
Azucena, Carmen y Constanza, profesoras más allá de la jubilación
Voluntarias ·
Docentes durante décadas, tras el fin de su vida laboral ofrecen refuerzo a alumnos de todas las edades en el CEPA CaligramaSecciones
Servicios
Destacamos
Voluntarias ·
Docentes durante décadas, tras el fin de su vida laboral ofrecen refuerzo a alumnos de todas las edades en el CEPA CaligramaAzucena Martín Moro se jubiló hace un par de años. Una de sus compañeras en el IES Garcilaso de la Vega, donde por muchos años ... enseñó Lengua y Literatura, le habló de Caligrama y de la posibilidad de seguir en activo en las aulas de este Centro Público de Educación de Personas Adultas (CEPA) de Torrelavega. «Igual puedo hacerles falta», pensó entonces Azucena y se presentó en las instalaciones de la calle La Llama. A las pocas horas de postularse como voluntaria, ya tenía el visto bueno del centro donde ahora se esmera enseñando y orientando a dos grupos de mujeres extranjeras a «manejar la lengua española en situaciones básicas»: en una consulta médica, en la compra, en el colegio al que asisten sus hijos.
Su experiencia como coordinadora de interculturalidad en el instituto público al que tantos años dedicó le es de gran utilidad en Caligrama. «Siento que lo aprovechan, que están a gusto y felices aquí, que aprenden», aprecia Martín, salmantina asentada en Cantabria desde hace 25 años que, a cambio de ofrecer tiempo, cocimiento y experiencia, recibe «mucho a nivel personal de sus alumnas y del centro».
Azucena Martín
Docente voluntaria en Caligrama
Esa compañera que animó a Azucena a prolongar su vida docente es Carmen Antolín Callejo, 42 años como profesora, primero maestra nacional en Soba o Cabuérniga, después en el instituto público de Tanos. Cuando se jubiló, decidió seguir a pie de aula. Empezó dando clases de apoyo en Cruz Roja y después ingresó en Caligrama. «Nunca he dejado de ser docente. Pienso que todavía puedo hacerlo bien y es lo que procuro: ayudar en lo que me pidan».
Profesora de Secundaria especializada en Matemáticas, Antolín ha abierto el abanico educativo en Caligrama y, entre otras cosas, apoya con el idioma a alumnos de edades y perfiles muy variados. Evoca el caso de un chico belga al que no hace mucho ayudó a redactar el currículo para solicitar trabajo. «A los dos meses lo consiguió. Pienso que ahí hice una buen labor, que pude ayudarlo y él lo agradeció muchísimo».
Carmen Antolín
Docente voluntaria en Caligrama
Constanza Portilla Fernández también ha trabajado casi cuatro décadas como profesora en las aulas de Cantabria. Ya retirada, en Caligrama empezó hará unos cinco años de «una manera un poco experimental», tanteando sus posibilidades, comprobando al poco que «ayudar a de manera solidaria» era algo con lo que estaba a gusto.
Este curso acude al CEPA hasta cuatro veces por semana y, al igual que sus compañeras Carmen y Azucena, su cometido es apoyar a los alumnos en lo que sea que puedan necesitar. «Puede ser con las matemáticas, puede ser física, historia, lengua... Estoy a su disposición. Pero no hay que olvidar que el estímulo es doble y que la relación alumno-profesor es una relación de reciprocidad».
Constanza Portilla
Docente voluntaria en Caligrama
Este voluntariado docente empezó como un programa de innovación educativa pensado para que el alumnado extranjero pudiera titular. Así se mantuvo un par de cursos, y, «como tuvo tan buena acogida», se sigue organizando, ahora de manera un poco más informal, «como programa de apoyo educativo y atención a la diversidad», explica Ana Hoya Santos, jefa de estudios en este CEPAde Torrelavega. Actualmente, estas tres profesoras dan servicio a 15 alumnos y alumnas. «Estamos muy contentas, esto también es una manera de aprovechar el talento docente más allá de la jubilación. Son profesoras que tienen muchísimo que aportar, que quieren seguir en activo. No han fallado ningún curso».
«La motivación es muy alta, mientras seamos útiles a los demás también lo somos a nosotros mismos. Esto también es muy gratificante. Estoy convencida de que la generosidad llama a la generosidad», dice Azucena Martín, docente más allá de la jubilación.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La espiral azul que se vio en España lleva la firma de Elon Musk
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.