Borrar

Mañana comienzan las fiestas de Santiago en Santander, porque así se llamaron durante toda la vida, que yo sepa. Hasta que llegó Rafael de la ... Gándara (concejal), revolucionando el cotarro apropiándose el término de Semana Grande tan acuñado años atrás por nuestros vecinos. En fin, tiempos de cambios, de críticas y con el paso de los años un acierto; a pesar de que algunos nostálgicos sintamos cierta añoranza por la utilización del santo, como corresponde. La ubicación de las ferias dio más vueltas que cualquiera de las norias que tenemos estos días. No había manera de encontrarles un lugar que no molestara, a ser posible, a los señores con pedigrí que tanto abundaban por entonces en rincones y plazas. No se podía contentar a todo el mundo; Santander nunca fue Pamplona ni pretende serlo, y tampoco quiere dar la sensación de ser una ciudad mortecina, sin juventud, sin ganas de disfrutar, sin vida, al menos una semana. La participación ciudadana ha sido fundamental en este nuevo aire dado a nuestras fiestas alejándonos de ese aire de ‘ciudad regia’ de la que siempre hemos presumido.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

eldiariomontanes De casetas