

Secciones
Servicios
Destacamos
El Estado lo tiene claro: «Que el Archivo Lafuente pase a disposición de los españoles a través del Estado y sus instituciones es importantísimo, ... pues sin él no entenderíamos lo que ha pasado desde los años 50 en adelante en la cultura de este país». Hasta que sea «autorizada» por el Consejo de Ministros, la operación de compra por parte del Ministerio de Cultura con destino al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía del archivo santanderino, creado e impulsado hace dos décadas por el editor y coleccionista José María Lafuente, se abre una nueva etapa de fases y plazos inciertos. Tras la aprobación de la adquisición por la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español, el vínculo Archivo Lafuente-Reina Sofía que tiene sus raíces hace ahora casi una década entra en su desembocadura. Cultura, en boca de su titular, Miquel Iceta, ya ha mostrado una voluntad de cerrar «muy pronto» el eslabón entre lo privado y lo público. Y, por ende, el eje Santander-Madrid, Archivo-Museo, quedaría sellado con la exhibición y utilización del ingente fondo por las Administraciones implicadas, a la espera de la apertura del Centro Asociado, ya proyectado sobre el antiguo inmueble del Banco de España cuyas obras comenzarán antes de final de año.
Desde que se iniciaran los contactos entre el Archivo y el Museo, o lo que es lo mismo entre José María Lafuente y Manuel Borja-Villel, su director desde hace más de una década -defensor a ultranza del valor documental, significado y proyección del fondo que hoy se ubica en Heras-, existió un plazo: se planteó la cesión de los fondos de forma gratuita al museo por 10 años prorrogables con opción a compra.
Noticia Relacionada
Pero por qué se ha precipitado ahora la operación. Tres pueden ser los factores esenciales: la sombra siempre alargada de otros posibles compradores (tanto de Estados Unidos, Latinoamérica como de Europa, que ya se asomaron con ocasión de exposiciones en las que el fondo santanderino era protagonista) -instituciones como el MoMa o el Pompidou han elogiado el archivo-; segundo, las posibles situaciones azarosas que pudieran llegar a truncar la evolución del propio Archivo o su destino final; y, por supuesto, finalmente, la propia competencia a la que se enfrenta el Reina Sofía en un escenario internacional de transformación del concepto museístico y de oferta diferencial. La compra que previsiblemente se cerrará próximamente supone la mayor operación, en este sentido, del Reina Sofía y le permitirá afianzarse como la mayor marca cultural de España en el mundo, además de ser alternativa exclusiva frente a otros fondos de museos internacionales.
En el discurrir de estos años de incertidumbre, pasos adelante y atrás, se ha hablado de plazos incumplidos, conversaciones Madrid-Santander, y el empuje persistente del Ayuntamiento, mientras el Gobierno regional se descabalgaba del proyecto. Un factor siempre estuvo claro y ha sido a la postre el fundamento del futuro del valioso fondo documental configurado por más de 130.000 piezas, entre otros contenidos, como objetivo más codiciado. Lafuente planteó y defendió siempre que el Archivo quedaría vinculado a Santander y el Reina Sofía completaría el círculo artístico, documental y el dedicado a la investigación. Hay que recodar en este sentido que el Archivo Lafuente fue creado en 2002 con la idea de «compilar y conservar las fuentes primarias de la historia del arte», a modo de hoja de ruta para entender el desarrollo de las vanguardias. Su finalidad última es la de «poder trazar y seguir diferentes líneas de investigación».
Dos fechas clave hubo en este prolijo proceso: en 2014 se anunciaba el desembarco del Museo Reina Sofía en Santander con el Archivo Lafuente como fondo permanente. El inmueble del antiguo Banco de España se fijó ya como la sede futura y se contemplaba la organización en Santander de muestras temporales impulsadas por el Museo Nacional. Su Patronato valoraba entonces la aceptación del depósito.
La otra fecha: 2018. En julio de ese año en la capital cántabra los representantes de dos Administraciones, Ministerio de Cultura/Gobierno de España y Ayuntamiento de Santander, más la entidad cultural, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, firmaban el convenio para la creación del Centro Asociado en la ciudad que iniciaba así su cuenta atrás. El entonces ministro de Cultura, José Guirao, lo definió de manera gráfica : «En Santander hoy estamos inventando algo nuevo en este país para el mundo del arte».
Otro aspecto tangible reside en el modelo. Cuando quede plasmada la compra todo es diáfano: ni sucursal, ni franquicia. El Reina Sofía de manera excepcional creará un Centro Asociado en Santander para vehicular la voluntad de Lafuente.
Con la adquisición en perspectiva se abre un periodo no solo para fijar el precio, como dijo Iceta esta semana, sino para renovar las condiciones del convenio entre administraciones, una vez que el Centro que abra sus puertas en Santander «formará parte de la estructura del Reina Sofía».
Aparece ahora la letra pequeña, el nuevo escenario que vincula ambas partes, la incógnita de si Lafuente seguirá sumando colecciones al Archivo o dependerá del propio museo, y qué fondos se compartirán o quedarán en una y otra sede.
Respecto a lo primero, el coleccionista prefiere mantener silencio mientras prosiga la operación y el Estado diga su última palabra.
Sobre lo segundo Borja-Villel dio pistas cuando se firmó el acuerdo de hace casi cuatro años: «Con el Reina Sofía-Archivo Lafuente se unen dos colecciones de primera magnitud para generar una institución nueva, en la que el Reina es el hermano mayor, el que aportará una escala mayor, una mayor complejidad temporal, una serie de contactos internacionales que son complementarios a los que tiene el Archivo Lafuente, que aportará la especificidad, una línea muy concreta».
Las cifras son ya temario para otro relato. Ante la dimensión estatal del proyecto quedan las palabras ilustrativas del ministro: «Si tuviéramos que pagar lo que valen esas 130.000 piezas valoradas una a una, no hay dinero en los PGE de este año».
Incógnitas, pasos y futuro inmediato
1.
2.
3.
4.
5.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La palygorskita, los cimientos del vino rancio en Nava del Rey
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Noticias seleccionadas
Ana del Castillo
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.