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Jugador, entrenador, seleccionador, árbitro y periodista de otra época, Pedro Escartín llegó a ser todo en el fútbol menos el balón. En otro nivel, y ... en otro tiempo, pero con la misma dedicación y el mismo amor a su deporte, la santanderina África Álvarez, gimnasta, entrenadora, promotora y directiva, lo ha sido todo en la rítmica menos la cinta, la pelota, la maza y el aro, por el que no pasó esta legislatura siendo concejala de Cs y por el que tampoco va a pasar la próxima siendo líder de la Agrupación Independiente Vecinos de San Vicente de la Barquera (SVB), con la que concurre a estos comicios.
Casada y madre de tres varones -«para chicas ya tengo a 'mis niñas' de la rítmica»-, África, que no fue bautizada así en honor al continente negro, sino en honor a su bisabuela, se inició en la gimnasia a la edad a la que cualquier niña se suele iniciar en ese deporte, muy temprano, a los seis años, con el cuerpo aún por hacer y una muy notable diferencia. Nunca la dio de lado.
No precisamente porque fuera una gimnasta sensacional, porque en verdad no lo fue. El mayor trofeo que tiene en casa podría alzarlo su madre, que para que la cría pudiera acudir con regularidad a sus prácticas en la escuela municipal se tiró años yendo y viniendo de San Vicente a Torrelavega dos veces por semana. Sino porque en esa actividad encontró una forma de vida, forjada con el título de entrenadora nacional de gimnasia y apuntalada posteriormente con la presidencia de la Federación Cántabra de un deporte al que representa institucionalmente desde 2002.
Su currículum, formidable, y su proximidad a un magnífico gimnasta, Jesús Carballo, olímpico, bicampeón mundial y presidente de la Nacional, le abrieron a África las puertas de la Federación Española, que cruzó para hacerse cargo de la Comisión de Marketing y catapultar un proyecto personal de rango superior, los grados de evolución deportiva, que la candidata presentó exitosamente ante el Comité Olímpico Español (COE).
Inmersa en ello estaba cuando, en el año 2019, con las elecciones municipales a la vista, recibió una llamada de la cúpula regional de Ciudadanos para proponerla como candidata de la formación naranja a la Alcaldía de San Vicente de la Barquera.
Su partido obtuvo allí un único edil, ella, África, la novata, pero con la fuerza suficiente como para apropiarse de la llave de un gobierno que se disputaban el PP de Julián Vélez y el PSOE de Dionisio Luguera y que Ciudadanos decantó del lado socialista a cambio de una 'superconcejalía'.
Responsable de Educación, Cultura, Turismo, Comercio, Juventud, Festejos y Deportes, África inició un camino ilusionante tornado en vía crucis cuando empezaron a aflorar las diferencias con sus socios por cómo se estaban gestionando algunas concejalías que no eran de su competencia. Ellos creen que se metió en camisas de once varas. Y la cesaron. Ella, que ejercía su derecho a expresarse con libertad.
-Complejo mundo este de la política, ¿verdad?
-Pues sí. Hay que tener muchísima fortaleza.
-Y usted, ¿la tiene?
-Para cambiar las cosas, sí.
-¿Qué quiere cambiar?
-Yo quiero una política sin insultos, sin descalificaciones, en la que haya personas serias que cuando hablen de deporte sepan de deporte, que cuando hablen de cultura sepan de cultura, que cuando hablen de economía sepan de economía. Extraño la política de altura, esa en la que no necesitas apagar la luz de nadie para encender la tuya.
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Ana del Castillo
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