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¿Recuerdas cuando todo se vivía en familia?
LO QUE EL TIEMPO SE LLEVÓ ·
Poco tienen que ver los nuevos tiempos con los pasados, de manera especial en el ambiente doméstico y las relaciones interpersonalesSecciones
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LO QUE EL TIEMPO SE LLEVÓ ·
Poco tienen que ver los nuevos tiempos con los pasados, de manera especial en el ambiente doméstico y las relaciones interpersonalesLa manera de 'vivir' en familia ha cambiado mucho durante las últimas décadas. Lo sabemos quienes peinamos canas. Antaño, con un nivel económico limitadísimo para la mayoría de la población, se compartían en casa bastantes más horas que hoy. Todos estábamos juntos a la hora de comer, a la de cenar, a la de ver la tele, etcétera.
Hogaño, la mayoría de domicilios son espacios en los que cada cual tiene montado en su habitación un mundo. Es decir, su propia tele, su propio teléfono, su propio ordenador… Quitando el W.C., pocas cosas resultan comunes. Esta realidad (que, insisto, posee directa vinculación con la cartera) ha creado un modelo diferente de convivencia, de relaciones interpersonales. ¿Mejor que el de otros tiempos? ¿Peor? Que cada cual compare y responda.
La diversificación de horarios al trabajar y un montón de factores más que caracterizan el día a día contribuyen actualmente a forjar una nueva dinámica cotidiana. Y, de rebote, salta a la vista, una nueva atmósfera familiar. En épocas precedentes, los problemas se conocían al instante y se compartían. La familia ejercía de bálsamo, de oasis. En cambio, hoy…
Parece obvio que no se pueden mantener intáctas determinadas costumbres del pasado para que forjen al cien por cien la identidad del presente, pero bastantes modos de proceder empleados en el ayer ofrecieron excelentes resultados. Por tal razón, se añoran en múltiples casas. Lo ideal sería establecer un mix entre lo mejor de entonces y lo mejor del aquí/ahora (que también lo hay), pero no suele lograrse con frecuencia.
La familia y el 'calor de hogar' que generaba (de modo especial cuando en invierno estábamos reunidos en la cocina) fueron siempre sinónimo de verdadera unión para superar los obstáculos de la vida. Como consecuencia del coronavirus y la crisis económica quizá algunos lo hayan comprobado o descubierto de repente. De ser así, que no lo olviden, por si acaso, cuando vuelva a ser todo jauja en su destino.
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