Secciones
Servicios
Destacamos
Hamás e Israel alcanzaron un acuerdo la noche del martes mediante el cual la milicia entregará este jueves los cadáveres de cuatro rehenes israelíes a ... cambio de 602 presos palestinos. Se rompe así el 'impasse' producido por la decisión de Tel Aviv de paralizar la excarcelación tras considerar «humillantes» y una violación del pacto las ceremonias de liberación de los secuestrados por los terroristas.
«Se ha llegado a un acuerdo para resolver la cuestión de la liberación tardía de los prisioneros palestinos que debían ser liberados en la última tanda», ha anunciado Hamás en un comunicado. «Serán excarcelados simultáneamente con los cuerpos de los prisioneros israelíes acordados para su traslado durante la primera fase, además de un número equivalente de mujeres y niños palestinos».
Estaba previsto que Israel liberara a los prisioneros palestinos el sábado, pero se ha negado a hacerlo, citando violaciones del acuerdo por parte del grupo islamista durante la devolución de los restos de los tres miembros de la familia Bibas, así como las ceremonias de propaganda que ha venido realizando durante las liberaciones de rehenes hasta ahora en la primera fase del alto el fuego.
Ahora Hamás se ha comprometido a no realizar tales actos durante la entrega de los cuatro cuerpos este jueves, según ha contado un funcionario israelí al periódico 'The Times of Israel'. Cabe recordar que la milicia dio garantías similares en anteriores ocasiones y estas no se cumplieron.
El grupo islamista ha revelado la identidad de los cuatro hombres cuyos restos entregará a Egipto, previsiblemente esta noche, para que posteriormente sean trasladados a Israel. Se trata de Ohad Yahalomi (50 años), Tsahi Idan (50), Itzik Elgarat (69) y Shlomo Mantzur (86). Esta es la historia de estos cuatro cautivos que han perdido la vida bajo el cautiverio de Hamás.
1
Ohad Yahalomi fue tomado prisionero por terroristas de Hamas en el kibutz Nir Oz el 7 de octubre, tras participar en un tiroteo con milicianos de Hamás en su casa y recibir un disparo en la pierna cuando trataba de defender a su familia. Los hombres armados sacaron apresuradamente de la casa a su esposa Batsheva Yahalomi y a sus tres hijos y los subieron a motocicletas. Batsheva y sus dos hijas iban juntas en el mismo vehículo y aprovecharon un despiste de sus captores para escapar y corrieron, en pijama y chancletas, durante más de tres horas para volver al kibutz, donde no encontraron a Ohad ni al otro hijo, que viajaba en otra motocicleta. Eitan Yahalomi, de 12 años, fue liberado el 27 de noviembre como parte del acuerdo de alto el fuego. La madre de Ohad, Esther, declaró al medio israelí Kan que estaba dispuesta a tomar un tanque e ir ella misma a buscar a su hijo a Gaza.
2
Tsahi Idan fue tomado prisionero por terroristas de Hamás el 7 de octubre en su casa del kibutz Nahal Oz, después de que su hija mayor, Maayan, de 18 años, fuera asesinada a tiros a través de la puerta de la habitación segura. La familia de cinco personas se había refugiado allí temprano por la mañana, mientras sonaban las sirenas y una «ronda interminable de cohetes» seguía cayendo. Los terroristas gritaron «Abran la puerta» en inglés, y entonces se oyó un disparo y Maayan cayó en los brazos de Tsahi. Los terroristas ordenaron a la familia que saliera de la habitación. Más tarde, se llevaron a Tsahi. Su hija pequeña, Yael, pidió a los terroristas que no se lo llevaran y lo mataran. «Se dieron vuelta y dijeron: 'Volverá, volverá'. Le prometieron a Yael que regresaría».
3
Fue secuestrado en su casa del kibutz Nir Oz. Los terroristas asaltaron la vivienda y, aunque Itzik llegó a la habitación segura, le dispararon cuando cerraba la puerta hiriéndole en una mano. Luego le hicieron prisionero. Itzik Elgarat, un veterano de 69 años entonces, sólo tuvo unos instantes para llamar a su hermano antes de que le secuestraran. «Danny, este es el final, este es el final», le dijo.
10
Shlomo Mansour fue tomado prisionero por terroristas de Hamás que irrumpieron en su casa del kibutz Kissufim el 7 de octubre. Mazal, la esposa de Mansour durante 60 años, pudo escapar milagrosamente. Mansour nació en Irak y había vivido en el poblado la mayor parte de su vida adulta en compañía de su mujer. Durante muchos años administró el gallinero del kibutz.
Mansour era conocido como un hombre modesto con un gran corazón, a quien le encanta pasar el rato con sus nietos. Se había ganado el cariño de su familia y de la comunidad de un kibutz pequeño y tranquilo.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Noticias seleccionadas
Ana del Castillo
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.