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Desde que en el año 2015 alquiló un establecimiento de hostelería en la Puebla Vieja de Laredo, el disco bar 'Class', el empresario Víctor Expósito ... está viviendo un «auténtico calvario», que ahora parece haber llegado a su fin después de que la Justicia le haya dado la razón, por segunda vez, en un pleito interminable que mantiene con el Ayuntamiento pejino por la concesión de una licencia.
Según denuncia este hostelero, en 2017 comenzó una «persecución injusta e infundada» sobre su negocio, propiedad de César Nates. Ese año, el propietario de otro local de la zona –«amigo del exconcejal de Obras, Pedro Diego, y militante del PRC»– denunció la terraza que Expósito había instalado en un callejón ubicado en su negocio, con licencia de pub en ese momento. «Inmediatamente fue clausurada sin base ni justificación alguna». El Consistorio pejino requirió a este empresario para que «restituyera la zona», dando por hecho que había realizado una obra allí.
Sin embargo, Expósito discrepó con la resolución y presentó una demanda en el Juzgado de lo Contencioso, que en 2019 falló a su favor. «No existe prueba ni del dominio del callejón ni de su posesión pública y no se entiende el requerimiento al empresario cuando ni es el propietario del local ni se acredita que se haya acometido la obra a la que se refiere el Ayuntamiento. Tampoco se explica el motivo de recuperar parte del callejón y no su totalidad», concluyó la jueza.
De este sentencia se deduce, según este hostelero, «que las decisiones adoptadas (desde el Consistorio) fueron a sabiendas de que dicho callejón nunca fue de uso público y de que las obras llevaban hechas muchos años».
Superado este capítulo, este empresario, tras varias conversaciones con un técnico jurídico del Ayuntamiento pejino sobre su viabilidad, solicitó en 2020 la licencia de restaurante para su local, «comprometiéndose el técnico a efectuar todas las actuaciones tendentes para la concesión».
Sin embargo, el arquitecto municipal emitió un informe de incompatibilidad debido a la extracción de humos con salida al patio (recogida en el proyecto del anterior negocio 'El Tendal').
Pese a que el hostelero modificó el proyecto hasta en cuatro ocasiones (entre 2020 y 2022) al objeto de solucionar esa deficiencia y que desde Patrimonio y Medio Ambiente dieron el visto bueno para la licencia, el arquitecto municipal informó nuevamente en contra, alegando una nueva pega: la necesidad de tirar un muro anejo (pared de cierre entre edificios), construido en torno a 1939 y que «en nada afectaba a la tramitación de la licencia».
Expósito recurrió esta decisión ante el propio Ayuntamiento y la respuesta fue la emisión de un decreto que acordaba el cierre de su negocio, a pesar de que seguía vigente la licencia de pub. De nuevo se vio obligado a acudir al Juzgado de lo Contencioso, que otra vez le ha dado la razón en una sentencia que es ya firme y que se dictó el pasado 2 de diciembre de 2024.
Según concluye el perito judicial que ha intervenido en este pleito «el uso solicitado para el local es compatible con la normativa urbanística. De hecho, se trata de un uso extendido en la calle Ruamayor».
En base a esta consideración, la jueza entiende que «no hay motivo para archivar el procedimiento por incompatibilidad urbanística y ordena al Ayuntamiento pejino a resolver sobre la licencia solicitada».
Ahora, con esta resolución en la mano, Expósito espera que el actual equipo de gobierno tramite definitivamente la licencia para poder reabrir su negocio, después de tres años.
Como consecuencia de la «persecución» que dice haber sufrido durante ocho años, Expósito presentó el pasado octubre una querella contra el arquitecto municipal, el técnico jurídico y el exedil de Obras del PRC por un presunto delito de prevaricación. Este hostelero les acusa de «favoritismos (al empresario que denunció su terraza) y resoluciones injustas dictadas a sabiendas y con el fin de perjudicarle». Asimismo, alega serios problemas en la custodia de documentos, «ya que mi expediente se perdió y tuve que volver a presentarlo».
El Juzgado de Instrucción Nº1 de Laredo archivó esta querella, pero el hostelero ya ha apelado ante la Audiencia Provincial.
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Ana del Castillo
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