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El programa de reintroducción del águila pescadora en Marina de Cudeyo ha culminado una «histórica temporada». Así lo califica el coordinador del mismo, el naturalista Carlos Sainz de la empresa Ecoturismo Bahía de Santander, que resalta también el trabajo del voluntariado que ha sumado activos para que la pareja ya consolidada otros veranos de Txuriko y Landa se pudieran reproducir con éxito. Sus pollos, bautizados como Miera y Mouro, alzaron el vuelo ya anillados hacia el sur entre finales de agosto e inicios de septiembre.
«Ha sido una temporada histórica y exitosa para nosotros porque este año nacieron las primeras águilas pescadoras en la cornisa cantábrica desde los años 60 del pasado siglo», destacaba el coordinador del programa de reintroducción de esta especie, Carlos Sainz. El mismo calificaba este hito como «muy importante para la recuperación» de la especie, ya que estos dos nuevos ejemplares «anuncian el inicio de la recolonización de la especie en la cornisa cantábrica, una población que servirá de puente entre las colonias reproductoras de Francia y Andalucía», resume.
Han pasado seis años, desde que el macho de Urdaibai (Txuriko) llegase a la Marisma del Conde en Marina de Cudeyo para intentar criar. Tras varios intentos, el ave repitió temporada con Landa y consiguió incubar con éxito en abril. A mediados de mayo nacieron dos pollos y la pareja comenzó su crianza, a través de «una dieta variada».
Otro hito de la temporada, según resumen sus responsables, es el momento del anillamiento de los pollos el 21 de junio. Tras ello, desde Ecoturismo Bahía de Santander y el Osprey Centre de Rubayo, se realizó una consulta popular para bautizar a los pollos saliendo ganadores los nombres de Miera y Mouro. Unas semanas después comenzaron los vuelos y ya a final de verano los pollos estaban listos para emigrar.
Desde la coordinación del programa se destaca la colaboración de voluntarios de diferentes puntos de España en el programa de seguimiento de los pollos toda la temporada. Asimismo, también se subraya la ayuda en la difusión de las empresas Birla Carbón y Carbono Gestión.
Por otro lado, desde el programa de reintroducción de esta especie se vuelve a llamar la atención sobre las «deseable implementación de medidas protectoras en el espacio para la reducción de molestias» que puedan ahuyentar a las rapaces, recordando que las águilas pescadoras están catalogadas como especie vulnerable y en peligro crítico.
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Ana del Castillo
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