

Secciones
Servicios
Destacamos
JAVIER GANGOITI
Lunes, 25 de julio 2022, 07:55
Los trabajos para evitar que el Palacio municipal se venga abajo encaran esta semana su fase más importante. Después del desalojo y la custodia ... de todo su patrimonio (vidrieras, cúpula, etc.), una máquina pilotadora se encargará de afianzar la estructura del centenario edificio -construido entre 1890 y 1906- de aquí a mayo de 2023. Es el verdadero meollo de la obra. Tecnicismos al margen, la misión consiste en perforar el suelo del Palacio con agujeros de entre 12 y 16 metros de profundidad para después colmar esos orificios mediante columnas subterráneas de acero y hormigón. Así, hoyo tras hoyo, durante diez meses, hasta formar hileras de estos soportes a izquierda y derecha de cada muro. Finalizada esta actuación, y 21 años después de que su estructura revelara síntomas graves de enfermedad, la obra de Joaquín Rucoba volverá a ser 100% segura para cobijar las rutinas públicas que amparó durante 75 años, desde su inauguración como Ayuntamiento en 1926.
Porque la actuación no se limita a que el edificio no se caiga. En los próximos diez meses esta obra patrocinada por el Gobierno de Cantabria reforzará el esqueleto del inmueble y lo pondrá a punto para lo sea que quiera hacer el municipio con él de aquí a las próximas décadas. Ese debate, delegado a la próxima Corporación entrante tras las elecciones de mayo de 2023, tiene un problema menos en el que pensar gracias a las labores que ahora se ponen en marcha. Sea cual sea el destino del Palacio en las próximas décadas, este ya estará preparado desde el punto de vista estructural.
Entre tanto, las máquinas ya están en Torrelavega para entrar de lleno en el fondo del edificio y corregir todas esas taras. Ahora que el servicio municipal de Recaudación ha sido trasladado a un bajo de la calle Berta Perogordo -un viejo local de Antigüedades Maestre-, los únicos funcionarios que, desde el edificio anexo, convivirán con los ruidos de las perforaciones son los representantes políticos de la oposición -Partido Popular, Asamblea Ciudadana por Torrelavega (ACPT), Ciudadanos y Torrelavega Sí-. La negativa de algunos y la falta de consenso en general para mudarse a esta y otra sede anterior propuesta por el equipo de gobierno viene retrasando el desalojo al completo del edificio anexo a la obra de Rucoba. Pueden quedarse si quieren -la estancia es segura y los trabajos no interferirán directamente-, pero deberán asumir un peaje de ruidos y vibraciones a cambio.
Uno de los partidos más enrocados en esa idea es ACPT. Su resistencia a moverse del Palacio municipal se basa en que, a su juicio, esa mudanza a la calle Berta Perogordo tiene un interés oculto detrás: «Su objetivo -el del equipo de gobierno- es tratar de ocultarnos y que los vecinos de Torrelavega no sepan dónde localizarnos», señaló un comunicado de la formación emitido a inicios de mes.
Partidaria de moverse al edificio municipal de Baldomero Iglesias, la formación liderada por Iván Martínez se niega a acabar igual que el resto de los servicios municipales, todos dispersos por la ciudad por culpa de la rehabilitación del Palacio. «Entorpecerá nuestra labor política», entiende, antes de alzarse como «el único grupo político a cuyo despacho acuden con regularidad cientos de vecinos».
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.