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El exconcejal de Obras de Reinosa acusado de malversar casi 23.400 euros de caudales públicos mediante una decena de facturas por la adjudicación ... de pequeños trabajos para el Ayuntamiento, Julio César García, se ha declarado inocente en el juicio contra él, que comenzó este lunes en la Audiencia Provincial de Cantabria y en el que se defiende a sí mismo. «No he pagado una sola obra que no esté bien ejecutada» y «no he tocado un euro que no me corresponda», sentenció el procesado –y a la vez abogado defensor– ante los miembros del tribunal popular que enjuiciará parte de esta semana y de la próxima los hechos, por los que se enfrenta a cinco años y medio de prisión que pide el fiscal, mientras él interesa su libre absolución.
El que fuera edil –también de Industria, Empleo, Participación Ciudadana y Policía– entre 2011 y 2015 intervino en el plenario desde el estrado –en lugar del banquillo–, tanto para exponer las consideraciones previas a los jurados como para responder al interrogatorio del ministerio público y al suyo propio, sustituyendo en este último caso las preguntas y respuestas por un relato.
García, que accedió a la citada Concejalía tras las elecciones municipales a las que concurrió por el PRC (después de dejar el cargo encabezó la lista de Por Reinosa Agrupación Independiente), sí admitió la existencia de «algunas» transferencias de dinero del Consistorio a una cuenta suya, realizadas a través de una sociedad entre mayo de 2011 y marzo de 2012, pero explicó que las hizo en base a «anticipos» a cada uno de los dos hermanos vecinos del municipio que le denunciaron: «préstamos» hechos con carácter previo o simultáneo a una serie de obras menores encomendadas en edificios municipales para ayudarles, a petición del alcalde, el regionalista José Miguel Barrio, ya que ambos tenían problemas y necesitaban trabajo.
Indicó que dichos montantes fueron devueltos a medida que recibieron los pagos por los trabajos efectuados, y junto a ello afirmó que vendió al Consistorio un dúmper adquirido antes a otra empresa. El encausado –que aseveró que constaba a través de empleados y técnicos municipales el desarrollo de los encargos– achacó la denuncia a que en un momento dado se negó a abonar una adjudicación por más de 7.000 euros al considerar que estaba «mal ejecutada», a partir de lo cual se descontaron pagos para «compensar» otros realizados.
El entonces responsable de Obras destacó que su relación con los contratistas fue «escrupulosa», aunque confesó que se arrepiente de su relación con ellos en el plano personal, por el «calvario» iniciado hace once años, ya que por haber «intentado ayudarles he salido escaldado». Pero, «no he cobrado un euro más de lo que yo he facilitado», zanjó.
«Me declaro inocente del delito de malversación y de los hechos que me imputan, y culpable de tener fe en la raza humana y de creer que estaba haciendo bien con todos los pagos por transferencia, porque no tengo nada que ocultar», declaró para cerrar su intervención.
Justo después, a preguntas de un jurado acerca de por qué prestó dinero a los denunciantes si sabía, como así lo ha manifestado, de sus antecedentes, el acusado indicó que lo hizo precisamente por eso, y porque uno de ellos había sido novio de una compañera de partido que fue candidata antes que él.
De cara al juicio, el procesado aportó nueva documentación y citó a once testigos más, entre ellos personal del Ayuntamiento, que no ha declarado ante el juez instructor de Reinosa.
Respecto al hecho inusual de que un acusado se defienda a sí mismo, Julio César García explicó que tras el procedimiento judicial iniciado hace diez años no podía «dormir», ya que albergaba «dudas más que existenciales» sobre lo denunciado. Pero, en lugar de tomar «pastillas», decidió estudiar Derecho, porque «no creía lo que estaba pasando», insistió. Así, acabó la carrera en 2016, y desde entonces ha ejercido la profesión «con amigos», siendo este pleito –gracias al cual es abogado– el primero con jurado al que se enfrenta. Pese a ello, optó por defenderse al considerar que es quien «mejor conoce» lo que ocurrió. Y resumió la denuncia como «una gran mentira».
El juicio continua este martes con las testificales y se prolongará hasta el 13 de julio, con la deliberación y el veredicto del jurado.
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