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Un maquinista resultó este lunes herido tras descarrilar el tren de mercancías que conducía justo en el límite entre el barrio de la Barca de Pesués y la localidad de Muñorrodero, ambos en el municipio de Val de San Vicente. Se trata de un punto negro del tráfico ferroviario –una curva pronunciada sobre un puente que está limitada a una velocidad de 40 kilómetros por hora–, que desde el año 2007 ha registrado otros dos siniestros similares. Como consecuencia, el convoy compuesto por diez vagones y dos locomotoras se precipitó al vacío y desperdigó las 559 bobinas metálicas de la compañía Continental que transportaba. La infraestructura ferroviaria quedó muy dañada, por lo que el trafico entre Cabezón de la Sal y Ribadesella (Asturias) está completamente interrumpido hasta que Adif valore y arregle los desperfectos. Además, también está cerrado el tráfico rodado hacia el valle del Nansa –estará así «durante varios días», según la Guardia Civil–, ya que la carretera de acceso (CA-181) pasa justo por debajo del puente donde se produjo el siniestro.
Faltaban veinte minutos para las dos de la tarde cuando, por motivos que ahora se investigan, un tren de mercancías se salió de la vía de ancho métrico justo en el límite entre las localidades de Pesués y Muñorrodero. El convoy, en el que únicamente viajaba una persona, el maquinista que resultó herido, salía de un túnel y afrontaba el citado puente que discurre por encima de la carretera autonómica que une Pesués y el valle del Nansa. Varias personas que iban en coche por la zona, al llegar al punto del siniestro, se detuvieron y, tras ver que la locomotora «no paraba de echar humo», ayudaron a salir al conductor del habitáculo donde quedó encerrado. El resto de la locomotora era un amasijo de hierros. El 112 recibió el aviso y movilizó a un amplio dispositivo de rescate.
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El alcalde de Val de San Vicente, Roberto Escobedo, explicó este lunes a este periódico que el maquinista «estaba consciente» y que fue ayudado por varios vecinos, que consiguieron sacarle con éxito del puesto donde había quedado atrapado. El herido fue inmovilizado y valorado en un primer momento por los bomberos. Después, personal sanitario del 061 le aseguraron en un colchón de vacío antes de portearlo hasta una de las ambulancias movilizadas, donde fue atendido por personal del centro de salud de Unquera. A continuación fue trasladado en ambulancia hasta el Hospital Comarcal de Sierrallana (Torrelavega).
Los trabajos del equipo de rescate no terminaron ahí, ya que los bomberos se afanaron en minimizar los posibles daños. El convoy estaba dirigido por una máquina diésel, por lo que los efectivos del Gobierno regional tuvieron que cubrir con espuma una zona que humeaba en uno de los cuerpos del tren, donde su ubica el depósito de la máquina, que estaba produciendo a la vez un derrame de combustible.
Una vez atendido el maquinista y minimizado los riesgos, el problema que surge ahora es que los desperfectos causados por el descarrilamiento han dejado en muy mal estado el puente por el que circulaba el convoy. Técnicos de Adif (el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias que tutela las vías) tienen que valorar si el puente en su totalidad está apto para recuperar la circulación, una vez arreglados los daños. Por tanto, mientras duren estos trabajos, los usuarios de Feve entre Cabezón de la Sal y Ribadesella, en Asturias, serán reubicados en autobuses para cubrir este trayecto.
La zona del siniestro es muy conocida, pues es la puerta de entrada natural al valle del Nansa desde la zona occidental de Cantabria. Sin embargo, hasta que Adif no lo ponga todo en orden también estará cortado al tráfico la carretera autonómica CA-181. Es un grave trastorno para los vecinos de la zona, pues el recorrido alternativo da un amplio rodeo. El itinerario parte de San Vicente de la Barquera, a través de la CA-843, que discurre por las localidades de La Acebosa, Hortigal, Estrada y Abanillas, para desembocar de nuevo en la CA-181 un poco más adelante de Luey.
No es el único trayecto que se puede tomar para llegar hasta Puentenansa. Desde San Vicente de la Barquera se puede conducir hasta Hortigal y ahí desviarse hacia Gandarillas y Bielva (CA-846 y CA-850) para desembocar en Cades, donde se retoma de nuevo la CA-181.
La tercera opción, sobre todo para aquellos que se desplacen desde el centro de la comunidad, es salirse de la A-8 en Cabezón de la Sal y circular hacia la zona de Cabuérniga para girar hacia la Collada de Carmona, y de ahí directamente hasta Puntenansa.
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