-kufD-U11048717882ghH-1248x770@Diario%20Montanes.jpg)
Ver fotos
Secciones
Servicios
Destacamos
Ver fotos
El pequeño comercio de Torrelavega pudo por fin hoy levantar la persiana durante la fase cero de la desescalada con las peluquerías a pleno rendimiento para atender la lista de espera de semanas y colas a la puerta de las ferreterías. Una tímida reapertura con escasa presencia de las tiendas de moda y calzado, que prefieren esperar a que haya más gente en la calle, salvo algún caso aislado de aquellos que se animan a probar con la cita previa.
«Estamos abiertos desde las siete y cuatro de la mañana y hasta ahora –las doce y media de la mañana– sin parar». Habla Luis Ángel San Miguel, de la Barbería San Miguel, mientras rebaja la cabellera a un cliente y el teléfono –de fondo– no para de sonar. «Tenemos a una persona para encargase únicamente de coger cita y cuadrar la agenda porque ya nos había llamado mucha gente, sobre todo la de más confianza, y hoy no ha parado de venir clientela a la que vamos metiendo en los huecos que podemos», dice.
Uno de esos clientes que abandona la peluquería es Felipe Llorente. «Vine a las nueve y media aprovechando que tenía que ir al banco y me dieron cita para las once. Me he sentido muy cómodo y seguro, está todo muy limpio y disponen de mascarillas y guantes para el personal y para los clientes, además de batas desechables», apunta.
Sin embargo al margen de las peluquerías y colas en las ferreterías porque «hay mucha gente que ahora hace chapucillas y arreglos en casa», se trata de una reapertura con sensaciones contradictorias: a medio gas, con muchas medidas de protección y con algunas incógnitas propias de la vuelta a la actividad en las nuevas condiciones impuestas por el estado de alarma.
Fidel Pérez, de la ferretería Berrazueta, se mostraba sorprendido al ver la cola frente a la puerta de su establecimiento en la avenida Menéndez Pelayo. «La verdad es que no nos los esperábamos. Nos ha llamado gente para ver si hoy abríamos y no tenemos problema porque la gente ya tiene la lección aprendida y, como en el supermercado, se ponen a la cola, guardan la distancia, y además todos vienen con mascarilla y muchos con guantes. Por si acaso, aquí también disponemos de equipos de protección individual y para evitar riesgos hemos instalado unas mamparas», explica. En su opinión, «después de casi dos meses cerrados y la gente en sus domicilios, la mayoría viene a por cintas para persianas, cuerdas para el tendal... cosas que ahora que hay tiempo y la gente está en casa aprovechan para hacer arreglos, incluso alguno viene a afilar los cuchillos».
Sin clientes en la tienda, pero con muchas llamadas, también abrió ayer su comercio Antonio Fernández, de Emotion Peñaverán, porque «poco a poco hay que ir recobrando la normalidad y porque aunque cuando cerramos no tenía mucha faena en el taller, desde el fin de semana ha llamado mucha gente para poner la bicicleta a punto, ahora que ya se puede salir y hacer deporte». «La idea es trabajar estos días con la cita previa y a partir de la semana que viene abrir con normalidad y con sentido común para guardar las distancias de seguridad», agrega.
Más floja ha resultado la vuelta al trabajo en las tiendas de moda, con muy pocos comercios abiertos porque la mayoría de ellos prefiere esperar a que haya más gente por las calles. Adriana Ibarra, que además estrena reforma en el local, en la calle Ancha, ha abierto «con la máxima ilusión, con todas las medidas de seguridad para nuestros clientes y con un espacio en el probador reservado para aquellas prendas que al acabar el día hay que pasar por la plancha de vapor».
Uno de los que se acercó a la capital del Besaya para seguir el regreso a la actividad del sector tras el confinamiento fue el consejero de Industria y Comercio, Francisco Martín; acompañado por la directora general de Comercio y Consumo, Odette Álvarez, y el alcalde, Javier López Estrada, Martín mostró su apoyo al pequeño comercio, que «lo ha pasado mal», pero al que animó en esta reapertura.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Noticias seleccionadas
Ana del Castillo
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.