

Secciones
Servicios
Destacamos
Lo avisan unas letras rojas y negras: ¡Peligro, fin del carril bici! Pero no es un cartel ni una señal. Es un poste de piedra o como han empezado a llamarlo ya los vecinos: un mojón con el que se han topado los ciclistas que han intentado recorrer Tetuán subidos al vehículo de dos ruedas. En concreto se encuentra frente a la panadería Elechino ubicada en esa misma calle. «Llegas hasta ahí y te preguntas: ¿Y ahora qué?», dice Rafael Casuso, de la plataforma Cantabria ConBici. En ese punto antes había una valla para evitar que el hueco lo aprovecharan los camiones como si fuera un punto de carga y descarga. «Pero en el desarrollo del carril bici pensábamos que darían solución al tramo de entrada al barrio», reconoce Casuso. De momento no ha sido así. La respuesta la ha dado a este periódico el concejal de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento, César Díaz, que ha explicado que se trata de «solución provisional» dado que todavía no ha finalizado la construcción del tramo en dicha calle. Pero su instalación ya ha recibido numerosas críticas.
Precisamente, en el colectivo confiaban en que habría «otro planteamiento» cuando arrancaron las actuaciones y, dicen, no haber obtenido «respuesta por parte del Ayuntamiento», añade Casuso. En este sentido el portavoz también recuerda que la plataforma ha decidido no sentarse con el Gobierno municipal precisamente por la falta de respuestas. Por su parte el edil titular del área añade que acordaron «quedar con los vecinos para aclarar algunas cuestiones respecto al encaje del carril» antes de proceder a la ejecución de las obras. Una reunión que está pendiente. Mientras no se produzca ese encuentro el bloque de piedra se quedará para tratar de «evitar situaciones de peligro», aclara Díaz.
En ese punto coinciden ambos porque poner fin al carril bici en ese tramo es «raro y peligroso», resume Casuso. ¿Y qué solución podría darse? Es claro: «Que el tramo continúe». Eso por un lado. Pero también pone como ejemplo otras ciudades en las que ya se plantean calles donde «las bicicletas puedan ir en contrasentido». Y pone sobre la mesa otra alternativa como «que haya un badén y que los ciclistas tengan preferencia».
En cualquier caso, no es la primera vez que CantabriaConBici reconoce echar en falta una apuesta real por las bicicletas como medio de transporte de la ciudad. «Vemos que la bicicleta es un elemento que queda bien a nivel de marketing pero no creen en ella y en esta movilidad sostenible», valora Casuso que, recuerda otros conflictos como los carriles «que se plantean sobre las aceras y genera conflictos con los peatones». Una discusión que no quieren tener. El objetivo que sí buscan en la plataforma es que «haya menos coches en la ciudad», conseguir que se reduzca la velocidad y que la capital cántabra sea un espacio que dé prioridad a peatones y bicicletas. «Tampoco existe un circuito de transporte público que cubra las necesidades de la ciudad para evitar que la gente coja el coche», insiste.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Daniel Martínez | Santander
Álvaro Soto | Madrid y Lidia Carvajal
Cristina Cándido y Álex Sánchez
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.