran interés. Una de esas joyas vive la contradicción de ser un tesoro oculto que se esconde a la vista ... de todos: La Casa Rosales, junto a la playa de Mataleñas. Un palacete construido en los años treinta del pasado siglo por el arquitecto Valentín Ramón Lavín Casalís, por encargo de la Compañía General de Tabacos de Filipinas para residencia familiar de su director general, José Rosales Gutiérrez de Bustillo. El edificio tiene singulares valores arquitectónicos y contiene un valor histórico sobresaliente. El Ayuntamiento de Santander ha pasado, tras una serie de movimientos, a ser propietario del edificio. Hace días, la asociación Hispania Nostra ha dado la voz de alarma sobre el estado del edificio, que se encuentra en serio peligro de derrumbe y queda catalogado como punto rojo. Es decir, grave y serio riesgo de ruina.
El riesgo de perder este palacete es conocido desde hace años. El viernes 25 de noviembre de 2022 'El Diario Montañés' publicó la siguiente noticia procedente de una sesión del pleno del municipio: «Unanimidad para restaurar la Casa Rosales a través de un concurso de ideas». Con anterioridad a esta noticia la alcaldesa de Santander tuvo conocimiento de una iniciativa consistente en crear un Centro de Interpretación Energética que acogiera a todas las empresas y tecnologías especializadas en su producción y se convirtiera en plataforma informativa y debate constructivo, como una excelente oportunidad para divulgar y defender las posibilidades de una transición energética. Así se lograría un sistema más sustentable reduciendo las emisiones contaminantes, fomentando el ahorro, la eficiencia y la economía circular. Un mix energético realista garantizaría el suministro futuro consensuado en estrecha colaboración entre el sector público y el privado.
Posteriormente, la prensa cántabra publicó dos ideas nuevas, una de ellas auspiciada por el País Vasco, dado que el lehendakari José Antonio Aguirre y Lecube, del partido Nacionalista Vasco y primer lehendakari del Gobierno Provisional del País Vasco, así como consejero de Defensa durante la guerra civil española, residió en esta propiedad durante la contienda. Podría ser un punto de referencia de su memoria histórica asumiendo su restauración por el propio gobierno vasco.
Y en la otra propuesta se quiere convertir la Casa Rosales en un Centro de Interpretación de la reciente declaración de la Unesco: 'Costa Quebrada de Cantabria, Geoparque Mundial', de veinte kilómetros de longitud, que comienza en la Península de la Magdalena y termina en la playa de Cuchía, en Miengo, por donde se puede apreciar y disfrutar del paisaje y su valiosa geología.
Foramontanos Siglo XXI, asociación independiente que tiene entre sus objetivos fortalecer la sociedad civil y aportar ideas e informes que sirvan para el desarrollo de Cantabria, considera que este inmueble, y la finca en la que se enclava, tienen gran valor para la ciudad de Santander y por ello deben ser restaurados y puestos al servicio de los cántabros.
La responsabilidad del Ayuntamiento santanderino es grande y debe ser motor necesario para conseguir el mantenimiento de este patrimonio cultural inmueble, que expropió en su día invirtiendo parte de su presupuesto, para revertir el estado de abandono de esta construcción actualmente invadida por la naturaleza.
Desde esta tribuna animamos al Consistorio a no dejar que la Casa Rosales termine en escombros y aceptar alguna de las propuestas presentadas, consiguiendo así ser fiel a los principios que fundamentaron la actuación aprobada en su día y refrendada más tarde por unanimidad de los concejales santanderinos, al aprobar la convocatoria de un Concurso de Ideas sobre el futuro del inmueble.
Para el buen funcionamiento y ejemplaridad de la sociedad es preciso equilibrar la regulación teniendo en cuenta la iniciativa civil artífice del desarrollo y del progreso. La Casa Rosales es un ejemplo en donde se deben aplicar estos principios de participación y colaboración entre la empresa privada y la pública.
Con la esperanza puesta en su restauración conseguiremos la aplicación correcta de las razones que inspiran y justifican la expropiación de un inmueble a conservar.
Firman este artículo los siguientes socios de Foramontanos Siglo XXI: Íñigo Abarca, Ramiro Bedia, Carmen Carrión, Manuel Ángel Castañeda, Carlos Casanueva, Alberto Cuartas, Javier Doménech, Antonio Eraso, Alberto Fernández de la Pradilla, Carlos Fernández-Lerga, Tomás Ramón Fernández, Fernando García Andrés, José García-Morales, Eduardo González Mesones, Mercedes Ortega, Juan Manuel Pérez de Guzmán, Ramón Pérez-Maura, Gervasio Portilla, Julio Rama, Pedro Rivero, Carlos J. Rodríguez, Eduardo Rodríguez Rovira, Ignacio Rosales, Marisol Ugarte, Juan Ramón de la Vega, Javier Santacruz y Eduardo Zúñiga.
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