

Secciones
Servicios
Destacamos
Que Íñigo Vicente y Jorge Pombo estén disponibles debería ser un motivo de celebración. Y lo es. Pero a la vez no deja de ... ser un bendito problema para aquel que le toque decidir dónde pueden dar el cien por cien al equipo. Esta misión es de José Alberto, que aunque parece haberlo tenido claro hasta ahora no es menos cierto que después del rendimiento del vasco en la mediapunta el lunes ante el Leganés -aprovechando la ausencia por sanción de Jorge Pombo- puede haberle surgido alguna duda ¿Quién sabe?
El dilema -si es que lo hay- está en quién de los dos jugará en la mediapunta y quién lo hará en la banda izquierda. Ambos han jugado en las dos posiciones durante buena parte de sus trayectorias, los dos lo han hecho también en el tiempo que llevan vistiendo la camiseta verdiblanca este curso y tanto Íñigo Vicente como Jorge Pombo han cumplido con nota. Sin embargo ya no se trata de que lo hagan bien, sino de sacarles el mayor partido posible dado que son los dos futbolistas más determinantes de la plantilla.
La más que completa actuación de Íñigo Vicente el pasado lunes frente al Leganés, donde cuajó su mejor partido desde que es racinguista ha suscitado la posibilidad de que exista una permuta el próximo domingo en el duelo a domicilio ante el Villarreal B. Desplazar a Pombo a la banda y mantener al vasco en el puesto de enganche es una alternativa que siempre ha estado presente y que ahora se ha hecho fuerte. «He jugado en las tres posiciones. En la derecha, en la izquierda y en la mediapunta», aseguraba el maño en su presentación, una vez que se le preguntaba por su comodidad dentro del esquema de juego de los cántabros. «Durante mi trayectoria he jugado en ambos puestos y estoy preparado para jugar donde me ponga el míster», explicaba ayer Íñigo Vicente en su comparecencia pública al acabar el entrenamiento diario en La Albericia. Ninguno de los dos se pone trabas.
Mientras la disyuntiva ya está en el entorno de un racinguismo optimista con el paso adelante de su equipo, sirva de indicativo que ayer José Alberto decidió regresar al planteamiento inicial y en el ensayo de los miércoles volvió a situar a Íñigo Vicente en la izquierda y a Jorge Pombo, en la mediapunta.
Lo de contar con dos futbolistas con tanta calidad y que siempre necesitan tener protagonismo es siempre un recurso bien recibido por los entrenadores, ahora bien no deja de ser primordial acertar.
«Cuando el equipo lo hace bien a nivel colectivo, la gran mayoría de jugadores también hace una buena actuación. Siempre va junto», añadía Vicente ayer en un intento de quitarle importancia a su rendimiento, que fue superior a cualquiera de las tardes que jugó en la banda izquierda.
Conocen los puestos Los dos han jugado en sus carreras tanto en la izquierda como en la mediapunta
Mejorar El debate surge por intentar buscar el lugar donde mayor rendimiento pueda sacarse a ambos
La duda Su tendencia es jugar cerca de la portería, de ahí que siempre busquen progresar por dentro
Para llegar a este bendito problema que aparece en la libreta de José Alberto no se ha partido de un mal rendimiento de Jorge Pombo en ese puesto tan delicado de la mediapunta. Ni mucho menos. Todo lo contrario. Más bien lo que ocurre es que el míster tiene ahora más argumentos para mover sus piezas en la línea de tres y sacarle mayor rendimiento.
Todo tiene un análisis. Cuando Jorge Pombo ha jugado en el carril del zurdo siempre ha terminado metiéndose por dentro y ha evidenciado una tendencia total a jugar más cerca de la portería. Lo mismo le pasa a Íñigo Vicente, que cuando juega en la izquierda -casi siempre- busca el centro. Los dos futbolistas tienen querencia a manifestarse entrelíneas, a crear indecisión en los rivales por el centro, a filtrar pases al delantero... A los dos les gusta estar cerca de la portería. Ninguno de ellos tiene el recorrido de un extremo al uso, porque no lo son, de ahí que su mejor posición sea la de enganche o la de aparecer desde una banda con la pierna cambiada.
Esta posibilidad quedaría resuelta con un cambio táctico, un tanto improbable, que podría colocarles a ambos por detrás del delantero, pero para ello debería sacrificar a un pivote, algo que sería una sorpresa mayúscula el domingo.
Lo que sí que hizo bien Íñigo Vicente el pasado lunes fue lo de actuar siempre en su zona de influencia sin gastar más de la cuenta en bajar a posiciones donde no es tan peligroso. Esta circunstancia, pecar por exceso, es uno de los puntos que a Pombo le terminan por desgastar cuando juega en la mediapunta. Recibir el balón en campo propio o descolgarse hasta la defensa le resta físicamente para cuando se le necesita en ataque.
Con los datos en la mesa, José Alberto deberá decidir dónde inician el partido cada uno de los dos. Con todo, en la sesión de La Albericia el míster colocó a todos los futbolistas de ataque en las posiciones que de partida están instaladas. En la izquierda situó a Íñigo Vicente y a Marco Sangalli y en la mediapunta a Jorge Pombo y a Peque. Con todos ellos trabajó como suele ser habitual en los entrenamientos de los miércoles. De entrada en la ecuación no entra Marco Sangalli, que el pasado lunes fue precisamente el que ejerció de extremo izquierdo y cumplió perfectamente su rol. Para el primer refuerzo de invierno fue su primer partido de titular y se desenvolvió con soltura en un puesto que también ha sido una constante en su larga trayectoria. La versatilidad y experiencia del vasco permite al entrenador darle paso cuando sea necesario, pero a priori sigue estando un escalón por detrás de sus dos compañeros.
Por otro lado, en la banda derecha formaron en las pruebas Mboula y Yeray. Pese a que el canterano saltó al terreno de juego en Ponferrada en la media punta y el pasado lunes, ante el Leganés, en la izquierda, de entrada en la libreta de José Alberto aparece como sustituto de Mboula.
Quedan dos sesiones tácticas más y aunque el míster tratará de dar las menos pistas posibles a su rival, esta posibilidad es, junto a la entrada de Juergen o no en el centro del campo, la única duda que planea por el once inicial del Racing. Al menos eso es lo que parece desde fuera.
Matheus Aiás mejora y se une al grupo. El brasileño compartió parte del entrenamiento de ayer con el resto de compañeros en La Albericia y comienza a dejar atrás la lesión muscular que se produjo en Ponferrada. No entrará en la lista que viaje el sábado a Villarreal, pero sí es probable que se ponga a disposición de José Alberto la semana que viene para la visita del Andorra.
Por otro lado, Íñigo Sainz-Maza, que dio el susto el pasado lunes al tener que abandonar el partido de urgencia por una reacción alérgica, se ejercitó en el gimnasio. Los médicos estudian qué pudo provocarle una situación tan anómala, aunque afortunadamente descartaron cualquier gravedad. Hoy y mañana sopesarán cuál debe ser su trabajo hasta el partido del domingo, al que acudirá con seguridad.
Finalmente, a los que se les pudo ver saltar al campo, aunque trabajaron aparte y a las órdenes de los recuperadores, fue a Álvaro Mantilla y a Eneko Satrústegui. Ambos continúan recuperándose de ambas roturas de fibras en los isquiotibiales.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.